Edificar en el borde costero: Un riesgo latente para La Serena-Coquimbo
Edificar en el borde costero: Un riesgo latente para La Serena-Coquimbo Especialistas llaman a repensar el desarrollo urbano y turístico en la costa, para mitigar el impacto ante un posible desastre natural.
ROMINA ONEL /Laserena Sibienha pasadomás de una década desde el terremoto 8,4 que afectó a la Región de Coquimbo, este desastre sigue siendo clave en la memoria sís= mica y la ges tión de riesgos en Chile debido a que generó un tsunami que dejó víatimas fatales, damnificados y graves daños moteles sto cobra especial importancia sise tiene en cuenta la ocurrencia de este tipa de fenómenos, ya que según el informe "2025 Disasters in Numbers" del Centre for Researoh on the Epiderniology af Disasters (CRED) y la base EM-DAT, durante el año pasado, se registraron 358 desastres a nivel global Sin embargo, más allá dela cantidad de desastres, diversos expertas llaman a poner atención en cómo se puede mitigar su impacto, considerando la creciente exposición de la población ante la expansión urbana en zonas deriesgo Con respecto a esto, la Presidenta de la Sociedad Chilena de Ciencias Geográficas.
Marcela Robles Iriarte especificó que "la zona costera entre la Avenida del Mar, en La Serena, yla Costanera de Coquimbo constituye uno de los espacios más sensibles frente a un eventual tsunami, por su cercanía inmediata al mar y por la alta concentración de viviendas, corrercio turístico, infraestructura vial y población flotante". "Buena parte de este sector seemplaza sobre una planicie litoral baja asociada históricamente a dunas humedales, vegas, desembocaduras y antiguos ambientes costeros", regala.
De acuerdo ala académica del Depto. de Ciencias Sociales dela USerena, "en la conurbación La Serena-Coquimbo, muchos de estos ambientes han sido históricamente vistos como suelos disponibles para proyectos habitacionales, turísticos o comerciales. ¿DUÉ NOS ENSEÑÓ EL TSUNAMI DE 2015? Edificar en el borde costero: Un riesgo latente para La Serena-Coquimbo Asiluia la Avenida Costanera de Coquimbo trs el terremoto y tsunami de 25, Sin embargo, cuando se rellenan humedales, se intervienen dunas, se canalizan oursos de agua o se construye sobre antiguas zonas de inundación, se pierde biodiversidad y se incrernenta la vulnerabilidad tente tsunamis, marejadas, erosión costera e inundaciones". En línea con esto, Robles insistió en que "el borde costero debe pasar de un modelo de urbanización turística intensiva a un modelo de resiliencia costera, Esto implica ordenar los usos de suelo, limitar nuevas densificaciones en zonas críticas, proteger y restaurar humedales y dunas, mejorar la evacuación, educar a la población y reconocer que el paisaje costero no es solo un recurso económico, sino también un sisterna vivo que puede reducir o aumentar nuestra vulnerabilidad". Ahondando en esto, el ingeniero en 'geomensura, Isaias Coronado Luengo, explicó que "el nivel del riesgo ante los desastres depende del contexto. ya que aumentará porla probabilidad de que haya rnás víctimas, ya sea parque es una zona densarnente poblada a porla presencia de turistas en un sector": Según Coronado "el problema de fondos la planificación teritorial, ya fondos la planificación teritorial, ya que en Chile los planes reguladores muchas veees no están actualizados niintegran adecuadamente las zonas deriesgo, lo que permite construir en lugares vulnerables como dunas o bordes casteros.
El verdadero problema es laintervención humana, porque los fenómenos naturales siempre van a ocurrir, pero se transforman en desas tres cuando afectan poblaciones instaladas en zonas de riesgo": "Considerando que ya existen viviendas, edificios y una fuerte aqtividad turística en zonas coma la Avenida del Mar y la Costanera, una de las principales recomendaciones es priorizar el uso comercial por sobre el habitacional en estas áreas, ya que las vidas humanas son irrecuperables", remató.
BAJA PERCEPCIÓN DE RIESGO Al ser consultado por es tasituación dl Direator del Dapia. de Arquiteatura de la USerena, Alejandro Orellana respondió que "el principal problema que tenemos con la ges tión del riesgo de tsunamis, es la baja peraepción social del riesgo, lo que se debe en gran parte a que la periodicidad de estos eventos tiende a estar muy espaciada". Enaapoyo a esto, el experto recordó que "en eleasa del Área Metropdlitana deLaSerena-Coquimbo, desde 1900 se han experimentado dos tsunamis que, sí bien, tuvieron efectos importentes en Coquimbo, fueron de una intensidad moderada, sin acercarse a la quelas investigaciones científicas predicen como impacto máxima, lo que contribuye a disminuirla peraepción social del riesgo". Considerando esto, Orellana aseguró que "na sólo es relevante delimitar zonas de riesgo, y normarlas adecuadarente desde la regulación urbana, sino incorporar el riesgo en la cotidianidad, con acciones penódicas que permitan man tener la peraepción delriesgo vigente". El arquitecto también remarcó que "enla Avenida del Mar yla Costanera ya existe una realidad construida que hay que atender para mejorar su capacidad derespuesta ante tsunamis y disminuir la posibilidad de un desastre.
Esto implica mejorar las vías de evacuación, ya que las acciones ya realizadas, si bien aportan, son insuficientes, mantener vigentes sistemas de alerta eficaces, y, por sobretado, entrenarlas capacidades de respuesta de la población": de la población": SERVICIOS ECOSISTÉMICOS Par su parte, la ingeniera ambiental y académica de la Facultad de Ingeriería de la USerena, Denisse Duhalde hizo hincapié en que hay atra arista a considerar y que tiene que ver con los servicios ecosistémicos, los que pueden definirse como los bienes y beneficios que la naturaleza proporciona a los seres hurnanos. advirtienda que es tos "pueden verse degradados por impactos generados porla actividad humana y por cambios en las condiciones naturales". En línea con esto, la doctora en Recursos Hídricos también alertó que "en este contexto, los habitantes de la conurbación han observado el retroceso de la línea de costa, fenómeno que, entre otras factores, se asocia alas marejadas, cuya magnitud y frecuencia han aumentado en las últimos años.
Asimismo, las 20nas arenosas próximas a la playa, que originalmente funcionaban como reservas de sedimentos, han sido reducidas por la expansión de construcciones. lo que disminuye la capacidad natural de reposición de arena en el sistema costero"..