Autor: CAROLINA SAAVEDRA
Diana Aurenque habla de su nueva vida en Alemania: "Estoy mas sana"
Diana Aurenque habla de su nueva vida en Alemania: "Estoy mas sana" CEDIDA uy activa en redes sociales, Diana Aurenque es además doctora en filosofía especializada en antroM pología, ética y filosofía de la medicina. Recientemente dejó su cargo en el Centro de Estudios de Ética Aplicada (CEDEA) de la U. de Chile, además de vivir un quiebre en su relación con el periodista Rafael Cavada. Justo a finales del año pasado llegó una oferta desde la Universidad de Tubinga con un proyecto académico ambicioso. Significaba su retorno a Alemania, pues ella ya había estudiado en la U. de Friburgo. No lo dudó. Ella necesitaba sanar y el mundo académico le estaba abriendo una puerta grande.
Además del ámbito laboral que mueve a Aurenque, reconoce que el ofrecimiento llegó justo cuando su cuerpo se sentía como una bomba de tiempo. "Desde fines del año pasado tuve varios problemas de salud, incluyendo un episodio de disociación en plena charla: me quedé en blanco. Vi a varios médicos y todos consensuaron que mi cortisol estaba muy alto por estrés. Un endocrinólogo, luego de indagar en mis rutinas y preocupaciones diarias, me sugirió volver a Alemania por un tiempo. ¿ Curioso, o no?", plantea. Agrega: "También cuando me fui de Chile la primera vez un médico me recomendó algo similar, y me quedé 10 años. Ahora, tras 11 años de vuelta en Chile, se repite la indicación. Cambiar la geografía para mejorar la salud es algo muy nietzscheano y propio de la medicina de los antiguos.
Algo que poco a poco se me revela como la mejor medicina". En Tubinga, Diana ocupa un cargo en el Instituto de Ética e Historia de la Medicina de la Facultad de Medicina, donde ya había estado antes como estudiante.
Esta vez vuelve como profesora de ética médica con un proyecto que incluye generar cooperaciones curriculares de largo plazo entre Alemania y Latinoamérica, entre otros proyectos. ¿Cómo organizó el viaje, Diana? "Todo fue corriendo y a medias. Mi departamento quedó como si hubiera salido corriendo. Están aún mis plantas y libros ahí, cuidadas por un gran amigo.
Ahora estoy buscando arrendatarios, por Airbnb o por más tiempo ¡ interesados, escribanme! Me vine con poco: ropa, computador, algunos regalos, un par de recuerdos y arte familiar, y mi mezcladora para reconectar con mi alma DJ que tenía muy botada.
Traje sólo dos libros conmigo, uno doble de Mateo Iribarren, "La condición humana/El sentido del humor" y otro de Andrea Aristegui y Gonzalo Montaner, "Manual para salir de la crisis". ¿Dónde vive allá? "Vivo en Tubinga, literalmente arriba de un monte en el centro (en Osterberg) al frente del poético río Neckar, y con vista al Jura de Suabia (sierra de altura media). Es muy difícil encontrar arriendos aquí, pero tuve suerte y pude arrendar un piso amoblado para mí sola, precioso, amplio, luminoso, lleno de plantas, a 10 minutos de mi trabajo. Hermoso. Hasta viene con teclado para retomar mi lado musical". ¿Ha andado mejor su salud? "Desde que estoy aquí, en todo. Vivo más sana: menos medicamentos, ansiedad, estrés, trasnoches y preocupaciones.
Más tiempo de calidad para concentrarme, leer un montón más, pensar con claridad y caminar más". "No eres tú, soy yo" En Tubinga, Diana ocupa un cargo en el Instituto de Ética e Historia de la Medicina de la Facultad de Medicina, donde ya había estado antes como estudiante.
Esta vez vuelve como profesora de ética médica con un proyecto que incluye generar cooperaciones curriculares de largo plazo entre Alemania y Latinoamérica, entre otros proyectos. ¿Cómo es un día en Tubinga? "Me despierto por lo general antes de que suene la alarma, tipo 8:00 u 8:30 de la mañana, algo imposible en Santiago. Aquí hay silencio, afuera y adentro, y puedo dormir bien. Con dos cafés bien cargados me preparo para ir a la Universidad. Bajo una pronunciada escalera para llegar al trabajo. Puedo ir de lunes a domingo si quiero, y eso me encanta. No hay horario de oficina, y eso es una condición óptima para quienes hacemos filosofía u otras ramas afines. A veces trabajo desde casa cuando estoy súper inspirada, obsesionada leyendo o escribiendo". Aurenque explica: "Almuerzo dos o tres veces por semana con mis colegas, breve pero sano, y volvemos cada uno a sus labores. Una vez a la semana tenemos reunión general y nos contamos qué hacemos.
En febrero tuvimos un retiro en un monasterio precioso para exponer nuestros trabajos y recibir todos los comentarios, sugerencias y críticas posibles entre todos, sin arrogancias, miedos ni militancias". ¿Y en su tiempo libre? "Salgo a dar paseos largos, 'Wanderungen' (trekking) por el Jura de Suabia. Hace poco estuve en el Lago de Constanza. Visito a amigos y voy a veces a jugar taca-taca, mi nuevo hobby. Como para mí hacer esto tan normal es algo muy anormal, cada caminata o mirada al cielo es vivir casi algo sagrado. Estar muy consciente, agradecida por estar aquí en una de las ciudades más bellas del país. ". ¿Extraña Chile? "Aún no. Me enfermé, de salud y de decepción académica. Aquí me estoy recuperando y empezando a dejar cosas atrás. Por ejemplo, el acoso laboral que viví en la USACH: sólo hace unas semanas, tras renunciar, me comentan que gané la denuncia. Entonces me hace decir esa clásica frase de ruptura amorosa: no eres tú, soy yo". ¿Piensa volver? "No lo sé. No contaba con dejar la U. de Chile. Por primera vez no siento una obligación por volver, ni personal ni laboral. Es una libertad nueva la que hoy vivo y que me da cierto vértigo. Quizás me intente quedar, porque creo que Europa y Latinoamérica tienen un vínculo profundo que debemos revisar.
Pienso que LATAM tiene un rol clave que jugar en este nuevo desorden mundial, frente a un planeta que por donde miremos parece preferir autoaniquilizarse que cuidarse". CEDIDA Autor: CAROLINA SAAVEDRA. "Desde finales del año pasado tuve varios problemas de salud", explica. Se dedica a dar largos paseos, a trabajar y a su nuevo amor: el taca-taca. Doctora en filosofía y ex novia de Rafael Cavada Diana Aurenque se dedica a caminar por los bosques alemanes. Así luce el nuevo hogar de la filósofa.