Editorial: La forma en que nos movemos
Editorial: La forma en que nos movemos ientras en gran parte del país el fuerte aumento M de los combustibles ayudó a disminuir la congestión vehicular, en Arica la baja fue mínima: apenas un 1,7%, una de las cifras más bajas a nivel nacional. Eso se desprende del estudio realizado en todo el país por City Lab Biobío, sobre los efectos del alza en la movilidad urbana. Y aunque a simple vista parezca solo un dato estadístico, en realidad refleja algo bastante más profundo: en Arica, existe una enorme dependencia del auto particular. En otras ciudades, el alza de la bencina llevó a muchas personas a usar más el transporte público, modificar recorridos o reducir el uso del vehículo. Acá, en cambio, ese margen parece mucho más reducido. Y eso deja una sensación clara: mucha gente sigue usando el auto porque no tiene cómo reemplazarlo de manera práctica. La ciudad ha crecido, hay más vehículos que antes y los tacos ya forman parte de la rutina en varios sectores. Pero el desarrollo del transporte público y de otras formas de movilidad no ha avanzado al mismo ritmo. Todavía hay sectores donde la locomoción colectiva es insuficiente, los tiempos de espera son largos y los recorridos no alcanzan a responder al crecimiento que ha tenido la ciudad en los últimos años. Y si se piensa en alternativas como la bicicleta o los desplazamientos peatonales, la infraestructura sigue siendo limitada y poco conectada. Al final, todo eso va generando una ciudad cada vez más dependiente del automóvil. El dato del estudio, entonces, debiera servir para abrir una conversación más amplia sobre cómo se mueve la ciudad y hacia dónde quiere avanzar. Diversificar la movilidad ya no es solo una idea moderna o un discurso ambiental. Es una necesidad concreta. Mejorar la locomoción colectiva, fortalecer proyectos de electromovilidad, conectar mejor los sectores más alejados y generar opciones reales para moverse sin depender siempre del auto ya no puede seguir quedando para después. De lo contrario, Arica va a seguirá en una lógica donde ni siquiera el alza histórica de los combustibles logra cambiar la forma en que las personas se trasladan.
El desarrollo del transporte público y de otras formas de movilidad no ha avanzado al ritmo en que crece Arica".. EDITORIAL El desarrollo del transporte público y de otras formas de movilidad no ha avanzado al ritmo en que crece Arica".