Autor: Ismael Rivera Arquitecto
Columnas de Opinión: Poduje, urbanismo y virus
Columnas de Opinión: Poduje, urbanismo y virus ace poco, el futuro ministro de Vivienda y Urbanismo se trenzó en un tenso intercambio de palabras con el académico de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del H Biobío, el arquitecto Leonardo Venegas, quien además cuenta con un posgrado en sustentabilidad. Esto ocurrió en el marco del seminario "En tiempos de resiliencia y reconstrucción", organizado por la Asociación Chilena de Municipalidades y la Universidad del Biobío.
Poduje, quien también es arquitecto, señaló que "la instrucción del Presidente (Kast) a nosotros es que no vamos a aceptar que las víctimas de esta catástrofe pasen inviernos sin casa por un árbol protegido, por un roedor protegido o por un hallazgo geológico.
Y para eso vamos a usar todas las competencias que nos da el Estado". Ante la interpelación del académico, Poduje amenazó con ir a juicio contra todos quienes, según él, paralizan proyectos porque "le dan más importancia a una laucha, a un roedor, a un belloto". Esto, lejos de ser un exabrupto, evidencia una preocupante incapacidad para dialogar, algo fundamental en la complejidad que implica elaborar políticas públicas coherentes, capaces de resolver problemas reales de los habitantes, pero también de hacerlo en armonía con el entorno. Poduje plantea una falsa dicotomía entre reconstrucción y medio ambiente natural, cuando en urbanismo también se habla de medio ambiente construido.
No estamos frente a un caso de ignorancia, ya que en todas las escuelas de arquitectura uno de los ejes principales de la formación es la relación del ser humano con su entorno y cómo la arquitectura y el urbanismo deben procurar mejorarla. Aquí estamos ante una visión -y hasta podría decirse, una misiónde un gobierno que entrega señales claras de una relación preocupante con empresas mineras y forestales.
Se opusieron, por ejemplo, a la ley de incendios que buscaba normar el distanciamiento entre plantaciones forestales y zonas urbanas, los mismos sectores a los que una minera anuncia como futuro ministro de Minería a quien, por lo demás, fue CEO de dicha empresa. Rara vez las leyes de protección ambiental o las agrupaciones ecologistas se han opuesto al desarrollo de proyectos de vivienda social o de reconstrucción.
Esto ocurre solo cuando se pretende emplazarlos -o reubicarlosen terrenos peligrosos para las personas (zonas de riesgo) o en espacios de incalculable valor ambiental, como las dunas de Concón, cuyo resultado tras ser ignoradas es ampliamente conocido. Démosle un punto al Presidente, quien preguntó tras la catástrofe en Penco: "¿ Y dónde están los naranjillos ahora?", y también a su ministro, que afirma que los árboles a veces invaden las ciudades. Es cierto que, en ocasiones, se detienen proyectos extractivistas que traerían "crecimiento" y empleo, y que con ese trabajo la población puede alimentarse. De hecho, en la naturaleza existe otro organismo que funciona con la misma lógica. .. los virus. Autor: Ismael Rivera Arquitecto. C Columna