Editorial: EDITORIAL: MÁS ALLÁ DE LA SANCIÓN, LA NECESIDAD DE UN ENFOQUE HUMANO Y PEDAGÓGICO
Editorial: EDITORIAL: MÁS ALLÁ DE LA SANCIÓN, LA NECESIDAD DE UN ENFOQUE HUMANO Y PEDAGÓGICO a crisis de convivencia escolar en Chile ha dejado de ser un tema sectorial para convertirse en una emergencia nacional. Las cifras son L alarmantes: solo en 2025, la Superintendencia de Educación registró 22.680 denuncias, de las cuales 17.076 estuvieron relacionadas con convivencia escolar, un incremento del 22% respecto al año anterior. Eventos trágicos recientes han puesto el foco en la urgencia de actuar. Esta violencia es el reflejo de un problema socioemocional severo que afecta a la sociedad chilena en su conjunto. En este contexto, el debate público se ha centrado en medidas impulsadas por el Gobierno, como el proyecto "Escuelas Protegidas", que propone la revisión de mochilas y nuevas sanciones.
Sin embargo, la redar el problema únicamente con medidas de control y castigos debilita el carácter formativo y relacional de la escuela. ciente promulgación de la Ley de Convivencia Escolar, Buen Trato y Bienestar de las Comunidades Educativas (Ley Nº 21.809 ) exige una problematización más profunda.
La ley permite la incorporación de "recursos tecnológicos" como detectores de metales, pero especialistas advierten que instalar estos dispositivos corre el riesgo de desplazar la comprensión pedagógica de la convivencia hacia una lógica de vigilancia y control. La experiencia comparada indica que estas medidas no reducen los delitos y, de hecho, pueden aumentar la inseguridad percibida por los propios estudiantes, actuando como un símbolo que estigmatiza. AborEl camino, como señalan diversos expertos, no es el castigo, sino la convivencia. La clave para la prevención está en reforzar el desarrollo de habilidades socioemocionales como la empatía, el autoconocimiento y la escucha activa. La violencia emerge cuando los estudiantes no se sienten vistos, escuchados o legitimados. Por lo tanto, las medidas deben orientarse a reconstruir vínculos, generar espacios de escucha genuina y favorecer la responsabilización sin humillación..