Autor: Archivos del diario El Austral de Osorno
Purranque, la villa que nació por el ferrocarril y la visión de un agricultor
Purranque, la villa que nació por el ferrocarril y la visión de un agricultor l origen de la ciudad de Purranque está íntimamente ligado a la llegada del ferrocarril a la zona. La construcción del tendido entre Osorno y Puerto Montt a comienzos del siglo XX, no sólo constituyó un importante estímulo para el quehacer productivo. Al mismo tiempo posibilitó el crecimiento demográfico. La gente que llegó a la zona atraída por las nuevas fuentes que abrió este elemento de progreso, necesitó agruparse en poblados y fijar centros administrativos cercanos a los polos de producción.
Purranque surgió justamente entroncado a esta realidad que supieron aquilatar y proyectar agricultores emprendedores, como Tomás Burgos Sotomayor, descendente de antiguos repobladores de Osorno, que sumarían su iniciativa y esfuerzo para dar una respuesta a los nuevos desafíos que planteaba la realidad de la zona.
PRIMEROS COLONOS A la zona de lo que actualmente es la comuna de Purranque comenzaron a llegar colonos en 1813, repobladores de Osorno que se expandieron por los llanos fértiles del territorio para iniciar actividades agropecuarias.
Estos, en un proceso que se prolongó por décadas, fueron paulatinamente comprando propiedades a los caciques huilliches, quienes eran los que finalmente decidían la venta de una determinada porción de tierra y luego repartían lo obtenido entre los cabezas de familia o guilmenes. El primer colono blanco que se asentó en el área fue Camilo Santibáñez, proveniente desde Osorno con su esposa Francisca Mendoza.
El matrimonio de Tomás Burgos Sotomayor y Sofía Rosas Durán formó parte del árbol genealógico de dichos colonos y fueron ellos los que casi medio siglo más tarde hicieron posible el surgimiento del poblado de Purranque. El 21 de diciembre de 1895 llegó a Osorno el primer tren; en 1907, es decir, 12 años después, el Presidente de Chile Pedro Montt ordenó en Osorno la construcción del ferrocarril hasta Puerto Montt. En junio de ese año tomó la obra por contrato el ingeniero Pedro Rosselot, mientras que el estudio del trazado estuvo a cargo de los ingenieros Walterio Meyer e Isaías Muñoz. El tramo entre Osorno y Purranque, de unos 45 kilómetros, fue atendido por Walterio Meyer, quien vivía entonces en Río Negro. GERMEN URBANO El campamento de los trabajadores, a cuyo cargo estuvieron las obras, es históricamente el germen poblacional que originó la actual ciudad. En ese lugar se instaló una casa comercial o pulpería, cuya función era proveer de víveres y otros artículos a los trabajadores. Más tarde empezarían a ir a esta pulpería lugareños de los predios cercanos, con lo cual el lugar se convirtió pronto en un centro de atracción de la zona. Fue en 1911 que llegó el primer tren especial de pasajeros y con ello también se inauguró la Estación Purranque. El acontecimiento tuvo lugar el 16 de abril.
En la oportunidad se contó con la presencia de altas autoridades de la época, entre ellos el gobernador de Osorno, Félix Ovalle Castillo, y el alcalde de Osorno, José Domingo Negrón (descendiente de repobladores). La primera Estación de Ferrocarriles de Purranque no era más que una modesta bodega de carga, que contenía una boletería y una casa para el guardavías. Estas instalaciones fueron destruidas al año siguiente por un voraz incendio. El primer jefe de Estación fue Francisco Soto. A propósito de los inicios del Ferrocarril en Purranque, las crónicas de la época señalan que estos medios eran bastante rudimentarios. En los carros se transportaba carga y pasajeros sin ningún problema.
Las locomotoras, además, no usaban carbón, sino que leña y al avanzar iban dejando tras de sí una cola de chispas; cuando el viento soplaba en la misma dirección del sentido de la marcha del tren, no había problemas, pero cuando había viento en contra, los pasajeros que viajaban sentados en sus mercaderías no podían soportar la lluvia de fuego.
En una ocasión, un joven pasajero que transportaba dos barricas de pólvora sufrió una horrorosa muerte, por cuanto las chispas, al alcanzar las barricas en que iba sentado, provocaron una explosión que lo hizo saltar por los aires. El tendido del ferrocarril se inició en aquella época en forma simultánea desde Osornoy Puerto Montt. La junta de rieles fue en Frutillar en 1913, en el fundo de Jorge Nannig. Para entonces hubo una gran fiesta que contó con la asistencia del ministro de Obras Públicas. La autoridad clavó simbólicamente un clavo para unir el tendido y la tradición cuenta que era de oro y no alcanzó a durar un par de horas debidoa que fue robado. La última estación de trenes que tuvo Purranque fue construida en 1957, ya que la segunda, de 1912, también se incendio en 1951. LA FUNDACIÓN La fecha oficial de fundación de la ciudad de Purranque fue establecida en 1960, después de largas polémicas dirigidas a determinar la fecha exacta. El acuerdo lo adoptó la municipalidad del período, bajo la alcaldía de Vicente Montecino Sangmeister.
La decisión de los ediles fue formalizada tomando como base la fecha en que se protocolizó la adquisición de las tierras del actual Purranque y la simultánea venta en sitios que hizo el agricultor Tomás Burgos Sotomayor. Fueron dos trámites en uno, que realizó el aludido patriarca ante el conservador de Bienes Raíces el 18 de abril de 1911. Las tierras donde se emplazó la ciudad pertenecieron hasta 1911 a la esposa del agricultor Tomás Burgos, Sofia Rosas. Por un arreglo establecido por el matrimonio, estas fueron vendidas a Eusebio Rosas, quien de inmediato las vendió a Tomás Burgos. El agricultor, por su parte, las dividió en 32 sitios que puso en venta previa determinación de las áreas destinadasa la plaza de Armas y para algunos servicios públicos. Así nació legalmente la villa hace 115 años, mientras ya estaba funcionando la estación de ferrocarriles. Estos trámites constituyeron la materialización de un sueño abrigado por Tomás Burgos desde el momento mismo en que el ferrocarril se extendía al sur. Las proyecciones que hizo y los esfuerzos que desarrolló en función de esta empresa, constituyeron su aporte valioso a la historia de la Región de Los Lagos. La aldea, cuyo poblamiento al comienzo fue muy lento, fue bautizada con el nombre de Villa Lo Burgos y fue reconocida como tal en 1915, bajo el gobierno de Juan Luis Sanfuentes. Pese a esto, el nombre de la estación ferroviaria prevaleció hasta que finalmente, por extensión, abarcó a la villa misma.
Villa Lo Burgos quedó en el olvido y fue reemplazada por Purranque, y por ese motivo la protocolización de los planos sólo la hizo Tomás Burgos el 24 de noviembre de 1941, en el ocaso de su existencia. En la historia de Purranque se consigna que el primer habitante que construyó su vivienda fue Saturnino Aburto, el 2 de abril de 1911. La fecha, durante muchos años, fue motivo de polémicas a propósito del aniversario de la ciudad. Solamente en 1960 la municipalidad acordó como definitivo el 18 de abril de 1911.
El acontecimiento fue rubricado en sesión solemne del municipio, celebrada el 7 de diciembre de ese año, con la asistencia del alcalde Vicente Montecino Sangmeister y los regidores, Nolberto Winkler Hechenleitner, Rubén Barrientos Vega y Ernesto Higueras Flores, actuando como secretario Angel Durán. LOS AÑOS HEROICOS Purranque es una voz huilliche que viene de "purranquil" y que significa "tierra de pantanos". Los inicios de la villa fueron extremadamente duros. Había escasez de vías de comunicación con los alrededores, lo que imponía grandes sacrificios. Los caminos eran simples sendas abiertas en la montaña virgen, que en invierno se convertían en pantanos y que sólo podían ser transitados con caballos adiestrados en esos rigores. Los habitantes tenían que recurrir a Río Negro o Frutillar, donde había talleres de herrería y molinos, aunque ello sólo era posible en verano. Los primeros herreros que se instalaron en la aldea fueron Eligio Ojeda y Felix Muñoz. Más tarde llegaron los molinos de piedra, con Roberto Pohi y Eustaquio Rosas. Ambos fueron destruidos al poco tiempo por grandes incendios.
Entre los primeros comerciantes que se asentaron en la naciente villa, y que dieron a ésta vida propia, estaban Menge, Jaramillo, Carlos Cárcamo, Guillermo y Enrique Schmidt, Adolfo Richter y Jacob. 03 Autor: Archivos del diario El Austral de Osorno. El campamento de los trabajadores que construyeron la línea férrea del primer tramo entre Osorno y Puerto Montt, es históricamente el germen poblacional que originó la actual ciudad.
En 1911, Tomás Burgos descendiente de repobladores de Osornodividió un predio de su propiedad en 32 sitios que puso a la venta, previa determinación de las áreas destinadas a la plaza de Armas y para algunos servicios públicos. Así surgió legalmente la aldea hace 115 años, mientras ya estaba funcionando la estación de trenes. ANTIGUA PARROQUIA DE PURRANQUE. LOS TERRENOS FUERON DONADOS POR TOMÁS BURGOS SOTOMAYOR.