Autor: Jairo Salcedo Salas
Cartas: Ex alcalde de Puerto Montt
Cartas: Ex alcalde de Puerto Montt · En los días pasados, la ciudad entró de luto por el fallecimiento de Raúl Blanco Watson, ex alcalde en tres oportunidades de la ciudad y además concejal de Puerto Montt en una ocasión.
Se destacó en sus mandatos por enfrentar de forma directa los desafios de una ciudad en crecimiento, llevando servicios básicos a los lugares más apartados de la ciudad, ya que la industria salmonera estaba en crecimiento y ello exigió políticas que dieran desarrollo a la ciudad. Fue reelecto en varias ocasiones para continuar el proceso de desarrollo de la ciudad. Su testimonio como persona funcional a las problemáticas de la ciudad deja claro que fue una persona comprometida en entender las dinámicas sociales que enfrentó en su época. Una particularidad a destacar es que se declaró cristiano en su confesión de fe durante gran parte de su carrera política. Es importante recalcar que Blanco Watson fue cristiano; hoy en día se ha visto como Judith Marín, futura ministra de la Mujer de José Antonio Kast, ha sido criticada por declararse una cristiana practicante.
Gente como Raúl Blanco fue reconocido en varias ocasiones como un alcalde funcional a la gente y sus necesidades, independientemente de su confesión religiosa, y de tal manera podemos citar a grandes personas de la historia que confesionalmente cristianas se declararon y lograron grandes cosas para sus comunidades. Esa confesión no les quitó capacidad de lograr cosas positivas en los contextos que enfrentaron. Es menester dejar en claro que una confesión religiosa no limita a una persona en su capacidad de conseguir metas y logros en favor de la gente. Por lo tanto, la nueva ministra Marín ha recibido una cantidad de críticas, que exceden a lo normal y mucho más antes de asumir dicha cartera de gobierno.
Tales críticas infundadas por movimientos contrarios a una confesión religiosa específica han permeado a la sociedad de tal manera que una oportunidad, una defensa y una representación de Judith Marín es necesaria, para que veamos que su capacidad y no sus convicciones sean las que hablen en favor de la ciudadanía y de mejorar las condiciones de las mujeres en Chile. Autor: Jairo Salcedo Salas.