Autor: GOnzalO Valdés lufi, INGENIERO EN ADMINISTRACIÓN /GESTIÓN PúBLICA
Columnas de Opinión: Clase media, sólo queda sobrevivir
Columnas de Opinión: Clase media, sólo queda sobrevivir Con el alza de los combustibles, la situación para la clase media está cada vez más compleja.
Ya sabemos que el alza del valor del combustible afecta a todos los bienes y servicios, y el valor se traspasara finalmente a los consumidores finales, esto presenta un nuevo desafío para la clase media, ese importante grupo de personas que no califica a nada y no puede ahorrar más, porque según el Estado “son ricos”. Hasta hace poco la clase media podía tener su vivienda propia e incluso algunos podían tener otra vivienda o terreno por ahí, junto con su vehículo y pagar los estudios universitarios de sus hijos, pero la situación ha cambiado, y para peor, cambia asfixiando aún más a la clase media.
Uno de los principales problemas en las políticas públicas es la focalización, que corresponde a que los fondos y/o beneficios lleguen a quienes realmente debería llegar, este es el principal problema o desafío a superar, bajo esta lógica el instrumento denominado “Registro Social de Hogares”, que traduce una serie de indicadores para finalmente dar un veredicto porcentual y establecer qué tan vulnerable es una persona, situación que muchas veces no representa la realidad de una familia o grupo familiar, situación que se debe perfeccionar, debido a que muchas veces es la diferencia de calificar o no al Subsidio de Vivienda DS1.
Para postular, el RSH determina el tramo (60%, 80% o 90%). Si los ingresos del hogar superan estos límites, no califican, y ellos al ser evaluados por la Banca, tampoco califican, sobre todo en una región como Magallanes. Para el caso de la educación superior la situación es igual de compleja.
Si en las etapas iniciales de educación básica y media existe educación pública gratuita y particular subvencionada, en la educación superior existe la gratuidad o nada, entonces se convierte la Clase Media en una zona gris, un estrato socioeconómico que es castigado por surgir, es castigado por estudiar, es castigado por generar un pequeño negocio familiar en paralelo con un empleo, entonces como los Gobiernos llegan a quienes son el motor de la economía, como apoyamos a esa maquinaria de la población económicamente activa e innovadora de nuestra región austral.
Una variable que no ha sido suficientemente analizada es como verdaderamente apoyar a las familias que tienen hijos, el cuantificar el aporte de tener hijos por parte de la sociedad no ha sido debidamente retribuida por el Estado y los Gobiernos, en varios países OCDE, el tener hijos implica el calificar de forma automática a una serie de beneficios fiscales para alivianar el bolsillo familiar, estos beneficios están relacionados principalmente a una disminución de la carga fiscal, transferencias económicas y subsidios, junto con deducciones de gastos en educación (Chile tiene algo en esta línea solo si se cumplen ciertos criterios). Todos sabemos el aporte de tener más personas jóvenes en una sociedad que envejece y que en países desarrollados están crítico que no hay personas que puedan cuidar a los adultos mayores que tanto han entregado a un paila Clase Media, no puede ser una “Zona Gris”. Autor: GOnzalO Valdés lufi, INGENIERO EN ADMINISTRACIÓN /GESTIÓN PúBLICA.