Autor: Emile Ugarte Arquitecto
Columnas de Opinión: Nuestra posición geoeconómica
Columnas de Opinión: Nuestra posición geoeconómica ntofagasta está situada en el núcleo geoeconómico más A relevante del planeta para la transición energética: Eleje minero Chile-Perú-Argentina. Chile lidera la producción mundial de cobre y es actor estratégico en litio, Perú es el segundo productor global de cobre, Argentina se consolida en litio y proyecta expansión cuprífera. Esta franja andina concreta una porción decisiva de los minerales críticos que sostienen la electromovilidad, las energías renovables y la infraestructu ra digital global. En el centro de este sistema está Antofagasta. Sin embargo, seguimos operando bajo una lógica histórica: Producir, exportar y depender de decisiones tecnológicas tomadas de otros territorios. Somos eficientes en extracción, pero débiles en captura de conocimiento y en estructuración urbanaindustrial. Esa es la brecha. La industria 4.0 es la integración de inteligencia artificial, analítica avanzada de datos, automatización autónoma, robótica colaborativa, sensores conectados y sistemas ciberfísicos que optimizan procesos en tiempo real. La minería regional ya opera con camiones autónomos, mantenimiento productivo y centros remotos de control. Pero gran parte del diseño tecnológico y la propiedad intelectual asociada se genera fuera de la región. Ejecutamos tecnología avanzada, pero no siempre la creamos. Antofagasta tiene condiciones objetivas para cambiar esta ecuación: Energía solar de clase mundial, infraestructura portuaria consolidada, conectividad aérea estratégica, experiencia operativa en minería compleja. Pero el activo territorial decisivo es la Plataforma logística multimodal B400. La B400 no es un parque industrial convencional. Son 1300 hectáreas, con conectividad estructurante hacia puertos, aeropuerto, ferrocarril y red vial. Y un dato critico: Cuenta con factibilidad de agua. En el desierto más árido del mundo, suelo en gran escala con disponibilidad hídrica habilitada es una ventaja estratégica concreta. Energía, territorio y agua conforman la base material para instalar manufactura avanzada, centro de datos, laboratorios tecnológicos y servicio de ingeniería vinculados a la minería inteligente.
A ello se suma un elemento estructural pocas veces discutido "la integración portuaria". La ubicación de la B400 permite articular eficientemente la operación con el sistema portuario regional, aprovechando "la condición geográfica de bahías opuestas". Esta configuración natural no es solo ventaja logística, es una oportunidad de resiliencia climática. Distribuir flujos en frentes portuarios diferenciados reduciendo vulnerabilidades ante marejadas, eventos extremos y congestión operativa, fenómenos que se intensifican con el cambio climático. Sin embargo, enfrentamos una debilidad estructural histórica, "en Antofagasta nunca ha existido una autoridad capaz de planificar y urbanizar un barrio industrial". La expansión productiva ha sido fragmentaria. No hay gobernanza que articule suelo, movilidad, estándares ambientales, infraestructura y servicios bajo una visión de distrito productivo inteligente. Lo que falta no es infraestructura básica. Es conducción territorial. Con planificación y gobernanza efectiva, puede transformarse en el motor tecnológico que permita a Antofagasta dejar atrás la condición de enclave y asumir el liderazgo que su posición geoeconómica exige. C Columna Autor: Emile Ugarte Arquitecto. C Columna