Autor: JEAN PALOU EGOAGUIRRE
Trump arremete contra sus aliados europeos, mientras rivales de EE.UU. buscan capitalizar el conflicto en Irán
Trump arremete contra sus aliados europeos, mientras rivales de EE.UU. buscan capitalizar el conflicto en Irán L a guerra de Irán está abriendo una grieta cada vez más amplia en el Atlántico, entre EE.UU. y sus tradicionales aliados en Europa.
Y mientras aumentan esos roces, los principales rivales geopolíticos de Washington, China y Rusia, buscan capitalizar a su favor las disrupciones globales que está provocando el conflicto y sacar ventaja de sus estrechos vínculos con Teherán.
Cada vez más impaciente por poner fin a la guerra, el Presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó ayer su frustración con los socios europeos de Washington, entre ellos el Reino Unido y Francia, por su negativa a participar en la campaña bélica contra Irán, y en un tono crecientemente hostil los llamó a que actúen con “coraje” y que “tomen” por sí mismos el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo por parte de Teherán está provocando un alza global en el precio del petróleo.
“A todos esos países que no pueden conseguir combustible de aviación por (el cierre del) estrecho de Ormuz, como el Reino Unido, que se negó a involucrarse en la decapitación de Irán, les hago una sugerencia: Primero, compren (petróleo) de Estados Unidos, tenemos de sobra”, dijo Trump en sus redes sociales. “Y número dos, encuentren un poco de coraje tardío y vayan al estrecho y TÓMENLO”, agregó.
“Vayan por su petróleo” Trump sugirió que, tras iniciar el 28 de febrero la ofensiva militar contra Irán junto con Israel, EE.UU. no tiene la intención urgente de reabrir el estrecho de Ormuz, porque está menos expuesto al crudo que viene del golfo Pérsico, a diferencia de Europa. “Irán ya ha sido esencialmente aniquilado. Lo más complicado ya está hecho. Vayan por su petróleo”, instó el Presidente estadounidense, quien advirtió a sus aliados de la OTAN que su falta de acción en el conflicto tendrá consecuencias. “Tienen que aprender a luchar por ustedes mismos. EE.UU. ya no va a estar ahí para ayudarles más, del mismo modo que no estuvieron disponibles cuando los necesitamos nosotros”, enfatizó. Más tarde, Trump señaló en una conferencia de prensa que EE.UU. planea retirarse en dos o tres semanas de Irán, y que no tendrá responsabilidad por lo que ocurra en Ormuz. “Lo que pase en el estrecho no será asunto nuestro”, reiteró. Estas declaraciones sobre Irán han ampliado la brecha entre la administración Trump y Europa, en un contexto ya tenso por los aranceles de EE.UU. y su ambición sobre Groenlandia. “No la calificaría como una ruptura definitiva, pero los comentarios de Trump ciertamente son coherentes con sus declaraciones pasadas en las que ha puesto en duda el compromiso de EE.UU. con Europa”, señaló Steven R. David, profesor de Relaciones Internacionales de la Johns Hopkins University.
“El Reino Unido, Francia y España tienen razones para cuestionar si EE.UU. acudirá en su ayuda en caso de ser atacados, y creo que esas preocupaciones trascenderán la actual administración Trump y pasarán a formar parte de la nueva normalidad. Tal vez el tiempo de EE.UU. como líder del mundo occidental esté llegando a su fin”, comentó.
Hasta ahora Reino Unido ha participado indirectamente en la guerra de Irán en acciones de defensa activa y apoyo logístico, interceptando proyectiles iraníes sobre el espacio aéreo de países aliados como Jordania, Qatar e Irak, pero el gobierno de Keir Starmer ha rechazado involucrarse en operativos ofensivos contra Teherán.
De modo similar, Francia ha incrementado su despliegue aéreo en países del Golfo y ha permitido que las FF.AA. estadounidenses utilicen sus bases aéreas para operaciones logísticas, pero recientemente impidió el sobrevuelo de aviones con suministros militares destinados a Israel, sumándose a la postura de España, que ha prohibido el uso de su espacio aéreo a aeronaves militares que participen en la guerra en Irán.
Apoyo defensivo, pero no ofensivo Incluso en Italia, el gobierno de Giorgia Meloni una estrecha aliada política de Trump ha señalado que el país “no forma parte del conflicto y no tiene intenciones de participar”, y recientemente se supo que denegó la autorización para que unos aviones estadounidenses aterrizaran en una base en Sicilia. Garret Martin, director del Transatlantic Policy Center de la American University, planteó que hay varias razones para que Europa desconfíe y no se sume a la guerra de Irán, partiendo porque no fueron consultados. “Este es un conflicto que los europeos están heredando sin realmente tener mucho que decir cuando comenzó, en primer lugar”, señaló. “Creo que tampoco están dispuestos a ayudar porque no creen que cooperar en este escenario necesariamente lleve a Trump a estar más dispuesto a comprometerse en otras áreas, como Ucrania.
Y luego, cuando hablamos del estrecho de Ormuz, no es solo una cuestión de reabrirlo, sino de mantenerlo abierto, lo que requeriría una inversión significativa, recursos y capacidades navales que los europeos no tienen necesariamente”, dijo el experto, quien habla además ESSERPECNARF de una “acumulación de conflictos” que ha llevado a un “deterioro significativo de las relaciones” entre EE.UU. y Europa. China y Rusia mueven sus fichas En este contexto, los mayores rivales globales de EE.UU. buscan sacar provecho, sostienen los analistas.
En el caso de Rusia, el gobierno de Vladimir Putin se ha visto beneficiado por el aumento del precio del petróleo y por la flexibilización de las sanciones estadounidenses, que le han permitido al Kremlin vender su crudo a países como India. Por otro lado, el conflicto de Irán y la inestabilidad mundial han disipado la atención sobre la guerra en Ucrania, mientras Washington tiene ahora una capacidad reducida de enviar suministros militares a Kiev. China, por su parte, aprovecha sus vínculos cercanos con Teherán para burlar el bloqueo de Ormuz, por donde pasa el 45% de sus importaciones energéticas.
Según confirmó ayer Beijing, el régimen iraní autorizó el paso por el estrecho de tres buques chinos, y se espera que continúe esta excepción que le daría una ventaja estratégica frente a otros países asiáticos que son los que más sufren por su dependencia del petróleo del Golfo. Pero China también ve el conflicto como un posible traspié estadounidense que refuerza su posición global.
“Creo que en China están muy felices de ver que EE.UU. se involucre en un conflicto en Medio Oriente que los puede distraer de otros escenarios importantes, tanto en Europa como en el IndoPacífico”, dijo Martin.
“No creo que podamos imaginar que Beijing contribuya militarmente de manera directa a Teherán, pero sí le ha proporcionado tecnología durante años para eludir las sanciones occidentales, para drones, para sus misiles antiaéreos y ha dado un apoyo importante a Irán en la cadena de suministros, y eso continuará fácilmente”. n Amenaza a tecnológicas La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que atacará desde hoy las oficinas en Medio Oriente de 18 compañías tecnológicas estadounidenses, a las que calificó como “compañías terroristas espías”, y entre las que incluyó a Microsoft, Apple y Google. “Las principales instituciones implicadas en operaciones terroristas serán objetivos legítimos para nosotros”, indicó este cuerpo militar de élite en un comunicado recogido por la agencia Tasnim. “Se recomienda a los empleados de estas instituciones que, para preservar sus vidas, se alejen inmediatamente de sus lugares de trabajo”, añadió. Autor: JEAN PALOU EGOAGUIRRE. El Presidente estadounidense señaló que países como el Reino Unido y Francia deberían tener “coraje” y “tomar” por sí mismos el estrecho de Ormuz. Más tarde aseguró que planea retirarse del conflicto en dos o tres semanas.
Creciente tensión entre Washington y Europa por la guerra en Medio Oriente: n Amenaza a tecnológicas La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que atacará desde hoy las oficinas en Medio Oriente de 18 compañías tecnológicas estadounidenses, a las que calificó como “compañías terroristas espías”, y entre las que incluyó a Microsoft, Apple y Google. “Las principales instituciones implicadas en operaciones terroristas serán objetivos legítimos para nosotros”, indicó este cuerpo militar de élite en un comunicado recogido por la agencia Tasnim. “Se recomienda a los empleados de estas instituciones que, para preservar sus vidas, se alejen inmediatamente de sus lugares de trabajo”, añadió. EN VARIAS entrevistas, Trump ha dicho que la guerra en Irán está acabando. “No vamos a estar allí mucho más tiempo. Les estamos dando una paliza”, dijo.