CARTAS: “500 millones”
CARTAS: “500 millones” tecnológicas más profundas provienen precisamente de investigaciones que inicialmente parecían "improductivas". Debatir el destino de fondos públicos siempre es necesario. Pero reducir la investigación a caricaturas, cifras erróneas y prejuicios no fortalece esa discusión, sino que más bien la empobrece. PABLO AGUAYO WESTWOOD Profesor asociado Universidad de Chile Investigador Fondecyt Regular Estrechez fiscal versus los niños Señor Director: La complejidad de la situación fiscal que enfrenta el país es innegable. Compartimos la necesidad de ordenar las cuentas públicas, revisar prioridades y recortar gastos donde corresponda. Sin embargo, queremos recordar que no todo gasto público produce el mismo impacto social ni económico en el mediano y largo plazo. La inversión en primera infancia constituye una de las políticas públicas más eficientes y socialmente rentables para el desarrollo.
La evidencia internacional muestra que destinar recursos oportunamente a los primeros años genera altos beneficios para la sociedad como un todo: mejora los aprendizajes de las nuevas generaciones, fortalece el capital humano y reduce costos posteriores en educación, salud y protección social. En momentos de estrechez fiscal, los ajustes deben considerar el retorno de largo plazo de cada política pública. La formación de talento, el desarrollo de habilidades tempranas y mejores trayectorias educativas inciden directamente en la productividad y en la capacidad de crecimiento de Chile. No parece adecuado sacrificar esos caminos de progreso.
MARÍA JOSÉ UAUY Directora ejecutiva Fundación Liguria El verdadero sentido de 3 y 4 medio Señor Director: El fenómeno descrito en la carta (ayer) del rector Carlos Williamson sobre 3º y, especialmente, 4º medio transformados en años dedicados casi exclusivamente a "preparar" la PAES, tiene una explicación mucho más profunda: en la práctica, las familias y los alumnos perciben que lo que realmente define el acceso a la educación superior es una sola prueba y no la trayectoria escolar completa. Las notas de enseñanza media debieran reflejar años de esfuerzo, hábitos de estudio, responsabilidad y perseverancia, excelentes predictores sobre las capacidades de estudios superiores. Sin embargo, la sostenida "inflación de notas" terminó distorsionando completamente ese objetivo. Hoy abundan promedios sobre 6,5 que no guardan relación con los conocimientos efectivos medidos externamente y tampoco permiten discriminar para la admisión. Profesores, colegios y apoderados viven sometidos a fuertes presiones para no "perjudicar" el futuro de los alumnos. Como consecuencia, la PAES termina transformándose en el verdadero mecanismo discriminador del sistema para la admisión a la educación superior. Y si eso ocurre, resulta lógico que todos quieran preparar esta. - -