CARTAS: Multas por ruidos
COLUMNAS DE OPINIÓN: Multas por ruidos de las normas vigentes en materias de medio ambiente y está abierta siempre al diálogo con las autoridades y las comunidades para desarrollar su labor de manera armónica con el entorno. No nos oponemos a las inspecciones de la SMA ni al cobro de multas en los casos en que se incumplan las normas. Sin embargo, la manera en que se desarrolla esta labor de supervisión a veces resulta excesiva, y el monto de las multas muchas veces parece desproporcionado. Cualquier construcción genera molestias en el entorno, pero se trata de inconvenientes temporales e inevitables para construir mejores viviendas para las personas, que deben ser mitigados de acuerdo con la ley.
Los letreros que Vialidad instala cuando arregla calles lo expresan muy bien: "Disculpen las molestias, estamos trabajando para usted". En un contexto de déficit habitacional y de débil crecimiento económico, la voluntad de todas las partes debiera ser buscar acuerdos que faciliten los desarrollos inmobiliarios en lugar de obstaculizarlos utilizando de manera rígida y excesiva las facultades que la ley otorga a las instituciones supervisoras.
Múltiples casos recientes de imposición de multas o requisitos excesivos por parte de la institucionalidad ambiental muestran la necesidad de buscar un equilibrio entre crecimiento y medio ambiente a través de un diálogo que considere regulaciones adecuadas al nivel de desarrollo que tiene el país y una aplicación sensata de ellas.
SLAVEN RAZMILIC Director ejecutivo Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios Deseos y consecuencias Señor Director: Su diario informa ayer que en cuatro años se han duplicado los morosos del CAE, un hecho evidentemente predecible a partir de las sucesivas promesas de su condonación (incluso hemos tenido diputados que, a pesar de contar con ingresos manifiestamente suficientes, persistieron con su deuda impaga). Los problemas asociados son bien conocidos: no solo se trata de una carga enorme para las finanzas públicas, sino de una injusticia respecto de las miles de personas que sí han retribuido, en general con considerable esfuerzo, lo recibido. Pero más allá del CAE, cabe notar aquí un patrón en la mentalidad del Gobierno, pues no es el único caso en que las intenciones y prome. - - -