Autor: POR MARCELA VÉLEZ-PLICKERT
Agenda electoral impulsa intervenciones de Trump en las empresas
Agenda electoral impulsa intervenciones de Trump en las empresas ay nerviosismo en la Casa Blanca. "Hay que ganar las elecciones de mitad de H mandato, porque si no las ganamos. .. encontrarán una razón para destituirme", advirtió el presidente Donald Trump a los republicanos en un mitin el pasado 6 de enero.
Una semana después, en entrevista con la agencia Reuters, Trump aseguró que su gobierno lo ha hecho tan bien que, "si lo piensas bien, ni siquiera deberíamos tener elecciones". Esta última declaración fue descartada pronto como "una broma" de Trump. Pero refleja la preocupación del Mandatario ante su caída en las encuestas.
Una reciente consulta, realizada por AP y NORC de la U. de Chicago, revela que seis de cada 10 estadounidenses desaprueban su gestión, en general, y especialmente su manejo de la economía y la política exterior. Al mismo tiempo, la mayoría de las principales encuestas muestran un mayor apoyo a los candidatos demócratas de cara a las elecciones legislativas. En noviembre, los 435 asientos de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado están en juego, ofreciendo al Partido Demócrata la posibilidad de hacerse con el control de una o ambas instancias. Para empresas dentro y fuera de EEUU este escenario electoral se ha configurado en un alto riesgo político.
Determinado a combatir lo que los estadounidenses consideran una "crisis del poder adquisitivo", Trump está optando por intervenir directamente en el quehacer de las empresas de todo ámbito, incluso si esto implica adoptar medidas criticadas por el propio Partido UNUM Republicano. Los bancos han sido golpeados con el anuncio de una próxima legislación para limitar las tasas de las tarjetas de crédito a un 10%, desde el 21% promedio actual. Una medida que ha sido impulsada por varios años por Bernie Sanders, líder intelectual del ala más progresista del Partido Demócrata. Las acciones de bancos como JPMorgan y Bank of America acumularon caídas de 6% en los días siguientes al anuncio. Que sea una medida con un fin electoral de corto plazo, se refleja en que Trump propone que el límite de la tasa esté en vigor solo por un año. Trump además anunció una intervención mayor en el mercado inmobiliario. Adoptando una medida impulsada por el ala más progresista del Partido Demócrata, y del alcalde socialista de Nueva York, Zohran Mamdani, el Presidente anunció una prohibición para que fondos de inversión adquieran viviendas. También para reactivar el mercado de la vivienda, la Casa Blanca ordenó que las agencias Fannie Mae y Freddie Mac compraran US$200 mil millones en bonos hipotecarios. El anuncio llevó a que la tasa hipotecaria a 30 años cayera en cuestión de días de 6,16% a 6,06 %, su nivel más bajo desde septiembre de 2022. Pero la medida se traduce, advierten analistas, en una inyección de liquidez en un mercado que no lo necesita. Nvidia y AMD deben pagar tarifas de 25%, si quieren vender sus semiconductores a China. Los contratistas del Pentágono enfrentan demandas de suspender la recompra de acciones y el pago de dividendos, y reducir los pagos a ejecutivos.
Mientras, a las petroleras se les exige comprometer multimillonarias inversiones en Venezuela para aumentar la producción de petróleo (y llevar el precio a un máximo de US$50 por barril), sin garantizar estabilidad jurídica de largo plazo. "En realidad, si lo piensas bien, cada vez se parece más a un demócrata.
Cuando se habla de limitar la compra de viviendas por parte de las empresas o de limitar los salarios de los directivos, me parece que se trata más bien de un mensaje (del Partido) demócrata", afirmó en entrevista con CNBC el legislador republicano Don Bacon. Pero al igual que los CEO de 00 grandes empresas, al interior del Partido Republicano han aprendido a no polemizar públicamente con Trump.
Jamie Dimon, CEO de JPMorgan, considerado cercano a la Casa Blanca, fue duramente criticado por Trump y acusado de estar interesado solo "en ganar más dinero", por sus cuestionamientos a la campaña contra Jerome Powell, presidente de la Fed.
Trump ha dejado en claro que quiere como próximo presidente del emisor alguien que lleve la tasa de referencia muy por debajo del 2,5%, que el mercado y los banqueros centrales ven como un nivel neutral. Efecto contrario Para un Presidente que hasta hace poco acusaba que la "crisis del poder adquisitivo" era "fake news", su agenda ahora revela que es el tema principal en su agenda. También se espera que sea el eje del discurso que dará en un mensaje televisivo el próximo 20 de enero, al cumplirse su primer año de regreso a la Casa Blanca. Wall Street estará atento a cada palabra. El propio Trump ha deslizado que hay más planes y anuncios por = venir a favor de los consumidores. Pero reducir la inflación requerirá más que amenazas o presión sobre las empresas. Algunas de las medidas deben pasar por el Congreso, incluyendo el limite a las tasas de interés de las tarjetas de crédito. Otras arriesgan causar el efecto contrario.
Las devoluciones de impuestos, que este año se calculan serán en promedio un 20% más altas, según cálculos de Morgan Stanley, por los cambios de la reforma tributaria aprobada el año pasado, ofreceran a los consumidores nuevos ingresos. Tax Foundation estima que las devoluciones podrían representar una inyección de liquidez por US$100 mil millones.
La apuesta de la Casa Blanca es que con más dinero en los bolsillos, un mercado bursátil al alza, y posibles bajas en los precios de los combustibles por la incorporación del petróleo venezolano al mercado, los electores cambien su percepción del manejo de la economía y los republicanos puedan mantener el Congreso. Lo contrario arriesga paralizar la agenda de Trump. El Presidente hará cuando pueda para evitarlo. S Autor: POR MARCELA VÉLEZ-PLICKERT. El mandatario estadounidense está en una carrera contra el tiempo para convencer a los estadounidenses que su Gobierno ofrece una mejor calidad de vida.