Autor: RICARDO AGUILAR CUBILLOS.
Columnas de Opinión: El espejismo de la austeridad parlamentaria
Columnas de Opinión: El espejismo de la austeridad parlamentaria Ad En los últimos dias, un parlamentario de la región de cia áreas como salud, educación o seguridad social. Por el O'Higgins ha protagonizado un nuevo episodio que refleja, con claridad, una practica cada vez mas común en la politica nacional: el show mediático por sobre las soluciones reales.
En medio de la indignación ciudadana provocada por el alza en el precio de los combustibles -y en un contexto donde muchas familias ven afectado directamente su presupuesto-, el diputado en cuestion decidió exhibir publicamente su tarjeta de combustible, beneficio otorgado por la Camara de Diputados para cubrir gastos de movilización asociados a su labor. Acto seguido, anunció que no la utilizaria, que la devolvería y que, en definitiva, renunciaria a este beneficio. A primera vista, el gesto podria parecer un acto de empatia o austeridad. Sin embargo, basta con conocer minimamente el funcionamiento del gasto parlamentario para entender que estamos frente a una puesta en escena más que a una medida efectiva. La tarjeta de combustible forma parte de un item mayor conocido como gasto operacional -o "gasop", en la jerga internaque agrupa una serie de recursos destinados al ejercicio de la función parlamentaria.
Estos fondos no constituyen un beneficio personal directo, sino un presupuesto asignado para el cumplimiento de labores legislativas y territoriales. contrario, se reintegran al mismo item de gasto operacional del parlamentario, pudiendo ser destinados a otros fines: desde insumos de oficina hasta actividades territoriales, contratación de personal de apoyo o difusión en medios de comunicación. En otras palabras, la supuesta "renuncia" al uso de combustible no representa ahorro alguno para el Estado, ni un alivio concreto para las arcas públicas. Se trata, mas bien, de una reasignación interna de recursos dentro del mismo presupuesto parlamentario. Presentar esta acción como un gesto de sacrificio o responsabilidad fiscal no solo es impreciso, sino que contribuye a desinformar a la ciudadania, generando una percepción errónea sobre el impacto real de estas decisiones. Si el objetivo fuera efectivamente avanzar hacia una mayor austeridad, el camino no pasa por gestos individuales ni anuncios simbólicos, sino por una revisión estructural del gasto parlamentario. Evaluar la pertinencia de los montos asignados, transparentar su uso y, eventualmente, reducirlos de manera institucional podria generar un impacto real y, eventualmente, liberar recursos que si puedan ser redirigidos a prioridades nacionales. Lo contrario -este tipo de acciones aisladassolo alimenta el descrédito de la política, reforzando la idea de que, frente a problemas complejos, se opta por soluciones superficiales. Lo relevante es que, si dichos recursos no se utilizan en combustible, no regresan al Estado ni se redistribuyen haLa ciudadanía no necesita gestos. Necesita cambios reales. Autor: RICARDO AGUILAR CUBILLOS..