Autor: Jaime Benito Jaimes Jerez Secretario de Estudios Carrera Educación Parvularia U. San Sebastián
Columnas de Opinión: Leer antes de saber leer
Columnas de Opinión: Leer antes de saber leer 1 Día del Libro se celebra cada 23 de abril como una invitación a reconocer el valor de la lectura en la vida de las personas.
Sin embargo, más allá de su origen histórico, esE ta fecha adquiere un sentido especialmente relevante en la infancia: no se trata solo de enseñar a leer, sino de formar lectores antes incluso de que los niños decodifiquen palabras. La evidencia científica es clara: la iniciación temprana en la lectura no comienza en primero básico, sino en los primeros años de vida. Desde la neurociencia, se ha demostrado que el contacto temprano con el lenguaje escrito produce cambios en el desarrollo cerebral, fortaleciendo redes vinculadas al lenguaje, la memoria y la comprensión. A su vez, el desarrollo de la conciencia fonológica la capacidad de reconocer y manipular sonidos del lenguaje es uno de los predictores más sólidos del éxito lector futuro. Pero iniciar en la lectura no significa adelantar procesos formales. La educación inicial no debe forzar la alfabetización, sino crear condiciones para que el niño construya sentido sobre el mundo escrito. Leer, en estas edades, es escuchar cuentos, interpretar imágenes, anticipar historias, vincular emociones con relatos. Es, en palabras de la investigación educativa, una "creación de significado" más que una decodificación técnica. Desde esta perspectiva, el rol de la familia y la escuela es insustituible. Los estudios muestran que la exposición temprana a experiencias literarias significativas favorece el desarrollo cognitivo, emocional y lingüístico, además de sentar bases para el pensamiento crítico y el aprendizaje profundo. No basta con tener libros: es clave generar interacciones. En el hogar, la lectura compartida diaria, aunque sea breve fortalece el vínculo afectivo y el desarrollo del lenguaje. Preguntar, anticipar, comentar ilustraciones transforma la lectura en diálogo. En la escuela, ambientes letrados, rincones de lectura y mediación pedagógica intencionada permiten que los niños exploren el lenguaje escrito desde el juego y la curiosidad. El desafío, entonces, no es que los niños lean antes, sino que quieran leer después. Formar lectores no es acelerar procesos, sino acompañarlos con sentido. En un mundo saturado de estímulos, la lectura sigue siendo un acto profundamente humano: un espacio donde se construye pensamiento, identidad y comunidad. Autor: Jaime Benito Jaimes Jerez Secretario de Estudios Carrera Educación Parvularia U. San Sebastián. C Columna