Autor: José Miguel Ortega cronica@diariollanquihue.cl
"Colmillos en la noche" y otras rarezas: libro explora el cine chileno oculto en formato VHS
"Colmillos en la noche" y otras rarezas: libro explora el cine chileno oculto en formato VHS urante las décadas del 80 y 90, el formato VHS (Video Home SysD tem) impulsó un fenómeno global que transformó profundamente la forma de consumir cine. Fue un período en que los antiguos complejos cinematográficos, caracterizados por sus grandes salas, comenzaron a decaer debido a la masiva llegada de los videocasetes disponibles en los videoclubes. A esto se sumó la irrupción de la televisión por cable en los años 90, lo que terminó por acelerar el cierre de estos espacios, como ocurrió con el Cine Rex de Puerto Montt. En paralelo, los videoclubes proliferaron rápidamente. En nuestra ciudad este fenómeno tuvo especial fuerza. Un breve recorrido nos permite identificar que en 1983 seinauguró el Video Centers Club, inicialmente ubicado en un pequeño local en calle Cauquenes y posteriormente trasladado a una casona de tres pisos en calle Rancagua. A este se sumaron otros como Video Club Puerto Montt y Video Club 2001.
El mercado también se expandió hacia las poblaciones; en la 18 de Septiembre funcionaba Video Hogar; en Pichi Pelluco, el Video Club Oasis; y en la población Anef, el Video Star, entre otros emprendimientos que, aunque de menor duración, también formaron parte de aquel mundo. La llegada de Blockbuster a mediados de los 90 marcó un punto de inflexión. Muchos clientes se volcaron hacia esta cadena estadounidense, atraídos por la novedad, aunque con un catálogo que, según los conocedores, estaba lejos de las verdaderas joyas que ofrecían los videoclubes tradicionales. El auge del VHS dejó una huella cultural que hoy se traduce en culto. Coleccionistas pagan altas sumas por películas de ese período, consideradas piezas de museo.
Este fenómeno también ha sido retratado en producciones audiovisuales como la franquicia "Clerks" (1999-2022), de Kevin Smith; "Videoclub" (2013), de Pablo Illanes; y la serie "Los 80", donde Juan Herrera y Exequiel Pacheco incursionan en el negocio del arriendo de películas. Los videoclubes no sólo fueron espacios de consumo, sino también plataformas para la exploración de producciones locales. Frente a los altos costos del celuloide, muchos realizadores optaron por formatos más accesibles como el video o el Betacam, lo que permitió el desarrollo de un cine alternativo, alejado de los circuitos tradicionales.
RESCATE DE UN CINE OLVIDADO En este contexto surge "Primicia para Video" (cine chileno hecho para el video club), de Riestra selecciona cinco películas que a su juicio representan el espíritu del momento: "Cartagena Vice". Fue la apuesta más ambiciosa por hacer cine de acción y comedia dentro del circuito del mercado del VHS y por armar una película en su sentido más clásico. "Pienso que Belloni siempre quiso diferenciarse de los humoristas callejeros". "Cementerio Pal Pito 2". Considerado como el summun del humor callejero trasladado al formato doméstico. "Colmillos en la noche" y "Dra-kula". Por ser grandes ejemplos de un terror nacional que empezaba a surgir entre los márgenes de las comedias picarescas. La película pornográfica "Pan Caliente", no por ser la primera, la mejor o la más exitosa, simplemente por ser la más recordada. Sebastián Riestra, la primera publicación chilena dedicada a rescatar este tipo de producciones fuera del canon académico. En sus 140 páginas y cinco capítulos, el autor revisa títulos como "Colmillos en la noche", "Dra-kula", "Cartagena Vice", "Guatarnator 2" y "El último cartucho", adentrándose en un cine poco estudiado. EL LANZAMIENTO El libro fue presentado el 17 de marzo en el Museo O'Higginiano y de Bellas Artes de Talca.
Sobre su origen, Riestra explica que "surge a partir del visionado de algunas películas que me fascinaron y encontré interesantes, y de las cuales no encontré ningún dato en internet ni tampoco referencias en alguna publicación sobre cine chileno". Añade que estos registros no están perdidos, ya que circulan en plataformas como YouTube o pueden encontrarse en ferias y ventas informales. "Caí en cuenta de que simplemente no les interesan a los investigadores, agentes culturales o a nuestra institucionalidad", señala.
Respecto de las posibilidades del VHS, señala que "si bien en otras latitudes el VHS generó una vía paralela de producción y distribución de cine, en Chile fue utilizado principalmente como un vehículo para superar las limitaciones de contenido que imponía la televisión de la época.
Prueba de lo anterior es la gran cantidad de videos humorísticos protagonizados por humoristas que no llegaban a Sábado Gigante, Jappening con Ja, Festival de la Una, entre otros". El proceso de investigación no fue sencillo. "Fue dura la búsqueda, ya que no encontraFESTIVAL DE ba un punto de partida confiable.
No hay algo como un repertorio que diga cuántas películas se hicieron o, por lo menos, sus títulos". El autor detalla que debió recorrer ferias, revisar archivos de prensa, contactar coleccionistas e incluso hablar directamente con protagonistas de estas producciones; en muchos casos, encontrar a las personas resultó tan complejo como hallar las propias películas. Martín Núñez, de la Editorial Miedo, encargada de la publicación del libro, valora positivamente su recepción: "La recepción ha sido muy buena, inesperada si se quiere. En poco más de un mes se ha vendido más de la mitad del tiraje.
Los comentarios han sido muy alentadores al realzar el hecho que estamos tratando un tema muy popular, pero curiosamente medio escondido bajo la alfombra por investigadores y entusiastas del cine". El libro se Jupiter CINE LATING MIGRAFES PRIVUCIA encuentra disponible a través de Mercado Libre.
Núñez, también editor de las publicaciones Miedo y Retrocine, destaca que la revista Miedo comenzó en 2011 y ha publicado 26 números enfocados en cine poco conocido; "Tras este tiempo creímos que ya era hora de comenzar a publicar libros". Agrega que "Sebastián Riestra comenzó a escribir textos sobre el fenómeno del VHS en Chile, así fue que espontáneamente se fue configurando la idea de hacer un libro al respecto, siempre con la idea de traer a la luz un tipo de producciones de las que escasamente se habla hoy en día". LA EXPERIENCIA DEL VIDEOCLUB Riestra también reflexiona sobre la experiencia de arrendar películas en los años 80. El videoclub, dice, era un espacio singular. En una época marcada por medios controlados y autolimitados, el acto de elegir una película implicaba exploración y cierta urgencia por descubrir algo distinto. Muchas veces, la decisión se basaba en la carátula o en sinopsis exageradas, que no siempre coincidían con el contenido real. Esto generaba una relación más intuitiva con el cine, menos mediada por la crítica o la publicidad.
CULTURA POPULAR EN PANTALLA El autor sostiene que estas producciones reflejan una cultura popular escasamente representada en el cine chileno más tradicional de los 90. "Se puede ver humor callejero, el cabaret, el lenguaje cotidiano, personajes más cercanos a la realidad nacional, entre otros". Añade que, pese a sus limitaciones técnicas, estas obras funcionan como un registro directo de prácticas culturales de la época. 03 Autor: José Miguel Ortega cronica@diariollanquihue.cl.
Películas como "Guatarnator 2", "Dra-kula" y "El último cartucho", parte de un cine chileno poco estudiado y fuera del canon, vuelven a escena con el libro "Primicia para Video", que ha tenido una positiva recepción y ya supera la mitad de su tiraje vendido. RIESTRA SE SUMERGIÓ EN LA HISTORIA DE LOS 80 Y 90 PARA INVESTIGAR EL FENÓMENO DE LOS VHS.