Columnas de Opinión: Brecha de género en STEM
Columnas de Opinión: Brecha de género en STEM ada 11 de febrero, el debate público vuelve sobre la necesidad de fomentar vocaciones científicas en niñas y jóvenes. Sin embargo, limitar la conversación a la etapa escolar resulta insuficiente. La brecha C de género en STEM-ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticasya no es solo un problema formativo: es una variable estratégica que incide directamente en la sostenibilidad de las empresas. Datos de UNESCO/UIS y del G20 muestran que las mujeres representan apenas el 22% de los empleos STEM y solo una de cada diez posiciones de liderazgo en ciencia y tecnología. Esta subrepresentación no es neutra. Cuando el acceso a la formación científica es desigual, también lo es el talento que llega a las organizaciones. Y eso determina quién diseña productos, qué problemas se consideran prioritarios y qué soluciones se ponen en el mercado. La tecnología dejó de ser un área especializada para transformarse en infraestructura básica de casi todas las industrias. En regiones como Ñuble, donde sectores como la agroindustria, la logística y los servicios avanzan en digitalización, contar con equipos diversos no es una consigna reputacional, sino una necesidad competitiva. Los equipos homogéneos pueden operar con eficiencia en el corto plazo, pero tienden a reforzar sesgos y a reducir la capacidad de anticipar cambios del entorno.
La reflexión planteada por Carolina Pérez Echeverría, directora de empresas y CEO de Foresight Consulting, apunta precisamente a este punto: cerrar la brecha de género en STEM no es un gesto simbólico, sino una inversión directa en competitividad futura. Ello exige no solo promover el acceso de mujeres a estas carreras, sino revisar prácticas internas de reclutamiento, promoción y validación de liderazgos. El futuro tecnológico no se definirá exclusivamente en universidades o laboratorios, sino también en los directorios y en las culturas organizacionales que hoy se están construyendo.
Las compañías que integren talento diverso en STEM estarán mejor posicionadas para capturar la próxima ola de productividad e innovación.. La baja participación femenina en ciencia y tecnología se ha convertido en un factor de riesgo para la innovación y la competitividad. E Editorial