Incendios en Traiguén: trece horas solos y contra el fuego
Incendios en Traiguén: trece horas solos y contra el fuego RA S e e » La zona de Lo Providencia, donde vive Roberto Pino, se encuentra ubicada a 10 kilómetros del centro de Traiguén. Incendios en Traiguén: trece horas solos y contra el trece horas solos y contra el fuego El sector de La Providencia fue uno de los más afectados por los últimos incendios en La Araucanía. En esa zona rural, ocho agricultores y sus familias pelearon contra las llamas usando los recursos que tenían a mano, hasta que llegaron los bomberos. Este es el relato de uno de ellos, que explica cómo consiguió salvar su hogar de convertirse en cenizas. los bomberos. Este es el relato de uno de ellos, que explica cómo consiguió salvar su hogar de convertirse en cenizas. Juan José Leyton R. Juan José Leyton R. Roberto Pino (53) se levantó ese domingo 23 de marzo y, un poco antes del mediodía, vio por su ventana una nube de humo a lo lejos. Pero entonces no se preocupó. Los incendios, pensaba, eran algo común en la zona de La Providencia: un sector rural a diez kilómetros del centro de Traiguén, en la provincia de Malleco. Así que calmó a su esposa y a sus hijas, de 10 y 5años.
Aún recuerda lo que les dijo: "¿ Cómo va a llegar el fuego hasta acá?". Su tranquilidad se sostenía, además, en que hace un par de semanas había quemado controladamente sus campos, preparándose para la nueva cosecha. En su terre nono quedaba maleza que pudiese acercar el fuego a su hogar. Por eso su cálculo le parecía lógico. El incendio que observaba estaba en terrenos agrícolas, por lo menos a diez kilómetros de su casa y la de sus vecinos. Pinoaún tros de su casa y la de sus vecinos. Pinoaún tros de su casa y la de sus vecinos. Pinoaún tros de su casa y la de sus vecinos. Pinoaún nolo sabía, pero era uno de los 24 incendios forestales que permanecieron activos a nivel nacional, al menos hasta el reporte de Conaf de la mañana del pasado martes 25 de marzo. Las llamas habían aparecido la mañana de ese domingo. Aproximadamente alas 11:00, lo reportaron. Eso recuerda el comandante de Bomberos de la Compañía de Traiguén, Roberto Uribe. La llamada que recibió alertaba de un incendio en el sector de Reducción Contreras. -Enviamos una unidad de seis bomberos. Pero al llegar al lugar, solicitaron apoyo y se despachó un carro aljibe de casi diez mil litros de agua, con dos tripulantes más de apoyo -cuenta Uribe. En el sector de La Providencia, donde queda la casa de Pino, solo viven 6 familias que también se dedican al trabajo agrícola.
La historia de Pino es una que se repite mucho en la zona: establecerse como agrimucho en la zona: establecerse como agricultor en una zona rural, que centra su producción en los cultivos de trigo y raps, también llamado canola, cuya producción nacional proviene en un 60% de suelos de la región de La Araucanía. Un insumo estratégico porque es la principal fuente de alimento de la industria del salmón. El incendio avanzaba rápido y había comenzado a desplazarse hacia el poniente a los sectores de Quino y Chanco, principalmente, por las condiciones climáticas.
Según el comandante Uribe, a medida que atardecía, las ventiscas eran más fuertes y tibias: una corriente que los locales llaman "Puelche", que va de cordillera a mar y que, como dice el bombero, "produce más posibilidades de incendios o mayor rapidez de propagación del fuego". Pino, mientras tanto, seguía observando el fuego a lo lejos. A pesar de que las distancias entre los campos eran muy grandes, el viento fue tan fuerte que las pavesas volaban kilómetros. Alas 15.00 ocurrió lo que el agricultor hace unas horas pensaba imposible: en el lado este de su parcela ya había llamas. Salvarse de milagro Roberto Pino se desesperó al ver el fuego en su terreno. Les pidió a sus hijas que juntaran sus cosas en mochilas y que esperaran tranquilas adentro en la casa.
Ahí, junto a su esposa salieron a ver los terrenos de la parcela. -Nos llegó un fuego infernal (... ) En ese momento lo único que atiné fue asubir por redes sociales un video mostrando el fuego en el predio y pidiendo ayuda. Gracias a eso llegaron vecinos. Terminamos siendo ocho personas -señala Pino.
Según el diputado Jorge Rathgeb (RN), oriundo de la comuna, ese domingo vio uno de los problemas que tuvieron los bomberos, ya que debieron dividirse en muchos beros, ya que debieron dividirse en muchos. - - Incendios en Traiguén: trece horas solos y contra el fuego sectores debido a lo rápido que se propagó el fuego. Por eso no dieron abasto para cubrir toda la comuna.
Eso fue lo que ocurrió con el Liceo La Providencia, de 137 años de antigiedad, que fue consumido durante el siniestro: mientras bomberos combatían el fuego ahí, llegó una alerta de que el incendio estaba acercándose a la ciudad de Traiguén. Sólo un puñado de ellos pudo quedarse trabajando en el recinto, mientras el resto tuvo que desplazarse. Uribe, porsu parte, añade que notaron que no iban a ser capaces de apagar el fuego en el liceo. En eso llegó el aviso del avance del incendio hacia la ciudad, por lo que tuvieron que desplegarse para hacer la conten ción de ese sector. En esos momentos Roberto Pino, junto a su esposa y vecinos, combatían el incendio en su propiedad con lo que tenían a man: -La ventaja que teníamos era la piscina.
Con esa agua abastecimos una bomba y Con esa agua abastecimos una bomba y Con esa agua abastecimos una bomba y Con esa agua abastecimos una bomba y Con esa agua abastecimos una bomba y mangueras. Así atacamos todos los focos que aparecían -explica Pino. El agricultor dice que perdió la noción del tiempo y la fatiga. No sedio cuenta y ya habían pasado 13 horas desde que el fuego había llegado ala parcela. Recién alas 3.00 de la madrugada del día siguiente lograron alejar del peligro la casa. -No dormí nada. Estaba en mi casa acostado, solo con mi familia durmiendo, mirando cómo se quemaban árboles afuera de 30 metros de altura. Todo eso al lado de un galpón lleno de máquinas. No podía estar tranquilo -rememora. Según Pino, recién lograron calmar la situación a las 9.00 del lunes 24. Fue devastador ver la zona al día siguien te -dice Roberto. Además del golpe emocional, el agricul tor también sufrió consecuencias físicas, dice: estuvo hasta el martes sin poder comer nada caliente, porque la sobreexposición al humo le causó daños en la vía respiratoria. Según Uribe, recién al mediodía de este 26 de marzo se pudo controlar la totalidad del incendio en el resto de la comuna. De acuerdo a un catastro del Municipio de Traiguén, la catástrofe dejó 23 viviendas consumidas por las llamas, 250 familias damnificadas y más de 5.000 hectáreas afectadas en la comuna. Esta semana Pino pudo cuantificarlo que perdió: sufrió daños en el 95% de su propiedad. Hoy sólo piensa en cómo levantarse: -Los últimos días me enfoqué en comprar para poder volvera plantartrigo. Y además me estoy preparando por si algo parecido vuelve a ocurrir. Decidí invertir en una bomba de agua. Con el paso de los días, Roberto Pino sigue sin entender cómo él y otras siete personas pudieron hacerle frente a un fuego tan grande y rápido.
Su explicación es simple: "Aquí -dice hubo un milagro". O "Aquí -dice hubo un milagro". O "Aquí -dice hubo un milagro". O "Aquí -dice hubo un milagro". O » Hubo 23 viviendas incendiadas y 250 familias damnificadas..