Autor: Camilo Ruiz Mylthon Jiménez Academia Universitaria Austral de Áreas Protegidas Universidad Austral de Chile
Cartas: Áreas Protegidas
Cartas: Áreas Protegidas · Chile se encuentra hoy en un punto de inflexión en materia de conservación de la biodiversidad.
La creación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) no solo representa un cambio institucional largamente esperado, sino que también reviste desafíos profundos para que la protección de la naturaleza no quede solo en el papel y se traduzca efectivamente en una gestión sostenible de las áreas protegidas del país.
En este escenario, no basta con contar con nuevas leyes, instituciones o figuras de protección si no existen personas capaces de diseñar, implementar y evaluar en terreno las medidas necesarias para asegurar una gestión real y efectiva. Sin esa gestión, las áreas protegidas no logran cumplir su objetivo original: garantizar la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad, aportar al bienestar humano y constituirse como polos de desarrollo local.
Por ello, el fortalecimiento y la transferencia de capacidades y conocimientos entre los actores vinculados a las áreas protegidas -guardaparques, profesionales, técnicos, gestores públicos, comunidades locales y actores del territoriose vuelve un componente estratégico para avanzar hacia una conservación efectiva y sostenible. En este proceso, la academia cumple un rol clave, no solo en la generación de conocimiento, sino también en su puesta en valor y aplicación concreta en los territorios.
Desde esa convicción surge y se consolida la Academia Universitaria Austral de Áreas Protegidas (AUA), una iniciativa de la Universidad Austral de Chile desarrollada en el marco de su Programa Austral Patagonia, con el apoyo de la ONG Pew. Estos esfuerzos no son aislados. Responden directamente a una de las brechas que hoy enfrenta el país en el proceso de implementación del SBAP y en el cumplimiento de compromisos internacionales en materia de conservación. Entre ellos, destaca la meta global de proteger efectivamente al menos el 30% de los ecosistemas terrestres, marinos y de aguas continentales al año 2030, conocida como la meta 3030. Mirando hacia adelante, el desafio es profundizar y proyectar este aporte.
La puesta en marcha del SBAP, la expansión del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y la urgencia de enfrentar la crisis climática y de biodiversidad demandan una inversión sostenida en formación y fortalecimiento de capacidades. Desde la Academia Universitaria Austral de Áreas Protegidas reafirmamos nuestro compromiso con este propósito, convencidos de que la conservación efectiva se construye con personas preparadas, territorios involucrados y conocimiento puesto al servicio del bien común. Autor: Camilo Ruiz Mylthon Jiménez Academia Universitaria Austral de Áreas Protegidas Universidad Austral de Chile.