Columnas de Opinión: Mercosur, Unión Europea y selección
Columnas de Opinión: Mercosur, Unión Europea y selección La unidad básica de selección que utilizan las empresas internacionales para decidir dónde generar riqueza son las capacidades productivas observables y verificables de cada país, no los bloques a los que este declara pertenecer. La productividad -entendida como la capacidad de cumplir estándares, plazos y costos de manera sistemátiespejo exigente. Chile no queda fuera por falcase ha convertido en un criterio estratégico de selección. Un bloque no sustituye esa capacidad, pero puede amplificarla cuando existe integración logística y regulatoria efectiva, junto con mecanismos de cumplimiento que premian la eficiencia intrabloque. El problema surge cuando el bloque se vuelve un refugio discursivo frente a la competencia: los consensos políticos sin costos inmediatos sustituyen el esfuerzo productivo y erosionan, con el tiempo, la calidad de vida futura. Para Chile, el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur no es una invitación ta de tratados; los tiene, sino porque en el mundo que emerge los acuerdos ya no compensan déficits de productividad. La pregunta no es si Chile debería integrarse formalmente al Mercosur, sino si la región ofrece hoy un marco que eleve productividad, discipline incumplimientos y reduzca riesgos. En ausencia de eso, la coordinación regional no potencia la estrategia chilena: la diluye.
En un escenario de selección, Chile no gana mimetizándose en un bloque heterogéneo, sino consolidándose como un socio confiable, elegido por su productividad y no por su perautomática a subirse a un bloque, sino un tenencia. Nicolás Garrido-Director Instituto de Políticas Económicas UNAB. Nicolás Garrido-Director Instituto de Políticas Económicas UNAB