Autor: General Loreto Osses, Jefa de Zona de Carabineros Ñuble
Columnas de Opinión: Prevenir la violencia escolar: una tarea de todos
Columnas de Opinión: Prevenir la violencia escolar: una tarea de todos a violencia escolar no es un fenómeno aislado ni un problema que pueda recaer únicamente en un actor de la comunidad educativa.
Por el contrario, es una realidad compleja que exige compromiso, responsabilidad y acción coordinada de todos quienes forman parte del entorno escolar, como lo son los equipos directivos y docentes, y también, los estudiantes, padres, madres y apoderados. Sólo desde una mirada colectiva es posible prevenir, detectar y enfrentar oportunamente situaciones que puedan poner en riesgo la integridad y seguridad de niños, niñas y adolescentes. En los establecimientos educacionales se forman no sólo conocimientos, sino también valores, relaciones y experiencias que marcan la vida de las personas. Por ello, resguardar un clima de sana convivencia no es un aspecto accesorio, sino una condición fundamental para el desarrollo integral de los estudiantes.
Cada integrante de la comunidad escolar tiene un rol fundamental que cumplir: los equipos directivos estableciendo protocolos claros y promoviendo una cultura de respeto, tolerancia e inclusión; los docentes atentos a las señales de alerta dentro y fuera del aula; los estudiantes desarrollando empatía y responsabilidad con sí mismos y sus pares; y las familias, acompañando, orientando y participando activamente en la vida escolar y formación de sus hijos. La legislación vigente también establece responsabilidades claras para todos los intervinientes frente a hechos que puedan constituir violencia o vulneración de derechos. Detectar y denunciar a tiempo es clave. De acuerdo con lo que establece la ley, estos hechos deben ser informados dentro de las primeras 12 horas desde ocurrido el evento. Esta acción temprana no busca sancionar por sí sola, sino permitir que las instituciones facultadas conozcan la situación y puedan intervenir oportunamente. Cuando una situación se informa a tiempo, se abre la posibilidad de activar redes de apoyo y protocolos que incluyen seguimiento, orientación y contención para toda la comunidad educativa. No se trata sólo de abordar el hecho puntual, sino de comprender su contexto, apoyar a quienes lo necesiten y generar acciones preventivas que eviten su repetición. En muchos casos, incluso se requiere la participación de instituciones del ámbito social que puedan aportar desde su especialidad al bienestar de los estudiantes. En este esfuerzo integral, Carabineros de Chile también cumple un rol relevante.
Con foco en la prevención y seguridad, la institución desarrolla una vinculación permanente con las comunidades escolares, proporcionando entre otras herramientas, información, instancias técnicas para abordar situaciones de riesgo, recomendaciones prácticas y material normativo de consulta permanente para estudiantes, docentes y familias. La relación entre Carabineros y la educación no es nueva. Históricamente, la institución ha estado vinculada al mundo escolar mediante diversas iniciativas de prevención, educación cívica y acompañamiento comunitario.
Seguimos trabajando con especial fuerza en la integración con las comunidades educativas para contribuir a que los establecimientos educacionales sigan siendo espacios seguros para el aprendizaje, el encuentro y el desarrollo de quienes representan el futuro del país. Autor: General Loreto Osses, Jefa de Zona de Carabineros Ñuble. C Columna