Autor: BANYELIZ MUÑOZ
Capitán habla del día a día en la Antártica: "El pan se prepara todos los días"
Capitán habla del día a día en la Antártica: "El pan se prepara todos los días" ivir en la Antártica es una experiencia marcada por la planificación.
En ese territorio, nuestro país mantiene siete instalaciones activas: una orientada a la investigación científica, a cargo del Instituto Antártico Chileno (Inachi), y otras seis vinculadas a campañas de las Fuerzas Armadas, cuyo objetivo es el resguardo soberano. Esas latitudes se han transformado en escenario de visitas breves y excepcionales.
En menos de siete días, tres figuras centrales del cine mundial pasaron por Chile rumbo al continente blanco: a comienzos de enero arribaron Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones, y días después Nicole Kidman siguió la misma ruta. Más allá del interés mediático, vivir en la Antártica tiene bastante de peculiar. El teniente primero de la Armada Jorge Oyarzún (36), capitán de puerto de Bahía Paraíso, cumple por estos días su tercera campaña en la zona. La primera tuvo lugar en 2021, la segunda en 2022, y el 24 de noviembre inició esta nueva expedición, que se extiende hasta fines de marzo. El resto del tiempo no hay personas alojadas en esa base. Su lugar de permanencia corresponde a la base Gabriel González Videla, una instalación cuya construcción comenzó en 1947 y que fue inaugurada en 1951. Actualmente convive con 13 personas, todas de ramas militares, en ese lugar. "Podríamos decir que se parece a una casa grande. Hay diez dormitorios, algunos compartidos y otros individuales; una cocina; una cámara de frío destinada a alimentos congelados; dos baños, uno con dos cubículos y dos duchas; una enfermería y un gimnasio.
Tiene dimensiones amplias, no resulta pequeña, y ofrece las comodidades necesarias para residir acá durante cuatro o cinco meses", explica. ¿Y cómo funciona esa sala de frío, considerando que viven con temperaturas bajas? "Es un recinto con congeladores verticales y también con mantenedores horizontales". ¿Qué tan equipada está la casa? "Contamos con dos lavadoras: una de 20 kilos y otra más pequeña, de nueve. Además, hay una secadora industrial y otra de uso doméstico. Algunas habitaciones tienen televisión. También tenemos una de uso común". Ante la ausencia de tendido eléctrico, la base utiliza generadores que operan con diésel. "De esa forma usamos calefacción eléctrica, como en cualquier vivienda. Estamos muy bien calefaccionados", menciona. ¿Está bien aislada la base? "Probablemente, cuando se abrió, el recinto no contaba con tecnología ni estándares constructivos adecuados para un aislamiento eficiente. Hoy posee recubrimientos con membranas de mejor calidad". Sobre el abastecimiento hídrico, comenta que cuentan con dos fuentes.
Una corresponde a agua envasada, de la cual trasladaron cerca de cuatro toneladas, y la otra proviene de una planta de ósmosis inversa. "Es un sistema que succiona agua de mar, pasa por un estanque con bombas y luego por la planta, donde se limpia. Después queda disponible en un depósito de uso diario", describe. Esa agua se utiliza para el lavado de manos, duchas, ropa y utensilios de cocina. Abastecimiento planificado La campaña se activa por 150 días, para lo cual se preparan con todo lo necesario durante ese período, considerando que Punta Arenas se encuentra a más de 1.000 kilómetros. El traslado demora entre tres y cuatro días, razón por la cual el abastecimiento se planifica con antelación. "Tenemos todo lo indispensable para vivir ese tiempo, desde combustible hasta comida", señala. Aun así, no siempre resulta suficiente. En los próximos días arribará una embarcación con insumos para completar la temporada. También existe el aeródromo Teniente Marsh, en la isla Rey Jorge, que funciona como punto de apoyo logístico. Como antecedente, Oyarzún señala que estas misiones requieren preparación. Antes de viajar, los funcionarios realizan cursos de hielo, montaña e incluso capacitaciones de peluquería, pastelería y otras habilidades útiles para la vida diaria. En ese contexto, cada integrante cumple un rol específico. "Tenemos un cocinero de la Fuerza Aérea y otro de la Armada. Se alternan día por medio y también cambian por semanas". ¿Qué comen? "Gran parte de lo que existe en el continente también está acá. La dieta es similar a la de nuestras casas. Lo más complejo siempre son las verduras y las frutas. Duran tres o cuatro semanas como máximo". FOTOS: CEDIDAS ¿ El pan lo conservan congelado? "No, el pan se prepara acá todos los días. Para la campaña compramos harina y los cocineros se encargan de elaborarlo.
También hacen tortas cuando alguien celebra su cumpleaños". ¿Hay algo que extrañe comer? "Lo que más extraño es comer palta o un buen pebre". ¿Cómo lo hacen con internet? "Tenemos Starlink y funciona muy bien". ¿Existe una buena convivencia entre los 14 que están ahí? "Sí. Desayunamos juntos y luego pasamos a labores de aseo durante media hora. Después cada uno va a su puesto de trabajo y más tarde almorzamos. En los ratos libres, algunos ven películas, leen o van al gimnasio". ¿Cómo son los días? "Ninguna jornada se parece a otra. A veces hay sol, otras predominan la nieve y el viento fuerte. Ahora mismo tenemos entre 24 y 35 nudos, con rachas de 40 o 45.
Por eso cada salida se evalúan en el momento". ¿Viven totalmente aislados o tienen otras bases cerca? "A corta distancia está la estación argentina Brown, a cuatro o cinco millas náuticas en bote, unos 30 minutos de navegación. Existe muy buena relación. Otra cercana es la del Inach, a unas 40 millas. También está Palmer, una instalación estadounidense, a unas 50 millas". Autor: BANYELIZ MUÑOZ. En González Videla, el puesto donde estará hasta marzo, hay dos lavadoras y dos secadoras. Las frutas y verduras duran hasta dos semanas en buen estado.
Jorge Oyarzun cuenta que la base se abastece con agua de mar y energía eléctrica generada por diésel La base está a más de 1.000 kilómetros de Punta Arenas y el traslado demora entre tres y cuatro días. "Lo que más extraño es comer palta o un buen pebre", comenta Oyarzún.