“Las catadoras” GUSTO A POCO
“Las catadoras” GUSTO A POCO GUSTO A POCO ESTA PELÍCULA SE BASA en un popular título de Rosella Postotino, escritora premiada y superventas con "La catadora" (2018), una novela cuyo arranque fue el testimonio de una mujer de 94 años llamada Margot Wolk, quien un poco antes de su muerte reveló el cometido que cumplió durante la Segunda Guerra Mundial: probar la comida de Adolf Hitler, para asegurar que no eran viandas envenenadas ni mortales.
En esta cinta, son siete mujeres alemanas jóvenes, vecinas de un pueblo de Prusia Oriental, una zona que hoy es Polonia, y por las proximidades un bosque donde se oculta La Guarida del Lobo, el cuartel de Hitler para el frente oriental.
Es una coproducción modesta, con apenas exteriores y el escenario recurrente es un comedor sencillo, baños y dormitorios para esas siete mujeres, donde la protagonista es Rosa (Elisa Schlott), exsecretaria en Berlín, y una de las contratadas para un trabajo imposible de imaginar y menos desde un mundo rural empobrecido, hambriento y desprovisto de hombres por una guerra que ya se está definiendo, porque la película se inicia en noviembre de 1943.
Son 200 marcos mensuales, en principio no hay maltrato y frente a los platos, tanto del almuerzo como de la cena, hay apenas información del chef (Boris Aljinovic), por lo demás un personaje sin nombre propio, es decir, está porque el guion lo exige, pero no para que exista un personaje. Es un chef desapasionado y que con cansancio asume la descripción de los manjares de dulces y chocolates o los jardines de verduras, porque Hitler ya era vegetariano.
Los platos y su esplendor, para esas catadoras, mujeres sin alternativa y finalmente colaboradoras del régimen, contienen un sabor con la sazón de la culpa y el remordimiento, porque en el mundo exterior y entre sus familias reina la hambruna de las papas duras y la sopa de repollo. La película no filma con dedicación algo que debería ser fundamental para una titulada "Las catadoras": el menú diario del jerarca nazi tanto para el almuerzo como para la cena. De hecho, no hay primeros planos de los platos y la cocina no existe, como si fueran asuntos secundarios y baladíes que poco importan, cuando debería ser justo lo contrario.
Ese grupo de mujeres mal vestidas y famélicas probando las comidas del Führer, que eran la novedad, y lo raro del caso, se pierden entre el guion y las manos del director Silvio Soldini, que, en vez de escudriñar por los platos y dilemas morales, se termina yendo por cualquier otro lado.
Se diría que el director italiano perdió la fe en los materiales de construcción y no tuvo talento ni audacia para descubrirle vericuetos, posibilidades e ingredientes al extraño cuento de las catadoras, el chef sin nombre y el menú de Hitler. Le assaggiatrici. Italia-Bélgica-Suiza, 2025. Director: Silvio Soldini. Con Elisa Schlott, Max Riemelt, Alma Hasun. 123 minutos. En cines. BF DISTRIBUTION POR Antonio Martínez "La película no filma con dedicación algo que debería ser fundamental para una titulada `Las catadoras': el menú diario del jerarca nazi, tanto para el almuerzo como para la cena"..