Cartas: La sonrisa del ayer ...
Cartas: La sonrisa del ayer. .. LOS MIÉRCALE DE GÓMEZ El invierno mostró sus dientes negros, húmedos, y fríos. Sopló fuerte y dejó sentir su mal aliento. Vestía el mismo traje de antaño. Sucio de barro y de aguas oscuras. Nadie ha logrado nunca saber por qué insiste en golpear su furia contra los techos y desmantelar a los árboles de su colorido y reposante verde. Soplar su maloliente respiración. Siempre con su ropa húmeda y grotesca. Pese a su presencia oscura. El sol salió con más fuerza y calor apenas el invierno giró su marcha hacia otras latitudes para asustar a otros habitantes. No logró borrar con su oscura presencia los días anteriores que vimos y vivimos en la costa y en la cordillera. Cálidos, claros, calurosos. Con cuerpos de piel dorada por el sol brillante del verano que todavía tiene fuerza aunque un poco más débil, pero igual de cálido y hermoso. Nos ha quedado el ánimo y los recuerdos imborrables. La sonrisa esperanzadora de los veraneantes. Los recuerdos que guardamos en las retinas y las fotografías que dejamos archivadas. Las sonrisas de los niños y la mirada complaciente del sol sobre las aguas. De los recuerdos habremos de revestirnos cuando vengan los días oscuros. La furia amenazante de las lluvias. Y el frío que no ceja en su afán de asustar a los indefensos; al mismo tiempo que sigue anunciando su presencia oscura. Pero él no sabe que estamos revestidos del calor de los recuerdos. De las risas que inundaron las playas ROBERTO DE J. GÓMEZ Periodista y los campos. Que aunque grite fuerte y amenace con las penas del infierno seguirán presentes las risas de los niños que gritan y alborotan las playas y los campos. Son los niños y las niñas las que logran acallar el rumor de las aguas que nos ayudan a dormirnos en la magia del verano. De los recuerdos se puede seguir viviendo. De las fotos que guardamos en los álbumes y las imágenes que nunca mueren aunque los actores envejecen en su piel, la memoria las mantiene intactas. Las sonrisas del ayer se mantienen intactas si son guardadas a buen recaudo de los tiempos voraces. Los doctores recomiendan evitar el sol. Protegerse con cremas y pastillas para la memoria. .. La gente desde siempre aplica sus propias recetas. Esas mismas que guardan y resguardan nuestra salud mental. Las que guardan los momentos que se archivaron en el interior del corazón. Allí donde no pueden llegar los invasores impetuosos. Ni el efecto de las pastillas para olvidar. El gran remedio para seguir viviendo más allá del tiempo son las nubes viajeras infatigables. Las nubes que pasan repartiendo caricias. Las que nunca descansan. Que nunca se cansan de viajar. .. El sol es paciente y perseverante. Volverá de nuevo. Una y otra vez. .. Y aunque sea por breves minutos volverá repartir su presencia y nosotros saldremos a saludar su regalo de plata. Brillante y azul. Vendrá empujado por nuestra paciencia. .. La que viene del que cierra los ojos para volver a ver. ...