Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl
Las tensiones que han marcado los cambios de mando a lo largo de la historia de Chile
Las tensiones que han marcado los cambios de mando a lo largo de la historia de Chile asta el martes parecía que las conversaciones entre el gobierno salienH te yel entrante iban bien.
Sin embargo, los dimes y diretes sobre la conversación que sostuvieron Gabriel Boric y José Antonio Kast por el cable chino tensionó las relaciones, al grado que el Presidente electo decidió dar por terminadas las bilaterales. Esto tensionó el ambiente y también el traspaso de mando que se realizará este miércoles en el Congreso Nacional. Aunque en entrevista con 24 Horas, Boric afirmó que "la ceremonia es un acto que va a salir bien, no tengo ninguna duda.
Es un momento muy solemne en el que todos tenemos que estar a la altura (. .. ) el 11 de marzo va a ser impecable, sin ningún tipo de tensiones ni nada innecesario". RESPETO DEL PROTOCOLO ¿ Es la primera vez que hay complejidades? No, "ya que a lo largo de la historia ha habido tensiones y crisis sociales que han sido de tono altamente delicado dentro del tejido social", sostiene Emilio Garrido, cientista político y académico de la Universidad Andrés BeIlo (UNAB). "No creo que este sea un traspaso particularmente tensionado" dice, por su parte, Sebastián Hernández, profesor investigador de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI). "Obviamente hay problemas, pero aun así creo que esto también va a demostrar, primero, que estos debates y tensiones son entre políticos que van a respetar muy bien lo que es el cambio de mando, porque éste demuestra parte de la fortaleza de nuestro sistema democrático en la región", asevera, acotando que "creería que tanto Kast como el Presidente Boric saben lo que significa el cambio de mando como institución". Fernando Wilson, también académico de la UAI, asegura que "las formas republicanas son extremadamente importantes precisamente para esto.
Es decir, le entregan un camino previsible y estable, sin sorpresas, a liderazgos que pueden tener fuertes diferencias en lo práctico y que, por lo tanto, tienen grandes desconfianzas entre sí". "El protocolo es básicamente un instrumento que le permite a todos saber que no va a haber escapadas o salidas que generen un problema o una dinámica de rivalidad", apunta. DESDE EL SIGLO XIX El inicio de la tradición del cambio de mando es del siglo XIX.
Según cuenta David Aceituno, académico del Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), "tras un periodo de muchos conflictos, batallas, etc., debido a la instalación de la independencia en Chile, con la nueva República en funcionamiento se van consolidado todas las tradiciones que se mantienen hasta el día de hoy con algunas variaciones". "Por eso -continúa-, se reconoce el traspaso del Director Supremo Ramón Freire al Presidente Manuel Blanco Encalada, como el primer acto de cambio de mando en 1826". Éste no sólo representa el cambio de la nomenclatura, sino que también desarrolla "una nueva tradición que se institucionalizará en los siguientes años en cada cambio de mando, donde se entregan insignias de mando al Presidente entrante, todo delante del Congreso como símbolo del pueblo de Chile y su soberanía depositada en sus representantes", dice. Hernández entrega otro dato a raíz de algunos estudiosos, quienes consideran que "la importancia de este cambio es cuando asume el presidente Manuel Bulnes en 1841.
Dicen que ahí se marca una era republicana básicamente porque con el Presidente saliente, José Joaquín Prieto, salen acompañados con una brillante comitiva que van desde la Casa de Gobierno hasta la Plaza de Armas caminando". EL CASO MONTT Si se trata de viajar al pasado y revisar momentos que han tensionado la previa de la asunción de algún presidente chileno, la de Manuel Montt (1851 1861) estuvo entre las más complejas. "El marco en que se desarroIla su asunción fue, justamente, de alta polarización. Su presidencia fue polémica para la oposición que la consideró como un fraude, lo que generó aún más tensiones que escaló hasta el conflicto (revolución de 1951) que buscaba derrocarlo", comenta Aceituno.
Su caso, "sí resulta especialmente ilustrativo porque, en primer lugar, es el primer Presidente civil de Chile", manifiesta Hernández, considerando que los anteriores eran militares. "Su elección desencadenó una violenta revolución armada encabezada por los sectores liberales, porque estaban denunciando un fraude electoral. Manuel Montt asume el 18 de septiembre de 1851 (. .. ), y mientras inauguraba oficialmente su mandato, se daba a conocer que La Serena se encontraba en abierta rebelión. De hecho, una semana antes de que asuma". "Las fuerzas liberales se habían apoderado militarmente de la ciudad y emprendía la expedición hacia Santiago.
Aunque hayan Ilegado sólo a Petorca, este episodio evidencia que, pese a la formalización temprana del rito republicano, los cambios de mando no estuvieron exentos de conflictos políticos, porque el cambio de mando en sí augura y muestra la esperanza o las desilusiones del nuevo proyecto político dentro de la sociedad", sostiene.
Aceituno añade que "hubo movimientos cada vez más intensos que llevaron, incluso, a la declaración de estado de sitio hacia fines de 1850 en las provincias de Santiago y Aconcagua". DURANTE LA GUERRA Si Chile tuvo elecciones en plena pandemia, ¿por qué no sería capaz de tenerlas en medio de una guerra? Eso fue lo que sucedió cuando salió elegido Domingo Santa María (1881 1886). "Santa María asume la presidencia tras el mandato de Aníbal Pinto, pero no sólo se realizó el cambio de mando conforme al rito republicano, sino que en pleno contexto de la Guerra del Pacífico también se desarrollaron cambios de gabinete, elecciones presidenciales y parlamentarias. Mientras tanto, los países vecinos involucrados en el conflicto, Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl. Desde la llegada de Manuel Montt en medio de la revolución de 1851, hasta la de Boric tras haber criticado duramente a Piñera, pasando por la recordada de Pinochet a Aylwin. LOS CAMBIOS DE MANDO EN CHILE SE HAN SUCEDIDO A PESAR DE REVOLUCIONES, MUERTES, GUERRAS, PANDEMIA Y TERREMOTOS. ES UN ACTO REPUBLICANO POR EXCELENCIA. LA COINCIDENCIA ENTRE P.
MONTT Y PIÑERA · El 16 de agosto de 1906 un terremoto azotó Valparaíso, dejando con graves daños a la zona central. "Dejó el edificio legislativo en un estado peligroso, entre comillas, según la Dirección de Obras Públicas. Entonces ambas cámaras debieron abandonar el recinto y buscar sedes alternativas", comenta Sebastián Hernández, académico de la UAI.
El problema es que el 18 de septiembre de ese mismo año le tocaba asumir a Pedro Montt, y hubo "grandes debates dónde se iba a hacer" la ceremonia, y finalmente "el Congreso se reunió completo en el Colegio de los Sagrados Corazones, en La Alameda", comenta, acotando que fue una ceremonia "sobria" y breve, pues la atención estaba puesta en otra parte.
El 27 de febrero de 2010 fue el megaterremoto y posterior tsunami que destrozó la zona centro sur del país; y pocos días después, el 11 de marzo, Sebastián Piñera asumió el mando de la nación en una ceremonia marcada por dos fuertes réplicas que no sólo asustó a los mandatarios extranjeros y preocupó al resto de los invitados, sino que también obligó a evacuar el Congreso y alrededores por la alarma de tsunami, y el nuevo Presidente tuvo que salir entre calles vacías hacia el Palacio Castillo. Debido al 27F, en todo caso, ya se habían suspendido las celebraciones masivas como señal de austeridad producto de la catástrofe. AYLWIN Y PINOCHET EN EL CAMBIO DEL 11 DE MARZO DE 1990. DOS EXPRESIDENTES EN LA TESTERA CUANDO ASUMIÓ BACHELET.
Las tensiones que han marcado los cambios de mando a lo largo de la historia de Chile Bolivia y Perú, atravesaban serias instabilidades políticas", sostiene Sebastián Hernández. "El contexto era un Chile que tenía ocupación en Lima, producto de esto mismo, una alta movilización militar y el contexto bélico propiamente tal producto del autoritarismo, lo que dio paso al gobierno de José Manuel Balmaceda, el cual terminó con el suicidio el 19 de septiembre de 1891 tras la derrota electoral y en medio de una profunda guerra civil; dando paso a un régimen parlamentario de facto que término el año 1925 con el famoso 'ruido de sables' anterior al cambio de Constitución de ese mismo año, siendo esta línea cronológica uno de los cruces más tensos del sistema presidencial de nuestro país", manifiesta Garrido.
LOS TENSOS AÑOS Hernández dice que entre losaños 20 y 30 "es un periodo distinto que tiene que ver no solamente con la estabilidad democrática, sino con que el sistema político ya estaba fatigado", refiriéndose al parlamentarismo.
Arturo Alessandri gobernó entre 1920 y 1924, año en que renunció tras el hecho conocido como el "ruido de sables", asentándose un gobierno militar que fue derrocado por Carlos Ibáñez del Campo, quien le pidió a Alessandri regresar con el principal objetivo de sacar adelante la Constitución de 1925. Con el paso del tiempo ambos se enemistaron y Alessandri volvió a irse.
Es así como entre 1925 y 1932 se sucedieron una serie de gobiernos, asonadas, golpes de Estado y fraude electoral, entre otras cosas. "Lo cual -dice Hernándezestá demostrando algo que es muy sintomático de este país, que si no se hace un cambio de mando en condiciones es que está fallando nuestro sistema político representativo". Fue en este periodo también que se dio el caso de la llegada al poder de CarlosIbáñez del Campo (1927 1931), "donde si bien es cierto hay una elección, él es el único candidato.
Posteriormente, cuando no le gustan los resultados de la elección parlamentaria, simplemente declara en receso el congreso, se va a las termas de Chillán y nombra un nuevo congreso", comenta Fernando Wilson. "Desde mi punto de vista -sigue Hernández-, esto marca un punto no sólo de irresponsabilidad política, sino de inoperancia política, de no saber cómo dar una solución a esto.
En 1925 se arma la nueva Constitución, la cual no se puede poner en ejecución hasta 1932, que es cuando se hace el verdadero cambio de mando, que es de Alessandri". APOYOS Y TENSIONES Hay un corto documental que se puede ver digitalmente en la web de la Cineteca Nacional que muestra la asunción de Pedro Aguirre Cerda (1938 1941) al mando, con gente colgándose de las ventanas de La Moneda para poder ver al Mandatario. "El traspaso estuvo marcado por una multitudinaria expectación de gente que fue a ver cómo tomaba el poder Aguirre Cerda, que era, por fin, un súper cambio, mostraba esta nueva esperanza política de los nuevos sectores sociales que habían sido excluidos y que se integrarían a través del Frente Popular. En realidad, marcan un cambio importante en la historia de Chile", cuenta Hernández. No fue el único traspaso que trajo una alta convocatoria, ya que el de Salvador Allende también tuvo una alta convocatoria de gente en las calles. Sin embargo, su arribo al poder no fue fácil.
Antes de los '90 no existía la segunda vuelta presidencial, era el Congreso el que ratificaba al ganador si no había una mayoría absoluta. "Con Frei Montalva no fue necesario porque obtuvo la mayoría, pero con Alessandri, Salvador Allende, Ibáñez del Campo, sí hubo que hacerlo. Y eso significaba negociaciones donde no había una representación de la soberanía nacional directa, sino que por el contrario era un arreglo político", explica Fernando Wilson, académico de la UAI.
El traspaso fue "altamente tensionado producto del asesinato del general Schneider, el intento de impedir la ratificación del congreso a favor de Allende debido al sistema de elección por pluralidad, producto de la polarización política existente, considerando en más, algunos antecedentes de intervencionismo de los Estados Unidos", añade Emilio Garrido de la UNAB. "Por todas partes este cambio de mando fue un hito nacional, pero también internacional", destaca, en tanto, David Aceituno de la PUCV; acotando que "no sólo por lo lamentable que pasaría después para la República, sino porque estuvo enmarcado en un periodo de tensiones profundas". "Laguerra fría, la polarización, la violencia política acumulada y el deseo profundo de cambio que diversos sectores buscaban desde sus posiciones y que los ciudadanos encontraron en un momento en el gobierno de la Unidad Popular. Ahí Allende representó para algunos, la esperanza del cambio profundo y revolucionario y para otros, la llegada de una ideología que veían con temor.
En ese marco se dio el cambio de mando, con gran repercusión internacional, por primera vez llegaba un Presidente de izquierda y marxista al poder por la vía democrática, que lideraba una coalición que tenía por objetivo proponer una nueva vía al socialismo”, explica. "El cambio de mando representó ese eufórico triunfo, con el grito del diputado socialista Mario Palestro ¡ Viva Chile, mierda!, que aunque inusual, todo se dio en un marco republicano ante el Congreso Pleno y con el DC Eduardo Frei Montalva entregando la banda presidencial", sostiene.
Antes de su ratificación, Salvador Allende firmó el Estatuto de Garantías Constitucionales. "Fue básicamente un arreglo político que se hizo entre la Democracia Cristiana y la Unidad Popular, y particularmente Salvador Allende, buscando dar garantías que se iba a respetar la institucionalidad", explica Wilson, añadiendo que "Salvador Allende después dijo que habría firmado cualquier cosa que le pidieran con tal de ganar, pero eso muestra el nivel de degradación institucional en que estaba Chile en ese momento, en que había que pedirle a un Presidente que, entre comillas, confirmara que iba a respetar la Constitución". REGRESO ALA DEMOCRACIA "Como es de suponer, las tensiones tras el plebiscito donde triunfa el NO a Pinochet, fueron altisimas. De ahí en adelante, no sólo debía pensarse en cómo se haría el cambio de mando, sino que se avecinaban varias elecciones. Por una parte, la de Presidente, que ganará Patricio Aylwin, pero también la conformación de un nuevo Congreso.
Junto a esto, se debía consolidar el nuevo andamiaje institucional para el retorno democrático, donde se dieron importantes negociaciones internas, pero además profundas tensiones por las decisiones que tomaría el Régimen saliente, en lo que se conocerán como leyes de amarre", explica Aceituno. "Con todo este marco de tensas negociaciones y presiones -la mayoría de la veces desconocidas por la opinión públicase podría suponer que el acto republicano del cambio de mando se vería manchado", comenta el académico PUCV, destacando que "sin embargo, tanto el nuevo Congreso, como las autoridades salientes y entrantes, e incluso los otros candidatos que estuvieron en la ceremonia, mostraron un impecable desempeño, con gran realce, que hasta el día de hoy se recuerda en imágenes, un marco excepcional para el retorno a la democracia, no exento de dificultades, pero que al menos en el protocolo estuvo a la altura". "Eltraspaso de mando de Augusto Pinochet a Patricio Aylwin, ha sido probablemente el más delicado en la historia del siglo XX.
Augusto Pinochet seguía como Comandante en Jefe del ejército, las Fuerzas Armandas mantenían un fuerte poder político dado que existían fuertes enclaves autoritarios en la Constitución de 1980, fuertes heridas producto de la violación a los Derechos Humanos y un gran temor a desestabilización política o retrocesos dentro de los procesos institucionales", dice, por su parte, Garrido.
Y coincide con Aceituno en que "el traspaso fue ordenado, aunque con un clima extremadamente sensible, el cual podía provocar crisis ante un mínimo error, pero no ocurrió así". En cuanto al acto en sí, Hernández lo describe como "particularmente breve, es decir, menos de 30 minutos.
Un segundo punto característico es el automóvil destinado a trasladar a Aylwin, el Ford Galaxie 500 fue hallado a varias cuadras del lugar y sin combustible, lo que obligó al conductor a pagar de su bolsillo para poder trasladar al nuevo presidente. Y en plena ceremonia, los parlamentarios de la ex Concertación levantaron fotografías de detenidos desaparecidos durante la dictadura.
Todo ese ambiente configuró uno de los episodios, yo creo, más tensos de nuestra historia democrática reciente". Fernando Wilson hace un análisis de lo ocurrido: "El general Pinochet durante todo su gobierno estuvo haciendo guiños republicanos con la intención precisamente de legitimar su gobierno", por ejemplo, como el respeto del itinerario constitucional y el plebiscito del 88.
Desde esa perspectiva, "las elecciones y la entrega a la banda caben de cajón en el esquema que mencionaba antes de refugiarse en la tradición y en el protocolo para tranquilizar, para dar paz y estabilidad a un proceso que de otra forma pudiera ser tremendamente tenso y pudiese derivar en cualquier otra cosa", comenta.
LA DEMOCRACIA "Los cambios de mando estan Ilenos de tensiones, muchas llegan a la opinión pública, pero en su mayoría se manejan de manera interna y bajo negociaciones de partidos o actores de los gobiernos entrantes y salientes", asegura David Aceituno, académico PUCV. Lo cierto es que no han estado exentas de anécdotas. Por ejemplo, cuando sonó un celular luego que Eduardo Frei Ruiz Tagle (1994 2000) recibiera la banda, en una época en que no era común el uso de estos aparatos.
Laimagen de niños y niñas luciendo la banda tricolor fue una de las escenas que marcaron la asunción de Michelle Bachelet como la primera mujer en llegar a la Presidencia de la República en la historia de Chile.
En un hecho poco común en la testera se dieron cita el Presidente saliente Ricardo Lagos, la entrante Michelle Bachelet y el ex Mandatario Eduardo Frei, quien en ese momento presidía el Senado; y en medio de la ceremonia un asistente gritó "¡ Te amamos, Michelle! ", y ella entre risas, le dijo a Frei "hay que pedirle el teléfono". "Isabel, le entrego la banda para que usted se la entregue a la Presidenta. .. y después la recuperamos", le dijo el saliente Mandatario Sebastián Piñera a la titular del Senado, Isabel Allende, durante el cambio de mando del 2014 en que asumiría Michelle Bachelet su segundo mandato.
Aceituno recuerda también el traspaso Piñera Boric, en que el actual Mandatario "había hecho fuertes declaraciones por el rol del ex Presidente en el estallido del 2019", e incluso, con alusiones a que se le perseguiría por suresponsabilidad civil en las denuncias de violencia policial.
Tras ganar las elecciones, Piñera invitó a Boric a La Moneda. le hizo un recorrido y anunció a la prensa que "hemos ofrecido toda la colaboración". La relación entre ambos fue mejorando al punto que al momento de fallecer, Boric dijo sobre Piñera: "Fue un demócrata desde la primera hora". Ahora, quizás, pase lo mismo. LA COINCIDENCIA ENTRE P.
MONTT Y PIÑERA · El 16 de agosto de 1906 un terremoto azotó Valparaíso, dejando con graves daños a la zona central. "Dejó el edificio legislativo en un estado peligroso, entre comillas, según la Dirección de Obras Públicas. Entonces ambas cámaras debieron abandonar el recinto y buscar sedes alternativas", comenta Sebastián Hernández, académico de la UAI.
El problema es que el 18 de septiembre de ese mismo año le tocaba asumir a Pedro Montt, y hubo "grandes debates dónde se iba a hacer" la ceremonia, y finalmente "el Congreso se reunió completo en el Colegio de los Sagrados Corazones, en La Alameda", comenta, acotando que fue una ceremonia "sobria" y breve, pues la atención estaba puesta en otra parte.
El 27 de febrero de 2010 fue el megaterremoto y posterior tsunami que destrozó la zona centro sur del país; y pocos días después, el 11 de marzo, Sebastián Piñera asumió el mando de la nación en una ceremonia marcada por dos fuertes réplicas que no sólo asustó a los mandatarios extranjeros y preocupó al resto de los invitados, sino que también obligó a evacuar el Congreso y alrededores por la alarma de tsunami, y el nuevo Presidente tuvo que salir entre calles vacías hacia el Palacio Castillo. Debido al 27F, en todo caso, ya se habían suspendido las celebraciones masivas como señal de austeridad producto de la catástrofe. Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl.