Chile vuelve a confiar (y era hora)
Chile vuelve a confiar (y era hora) Chile vuelve a confiar (y era nora) Por: Luciano Castelucci Docente Escuela de Negocios Universidad Adolfo Ibáñez Adolfo Ibáñez Chile está volviendo a confiar.
Los resultados del Informe Anual 2025 del Índice de Confianza de Clientes (ICC) lo dicen con números: el índice neto subió 12 puntos y llegó a 58, su valor más alto desde que comenzó a medirse en 2016. No es un dato menor en un momento donde la desconfianza parece ser el estado natural de las cosas. Vivimos tiempos raros. La polarización política, la incertidumbre económica y una sucesión interminable de guerras han ido erosionando la fe en casi todo.
En ese contexto, saber que la empresa de telefonía va a cobrar lo que prometió, que el supermercado va a entregar lo que vendió o que la clínica va a atenderte como corresponde, tiene un valor que va más allá de lo transaccional. La predictibilidad, en tiempos de caos, es un bien escaso. Ahí está la gran oportunidad para las marcas. Mientras la confianza en las instituciones políticas sigue en el suelo, el sector privado tiene la posibilidad de ocupar ese espacio vacío, no con discursos, sino con consistencia. Telecom subió 15 puntos. Retail subió 13. No son alzas menores, son señales de que cuando las empresas cumplen, la gente lo nota y lo valora. El sector privado está bullish, y eso importa. Cuando las empresas cumplen, generan confianza. Cuando generan confianza, la gente consume, invierte y se mueve. Y cuando eso ocurre a escala, la economía respira.
Ojalá este momento sea el punto de inflexión para algo más grande: que Chile vuelva a mirarse como un país orientado al desarrollo, con empresas que lideren con el ejemplo y ciudadanos que vuelvan a creer que las cosas pueden funcionar. Yo elijo creer..