Columnas de Opinión: Ajustes, sí; retrocesos, no
Columnas de Opinión: Ajustes, sí; retrocesos, no I nuevo gobierno asumió sus funciones este 11 de marzo y una de sus primeras señales ha sido pedir a todos los ministerios que "ajusten el cinturón". La instrucción apunE ta a reducir gastos y ordenar las cuentas fiscales del país. La responsabilidad fiscal es importante. Cuidar ese equilibrio es fundamental para la estabilidad económica del país. En eso no hay duda. Pero también hay algo que debe quedar muy claro desde el inicio de este nuevo ciclo político: la austeridad no puede significar retrocesos en programas y políticas públicas que mejoran la vida de las personas. Cuando se habla de recortes presupuestarios muchas veces el debate se vuelve técnico, lleno de cifras y porcentajes. Sin embargo, detrás de cada programa público hay realidades concretas.
Hay adultos mayores que dependen de apoyos del Estado, familias que necesitan un sistema de salud que funcione, estudiantes que encuentran oportunidades gracias a políticas educativas y comunidades completas que avanzan gracias a proyectos de inversión pública. Por eso el principio debe ser simple y claro: quienes más necesitan del apoyo del Estado no pueden pagar el costo. Esrazonable revisar gastos innecesarios, mejorar la eficiencia Iván Flores García Senador por Los Ríos del aparato público o terminar con duplicidades administrativas. Siempre habrá espacio para hacer mejor las cosas y para usar de manera más responsable los recursos de todos los chilenos. Pero muy distinto sería debilitar programas sociales, frenar proyectos que están en marcha o reducir inversiones que impactan directamente en la calidad de vida de las personas. Este tema adquiere aún mayor importancia cuando se mira desde las regiones. Durante años han debido luchar por más inversión, más descentralización y más oportunidades. El desarrollo del país no puede seguir concentrándose solo en la capital. Chile también se construye desde sus territorios. En regiones como Los Ríos sabemos muy bien lo que cuesta sacar adelante proyectos importantes. Un hospital que se fortalece, un camino que mejora la conectividad, un programa que apoya a pequeños agricultores o emprendedores no aparecen de un día para otro. Son procesos largos, muchas veces de años, que cambian la vida de las comunidades. La austeridad bien entendida no significa abandonar responsabilidades. Significa administrar mejor los recursos para que lleguen donde realmente se necesitan. Esa es la verdadera discusión.. C Columna