Editorial: Microbasurales
Editorial: Microbasurales os microbasurales se han convertido en un problema persistente, L prácticamente sin solución, que afecta a diversos sectores de la región. Iquique, Alto Hospicio y, en general, las siete comunas que integran Tarapacá presentan vertederos clandestinos que se extienden de mar a cordillera.
Pese a los constantes llamados a evitar que los desechos domiciliarios terminen en la vía pública o en espacios distribuidos a lo largo y ancho del territorio, muchas personas persisten en una conducta que no solo daña el medioambiente, sino que también socava la calidad de vida de los vecinos y genera focos de insalubridad. Y no se trata únicamente de basura doméstica, ya que en numerosos casos, estos botaderos están colmados de escombros de construcción, artefactos en desuso y residuos aún más contaminantes. De acuerdo con información entregada por la Municipalidad de Alto Hospicio, se estima que cerca del 13% de la basura retirada diariamente corresponde a desechos provenientes de tomas y vertederos clandestinos. En ese contexto, los sectores más afectados se concentran en El Boro, además de zonas urbanas como Gladys Marín con Unión Europea y Santa Rosa.
Por su parte, la Seremi de Medio Ambiente, a través de una mesa público-privada, identificó siete puntos críticos de acumulación de residuos en el borde costero: Tres Islas, Alto Playa Blanca, Estatua de la Virgen, Cementerio de Mascotas, Alto Los Verdes, Alto Seremeño y el camino al Club de Tiro Los Verdes. Diversos organismos han impulsado operativos de limpieza; sin embargo, el problema parece no tener fin. Las intervenciones, aunque necesarias, resultan insuficientes frente a una práctica que se repite una y otra vez. En paralelo a estas medidas reactivas, resulta indispensable implementar campañas de concientización que permitan a la comunidad dimensionar el verdadero impacto de esta conducta. Lamentablemente, mientras la basura no esté frente a la puerta de la casa, pareciera no importar su destino. Es urgente, entonces, avanzar en medidas concretas y sanciones efectivas para quienes persistan en la reprochable acción de arrojar desechos en espacios no habilitados, que pertenecen a todos.
Resulta indispensable implementar campañas de concientización que permitan a la comunidad dimensionar el verdadero impacto de esta conducta".. EDITORIAL Resulta indispensable implementar campañas de concientización que permitan a la comunidad dimensionar el verdadero impacto de esta conducta".