Gestión hídrica en el Biobío: la alianza técnica que protege a la cuenca ante el cambio climático
Gestión hídrica en el Biobío: la alianza técnica que protege a la cuenca ante el cambio climático E I río Biobío no es solo la principal fuente de vida y desarrollo productivo de la región; es un ecosistema dinámico que exige una gestión de alta precisión. En los últimos años, la variabilidad climática ha puesto a prueba la resiliencia de la cuenca, evidenciando que la clave para enfrentar tanto las crecidas repentinas como las sequías prolongadas radica en la colaboración público-privada.
En este escenario, la coordinación, gestión y trabajo conjunto de la Junta de Vigilancia de la cuenca del Río Biobío ha sido clave para lograr una sostenibilidad hídrica, tanto en la administración como en la distribución, conciliación de intereses y la seguridad del recurso. La organización agrupa regantes, sanitarias, industria y también empresas generadoras de energía presentes en la Cuenca. Enel Generación, Colbún e Innergex han procurado trabajar un modelo evolutivo permanente con foco en lo técnico y preventivo, que busca transformar la infraestructura energética en una herramienta de protección para toda la comunidad. COORDINACIÓN Y GOBERNANZA: UN FRENTE UNIDO POR EL BIOBÍO La articulación entre la JVBB y las empresas no es solo administrativa, sino eminentemente operativa y técnica.
En la práctica, esta coordinación se idera ITEGR GRA N EQUI JVBB AN CIA manifiesta a través de una participación activa y permanente de empresas como Enel Generación en las instancias formales de la Junta, especialmente en su directorio y mediante el trabajo directo con la gerencia. En condiciones normales, estos espacios permiten compartir información crítica sobre hidrología, operación y planificación.
Para Colbún, esta relación se traduce en una participación continua en las reuniones mensuales de directorio, donde se exponen situaciones que requieren atención inmediata, se realiza el seguimiento de las condiciones hidrológicas y se abordan temáticas orientadas al uso sostenible del agua. María Alejandra Álvarez, gerente de Gestión de Recursos Hídricos de Colbún, destaca que este trabajo apunta a beneficiar a todos los usuarios de la cuenca.
Desde Innergex, se enfatiza que la comunicación es constante y va más allá de las reuniones de directorio, involucrando una línea directa entre directores, gerenKTIT cia, el presidente de la JVBB y el juez de río. Para acelerar la toma de decisiones en casos puntuales, se forman comités ad-hoc que permiten una respuesta ágil ante contingencias. Esta evolución ha permitido que la JVBB actúe como un canal técnico que centraliza la comunicación entre las empresas y las autoridades 1 2 2 4 competentes, facilitando decisiones informadas.
Cuando el clima amenaza con eventos críticos como crecidas por lluvias intensas o deshie Protocolos de emergencia robustos, monitoreo en tiempo real y la flexibilidad operativa de los embalses son las claves para mitigar los impactos de crecidas y sequías extremas en la región. PROTOCOLOS ANTE LA EMERGENCIA EN TIEMPO REAL.
A través de una coordinación estrecha entre la Junta de Vigilancia de la cuenca del Río Biobío (JVBB) y las generadoras Enel Generación, Colbún e Innergex, se ha consolidado un modelo de gobernanza que prioriza la seguridad de las comunidades y el uso eficiente del recurso. Protocolos de emergencia robustos, monitoreo en tiempo real y la flexibilidad operativa de los embalses son las claves para mitigar los impactos de crecidas y sequías extremas en la región.
PROTOCOLOS ANTE LA EMERGENCIA EN TIEMPO REAL La infraestructura energética que, mediante una operación coordinada y protocolos de vertimiento gradual, actúa como un sistema de monitoreo temprano para la protección de las comunidades aguas abajo, permitiendo una gestión controlada de los caudales ante el aumento de los flujos de los ríos Biobio y Huequecura.
Cristóbal Avello, Gerente de Operaciones Innergex Gestión hídrica en el Biobío: la alianza técnica que protege a la cuenca ante el cambio climático EL VALOR DE LA DIVERSIDAD EN LA INFRAESTRUCTURA HÍDRICA La gestión integral del río Biobío se sustenta en la combinación estratégica de distintas tecnologías hidroeléctricas, donde cada una aporta un valor específico a la seguridad regional. Las centrales de embalse, como Ralco (Enel Generación), operan como reguladores fundamentales: poseen la capacidad de almacenar agua durante crecidas intensas, lo que permite reducir los picos de caudal y mitigar inundaciones río abajo. En contraste, las centrales de pasada, como Angostura (Colbún) o las de Innergex en el Duqueco, si bien no regulan grandes volúmenes, son piezas clave en la red de monitoreo temprano. Al evacuar el mismo caudal que reciben, entregan datos precisos y en tiempo real sobre el comportamiento inmediato del río. Esta complementariedad técnica, unida a protocolos de comunicación robustos, transforma la infraestructura productiva en un escudo preventivo para toda la cuenca ante la variabilidad climática. EL DESAFÍO DE LA TRANSPARENCIA Y EL LENGUAJE CIUDADANO Uno de los retos más apremiantes para la gestión del Biobío es la "traducción" de la complejidad técnica a un lenguaje accesible para la comunidad. Actualmente, las empresas y la JVBB operan con datos de caudales y modelos predictivos que, si bien son precisos, a menudo resultan distantes para el ciudadano común. El desafío reside en aterrizar estas cifras a la realidad visual y cotidiana de las personas, permitiendo una mejor comprensión del comportamiento del río. Para lograrlo, los actores proponen no solo homogeneizar la información que se entrega a las autoridades, sino también ampliar la red de monitoreo con puntos de medición de mayor calidad. Esta evolución hacia una "educación hídrica" busca que la comunidad sea un actor informado y partícipe del uso sostenible del recurso, fortaleciendo la confianza en el modelo de colaboración vigente. DESAFÍOS: HACIA UN LENGUAJE CIUDADANO Y MAYOR MONITOREO