Autor: Redacción cronica@mercurioantofagasta.cl
"Las redes sociales amplifican la violencia en educación"
"Las redes sociales amplifican la violencia en educación" a violencia en los espacios educativos se ha consolidado como una L problemática estructural que afecta de manera directa el desarrollo integral de estudiantes y docentes en todo el país. Lo que por años fue considerado un fenómeno secundario, hoy ocupa un lugar central en la agenda pública. Chile se ubica actualmente en el lugar 22 a nivel mundial, con más de 28.500 casos graves registrados, según el informe 2023 de la ONG Bullying Sin Fronteras. Las cifras nacionales confirman que la tendencia no cede. Solo entre enero y septiembre de 2025, la Superintendencia de Educación recibió 14.931 denuncias ciudadanas, un 21% más que en igual periodo del año anterior. De ese total, un 74,3% se relaciona directamente con situaciones de convivencia escolar, evidenciando la magnitud del desafío para las comunidades educativas.
En este escenario, la magíster en Psicología Social Comunitaria y decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Católica del Norte (UCN), Susana Arancibia Carvajal, analiza el fenómeno desde una perspectiva territorial y sistémica, respaldada por sus 28 años de trayectoria en educación superior en Antofagasta. ¿Cómo se manifiesta hoy la violencia en los espacios educativos? -Esta problemática no se limita al ámbito universitario ni al contexto chileno. Se trata de un fenómeno de carácter global, cuya expresión más visible hoy se da a través de las redes sociales, lo que complejiza su abordaje, prevención y control.
Estas dinámicas comienzan a evidenciarse desde la enseñanza media, donde ya representan un desafío cotidiano para docentes y equipos directivos, y luego se trasladan a la educación superior, adoptando formas de violencia psicológica y simbólica que se ejercen mediante distintas plataformas digitales.
Según datos de la Superintendencia de Educación, durante 2025 los casos asociados a convivencia aumentaron en más de un 25% en todos los tipos de establecimientos educacionales, lo que demuestra que no se trata de una problemática ligada a un sector específico del sistema, sino a transformaciones sociales más profundas que atraviesan a toda la comunidad educativa. ¿Qué nuevas formas de violencia observa en la actualidad? -Hoy vemos situaciones de matonaje entre pares, pero también fenómenos como las llamadas funas hacia profesores y profesoras. Todo esto se amplifica en las redes sociales, 8 donde la exposición es mayor y el daño se reproduce con rapidez. A eso se suma una violencia simbólica mucho más solapada, como los memes, que se disfrazan de humor, pero que en realidad generan daño, vulneran derechos y afectan profundamente la dignidad de las personas involucradas.
La académica recuerda que este tipo de violencia, conceptualizada por el sociólogo Pierre Bourdieu, no es física, pero sí profundamente dañina, ya que se normaliza y se reproduce a través del lenguaje, los símbolos y las prácticas cotidianas.
De hecho, cerca del 50% de las denuncias registradas corresponde a maltrato hacia adultos de la comunidad educativa, provenientes de apoderados, estudiantes e incluso del propio personal, lo que impacta directamente en el clima educativo y en la salud mental de quienes trabajan en el sistema. ¿Qué factores explican este escenario de conflictividad? -Se conjugan varios elementos. Uno de ellos es la dificultad para desarrollar habilidades socioemocionales desde la infancia. Muchos niños y jóvenes crecen en entornos donde no existen espacios de encuentro, diálogo o contención emocional. A eso se sumó el impacto de la pandemia, que profundizó una crisis de salud mental, con altos niveles de estrés, ansiedad y desborde emocional. Además, vivimos en una sociedad que muchas veces valida la violencia como una forma legítima de resolución de conflictos. Desde su mirada, el contexto incide directamente en la capacidad de aprendizaje. "Cuando existe violencia en un espacio educativo, la capacidad de aprender disminuye, sin importar la edad.
Por eso es clave generar políticas que fortalezcan el clima académico, la convivencia y el bienestar de las comunidades educativas", enfatiza. ¿Cómo ha abordado la UCN esta problemática? -Las políticas de prevención en la UCN datan de los años 70, con la creación del Comité de Bienestar.
Desde entonces se han impulsado acciones consistentes que apoyan el desarrollo integral de estudiantes y trabajadores, a través de distintas direcciones, programas y unidades, tanto en Antofagasta como en Coquimbo, abordando dimensiones físicas, emocionales, sociales y formativas". Arancibia destaca además el enfoque participativo en la construcción de políticas institucionales. "Las políticas que se construyen desde abajo hacia arriba son más coherentes con las necesidades reales de la comunidad.
Hoy estamos avanzando en una política de convivencia universitaria que viene a consolidar un trabajo de largo plazo que la universidad ha desarrollado durante décadas". ¿Cuál es el rol de las universidades frente a este desafio?. Las universidades no solo forman profesionales, forman ciudadanos. La convivencia es clave, porque donde existe una convivencia sana, respetuosa y basada en la empatía, no hay espacio para la violencia. Se trata de una formación ética, integral y comprometida con el respeto por el otro.
Esta visión dialoga con el nuevo Plan de Desarrollo Estratégico de la Universidad Católica del Norte, que proyecta a diez años el fortalecimiento de la identidad y la vida universitaria, promoviendo entornos basados en el respeto mutuo, la empatía y la colaboración como pilares fundamentales del bienestar comunitario. 03 E ENTREVISTA.
SUSANA ARANCIBIA CARVAJAL, Decana de la Facultad de Humanidades de la UCN: "Cuando existe violencia en un espacio educativo, disminuye la capacidad de aprender en todas las etapas de la vida, afectando tanto a estudiantes como a docentes". Autor: Redacción cronica@mercurioantofagasta.cl. E ENTREVISTA.
SUSANA ARANCIBIA CARVAJAL, Decana de la Facultad de Humanidades de la UCN: "Cuando existe violencia en un espacio educativo, disminuye la capacidad de aprender en todas las etapas de la vida, afectando tanto a estudiantes como a docentes". SUSANA ARANCIBIA ES MAGÍSTER EN PSICOLOGÍA SOCIAL COMUNITARIA.