La compleja semana de las ministras Lincolao y Steinert y las críticas internas en el oficialismo que hacen difícil su defensa
La compleja semana de las ministras Lincolao y Steinert y las críticas internas en el oficialismo que hacen difícil su defensa Una enfrentó la polémica salida del subsecretario de Ciencia, quien se fue con críticas públicas contra la ministra. La otra hizo una accidentada presentación en el Congreso del plan de seguridad del Gobierno que generó roces con la oposición, pero también cuestionamientos al interior del propio oficialismo. Se trata de la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, y de la titular de Seguridad, Trinidad Steinert. Ambas son parte de las “apuestas” del gabinete. Dos figuras que no tenían experiencia política ni vínculos partidistas, pero a las que su trayectoria profesional las llevó a integrar el equipo debutante de José Antonio Kast.
Lincolao había tenido amplia exposición mediática luego de la agresión que vivió en la Universidad Austral de Chile, en Valdivia, y en La Moneda habían evaluado bien su desempeño comunicacional llamando al respeto y pidiendo sanciones a los responsables. Había aumentado en conocimiento ciudadano y conseguido una defensa por parte de distintos sectores tras el ataque. Otro escenario se vivía, sin embargo, al interior de la cartera.
Hay quienes señalan que las tensiones con el subsecretario Rafael Araos se venían arrastrando y critican que hay un trato poco deferente con algunos funcionarios del ministerio, lo que ella ha buscado desmentir en las últimas horas. También habría sido mal evaluado su intercambio de declaraciones por la prensa con el hoy exsubsecretario.
Mientras él afirmó que lo que terminó por provocar su salida fue el plan de reestructuración que incluiría despidos masivos en la cartera, Lincolao dijo que eso era “falso”. Hay quienes comentan que habrían estado en la misma recepción que hizo la Embajada de Estados Unidos esta semana después de la dimisión de Araos y que a la ministra le habría incomodado su asistencia. A ello se sumaron sus declaraciones que en La Moneda estimarían desafortunadas luego que el medio FastCheck señalara que no había declarado tres sociedades en las que participaba.
Lincolao dijo que otros ministros le habían comentado que no habían incluido “cosas de ese tipo”, lo que escaló la polémica y provocó la arremetida de la oposición requiriendo la revisión de todas las declaraciones de patrimonio e intereses del gabinete.
Al interior del oficialismo hay quienes señalan que desde un principio Lincolao había comprometido estar solo un año en la cartera para luego volver a su carrera en Estados Unidos, algo que al interior NOTA del ministerio desmienten. De todos modos, en los partidos algunos afirman que hay que buscar nombres para su eventual reemplazo. En torno a Steinert la sensación es similar.
Al interior de las tiendas oficialistas plantean que su exposición en el Congreso era un momento para obtener atención de los medios y dar cuenta de los avances que ha tenido el Gobierno en materia de seguridad. Sin embargo, la noticia que recorrió las redes sociales fueron sus problemas de dicción y su nerviosismo a la hora de exponer. A ello se sumó que distintos expertos opinaron que más que de un plan de acción se habló de un diagnóstico.
Pero lo que molestó más en La Moneda es que Steinert tuvo una oportunidad de explicarse mejor en una entrevista de Radio Agricultura y terminó dando una declaración que fue mal evaluada, al plantear que no esperaba que los congresistas le demandaran “un plan de seguridad estructurado, concreto”. Pese a la llegada del exparlamentario Darío Paya, hombre cercano a Kast, como asesor en Seguridad, hay quienes afirman que la ministra no ha logrado remontar las polémicas.
A la accidentada performance comunicacional se suma que en los próximos días la Contraloría dará a conocer su informe sobre la actuación de Steinert en torno a la remoción de la exsubdirectora de la PDI, Consuelo Peña.
ALLICNAMNAHTANOJ Quienes conocen de la situación afirman que la próxima semana podría darse a conocer la resolución del organismo contralor, que dio un plazo de 10 días a la cartera para explicar las razones que llevaron a Steinert a solicitar, el 13 de marzo, antecedentes sobre funcionarios vinculados al caso “Clan Chen” en Tarapacá.
Aunque La Moneda no ha insinuado cambios de gabinete y en el Gobierno hay quienes postulan esperar por lo menos hasta septiembre para posibles ajustes, en el oficialismo ya comenzaron a circular nombres de quienes podrían ser buenas opciones en caso de que el mandatario tenga que cambiar piezas.
Algunos incluso piensan que septiembre es “esperar demasiado”. Hay quienes creen que es posible echar mano a figuras que ya se encuentran en los equipos ministeriales, sobre todo para la cartera que conduce Steinert, ya que, aseguran en los partidos, es clave alguien que tenga experiencia política y capacidades comunicacionales.
Algunos mencionan como posible nombre para Seguridad a Máximo Pavez (UDI), actual subsecretario del Interior, quien ha sido bien evaluado en su desempeño y ya tiene experiencia en el gabinete, ya que fue subsecretario de la Segpres anteriormente. Hay quienes incluso hablan de un movimiento de Ximena Rincón desde Energía a Seguridad, quien ha sido bien evaluada en sus actuaciones públicas. Otros la ubican como posible vocera si Mara Sedini deja la Segegob. Otro nombre que circula en los partidos para Seguridad es el del abogado Pablo Urquízar, coordinador nacional de Seguridad de la macrozona sur durante el gobierno de Piñera. SEGURIDAD: ALA ESPERA DEL INFORME DE CONTRALORÍA. SEGURIDAD: ALA ESPERA DEL INFORME DE CONTRALORÍA Trinidad Steinert esta semana en el Congreso. La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao.