Autor: Loreto Flores Ruiz
"Si Poduje logra llegar a acuerdos puede ser un buen ministro de Vivienda
"Si Poduje logra llegar a acuerdos puede ser un buen ministro de Vivienda L a primera vez que el director ejecutivo de Techo, Gonzalo Rodríguez (36), se unió a las actividades de la fundación creada en 1997 por el sacerdote jesuita Felipe Berríos, fue cuando tenía 16 años, en 2006, y estaba en tercero medio en el colegio San Ignacio El Bosque. Junto a un par de amigos se fue a construir mediaguas a la zona de Canela, en la Región de Coquimbo.
Pocos meses antes de esta experiencia había trabajado, durante una semana, como obrero en una planta de gas licuado, en una iniciativa gestionada por su colegio. "Me fui a la población Los Nogales, en Estación Central.
Nos levantábamos a las 5 de la mañana y nos íbamos en micro por Camino Melipilla hasta llegar a la planta de llenado de Lipigas, ahí trabajábamos con balones de gas, llenando, cargando y descargando camiones, y volvíamos en la tarde a la casa que nos alojaba", recuerda mientras toma una taza de café, Gonzalo Rodríguez: sentado alrededor de una pequeña mesa que tiene en su austera oficina en la comuna de San Joaquín. -¿ Qué fue lo que más le impactó de esa realidad? -En ese minuto fue entender que hay una pobreza que uno no se imagina. Pobreza rural dura, de familias que vivían, y que viven, en piso de tierra, de los animales o de los cultivos, alejados, sin señal. Es otro país. También me llamó mucho la atención cómo el construir nos iguala. Uno puede ser estudiante, tener muchas posibilidades o condiciones económicas mejores, pero construyendo una mediagua uno está de igual a igual con esa persona que va a recibirla. Tomando un martillo y una pala somos realmente todos iguales, ahí no vale nada más. Esa experiencia es muy formadora y te marca mucho. Gonzalo Rodríguez pertenece a una familia numerosa, es el segundo de siete hermanos.
Y aunque en un principio quería estudiar Agronomía, influenciado por sus experiencias en el campo de sus abuelos en el sector de Sagrada Familia, donde pasaba sus vacaciones de verano, finalmente se decidió por Ingeniería Civil en la UC. Durante esos años ingresó a trabajar como voluntario permanente de Techo en la zona de Puente Alto, San José de Maipo y La Florida. Al terminar su carrera, empezó a trabajar medio tiempo en Techo, en el área de búsqueda de fondos, luego en la de construcciones y, entre 2017 y 2019, ejerció como director social.
También, le tocó organizar un trabajo en Paraguay, instancia en la que conoció a su esposa, con la que tiene dos hijos. "Después de cinco años como profesional en distintos roles, me fui a trabajar seis años a Banco Santander, hasta que el año pasado me llamaron para postular en el proceso de búsqueda de director ejecutivo. Valoro mucho mi paso por el mundo privado, aprendí la rigurosidad de las empresas con un gobierno corporativo robusto, comités y alta exigencia. En la sociedad civil muchas veces falta la rigurosidad en la gestión, poFOTOGRAFÍA: CLAUDIO CORTÉS V. Autor: Loreto Flores Ruiz.
El director ejecutivo de Techo ahonda en la crisis habitacional, la pobreza y el estilo Poduje: "Valoramos el interés del ministro en entregar soluciones, eso va absolutamente en la línea correcta", afirma. "Si Poduje logra llegar a acuerdos puede ser un buen ministro de Vivienda ner el foco, en hacer muy bien la pega, con métricas, con indicadores y que eso tenga resultados", sostiene. go? -Me encontré con una institución que es más profesional que cuando me fui, con mejores prácticas, con buenos líderes. Pero también con un diagnóstico de reformulación en el modelo de intervención, porque nos estaba quedando grande el problema. La pobreza cambió. En los 90 y 2000, llegabas a un campamento y eran puras familias chilenas, casados y con hijos. Hoy, además de chilenos, hay extranjeros y hogares unipersonales. Eso hace que la forma que teníamos de abordar el campamento hace 15 o 20 años no sea efectiva. Actualmente, estamos censando todos los campamentos donde estamos para saber quiénes viven ahí y abordar de forma más efectiva las soluciones.
En los campamentos, la gran mayoría vive ahí por necesidad, pero también hay gente que se quiere aprovechar y vivir gratis, sin pagar arriendo o incluso enriqueciéndose ilícitamente a costa de los más vulnerables, cobrando arriendo por un terreno que no es de ellos.
Si desde el Techo no somos capaces de distinguir eso, nadie lo va a hacer por nosotros y nuestro discurso pierde peso. -Según Techo hay 1.428 campamentos y 120 mil familias viviendo en ellos. ¿ Cómo ha evolucionado este tema en los casi 30 años de la fundación? -La curva de campamentos llegó a su punto más bajo en 2011,27 mil familias. Crecimos prácticamente por 4 o 5 en 15 años y el aumento ha sido sostenido; hubo un salto muy grande tras la pandemia y el estallido social. Ahí cuesta identificar a qué se debe, pero quizás una explicación sea el aumento del costo de la vida, porque más de la mitad de las personas en campamentos tienen empleos informales. En pandemia se perdieron los empleos más formales o no había generación de recursos, y muchos que arrendaban no pudieron seguir haciéndolo y se tomaron terrenos. Los retiros también influyeron, porque había liquidez, plata con la que las familias pudieron comprar materiales y construirse su casa en un campamento.
El campamento es el síntoma más cruel de la pobreza habitacional, son familias que trataron de arrendar, de vivir de allegados y cuando todas las puertas se les cerraron dijeron "tenemos que vivir en un campamento". El 80% de las familias que hay en campamentos lo hace porque no puede pagar arriendo. -En una entrevista en «La Segunda», en febrero de 2025, el hoy biministro Daniel Más, dijo que 100 personas al día se iban a vivir a un campamento. ¿ Cómo se soluciona este grave problema? -Creemos que el crecimiento de los campamentos se ha ido estancando. Tenemos un stock de familias viviendo ahí muy grande que debemos resolver con políticas preventivas para que una familia no tenga que tomarse un terreno. Y eso no es solo con medidas de seguridad, más carabineros o proteger los terrenos, sino que ir generando políticas públicas que resuelvan el tema de los arriendos poco sostenibles, los hacinamientos o los allegados. En un contexto de estrechez fiscal, no nos podemos olvidar de los más pobres.
Hay una oportunidad para este Gobierno, de no solo quedar como uno que sabe gestionar los recursos y hacer los recortes que el país necesita, sino que también poner en primer lugar a las personas que más lo necesitan.
Hemos visto algunas cosas preocupantes, como que disminuyeron los subsidios para los grupos más vulnerables, de 45 mil a 25 mil, porque la única forma que tienen las personas más pobres de acceder a la vivienda es a través de los subsidios, eso quedó en la ley de Presupuestos para este año y no ayuda para nada. -¿ Cómo describiría la realidad con que se encontró el ministro de Vivienda, Iván Poduje, cuando llegó a la cartera? -Es desafiante la realidad. El problema de falta de vivienda en Chile es muy grande.
Si uno considera solo el déficit habitacional, 650 mil, es un número muy alto y hay distintos elementos en los que uno podría profundizar: el alto costo del suelo, subsidios que se han mantenido estancados en su valor con el paso del tiempo, el alza en el costo de los materiales. Es muy difícil cuadrar la fórmula y poder entregar viviendas.
Valoramos el interés del ministro Poduje en entregar soluciones, eso va absolutamente en la línea correcta, esto se trata de entregar más viviendas a quienes más las necesitan. "El estándar que espera el país es otro" -Techo se comprometió con la instalación de 250 viviendas de emergencia en el sur tras los incendios. ¿ Como fue el proceso de reconstrucción? -Hicimos un hito de rendición de cuentas del trabajo que hicimos en la emergencia. Nos comprometimos a construir 250 viviendas de emergencia y construimos 302, tras una tremenda campaña que hicimos con BancoEstado: nos aportaron 88 mil personas a lo largo de Chile y 276 empresas. Gracias a eso, recaudamos 2.800 millones y pudimos entregar soluciones de alto estándar, una vivienda que no es la mediagua que entregábamos antes. Ahora son de 27 metros cuadrados, aisladas, con paneles zip, con baño incluido e instalación eléctrica.
Es una muy buena solución de emergencia, segura para pasar todo el invierno y por el tiempo que necesiten esperar la vivienda definitiva. -¿ A qué se debe esta evolución en la calidad? -El estándar que espera el país es otro.
Las mismas familias, cuando hicimos un estudio de la evaluación de la emergencia, decían que lo primero que hacían con su vivienda era ampliarla, porque 19 metros cuadrados eran muy poco y le hacían un baño. Entonces dijimos: "Entreguemos viviendas de emergencia más grandes, con baño incluido". También sabemos que, en contextos de reconstrucción frente a una catástrofe, la solución permanente tarda en llegar.
Hicimos un salto de calidad y nuestros donantes estuvieron a la altura. -El ministro Poduje dijo que promover la construcción industrializada puede reducir los tiempos en un 40% ¿ Qué opinión tiene de las viviendas de este tipo? -Esto va en la línea de pensar todo tipo de soluciones para acelerar la construcción de viviendas. La vivienda industrializada ayuda a construir más rápido.
Hay ejemplos concretos: el año pasado entregamos un proyecto en Quilicura de este tipo y se redujeron mucho los tiempos de construcción, fueron unos 6 meses, entre que pusimos la primera piedra y se entregaron las viviendas. -El Gobierno se puso como meta construir 400 mil viviendas. ¿ Ve posible lograrlo? -Es una buena meta construir 100 mil viviendas al año. -¿ Pero es realista? -Es más que el período anterior. Es realista, siempre y cuando se generen ciertas facilidades para poder hacerlo, desde disponibilidad de recursos del Estado, generar ciertas facilidades en la construcción, los permisos y la burocracia. Desde Techo gestionamos proyectos de vivienda definitiva y hay algunos de ellos que llevan años parados, porque falta el decreto "x" en algún lugar. También hay otro tema que el ministro Poduje ha levantado: las áreas de influencia de las sanitarias. Hay zonas urbanas que perfectamente podríamos hacer proyectos de vivienda social, pero donde no llega la factibilidad de agua potable y alcantarillado.
Ojalá se amplíen las zonas de concesión a las sanitarias para poder disponer de más suelo público. -¿ Cómo evalúa el estilo Poduje? El ministro es uno de los mejor evaluados, pero tiene un carácter bien confrontacional. -Valoramos que el ministro Poduje ponga el foco principal en las soluciones, en entregar viviendas.
También valoramos su experiencia técnica, es una persona que sabe mucho y si eso lo complementa con una buena capacidad de llegar a acuerdos, de dialogar con todos los actores involucrados, nos va a permitir que logremos mejorar la política habitacional en Chile de forma más sostenible.
Así como el Gobierno anterior empezó con el plan de emergencia habitacional y este lo está continuando, que ojalá el área de vivienda sea un continuo, porque sabemos que hay que ir aprendiendo de las cosas buenas que se han hecho, pero al mismo tiempo mejorando lo que falta. (El ministro) ayuda a movilizar y a motivar, y si logra llegar a acuerdos con privados, con el mundo público, político, puede ser un buen ministro de Vivienda. "Es difícil cuadrar la fórmula y poder entregar viviendas" -¿ Cómo ha sido este año en el carEn los campamentos, la gran mayoría vive ahí por necesidad, pero también hay gente que se quiere aprovechar y vivir gratis, sin pagar arriendo o incluso enriqueciéndose ilicitamente". El campamento es el síntoma más cruel de la pobreza habitacional, son familias que trataron de arrendar, de vivir de allegados y todas las puertas se les cerraron". Autor: Loreto Flores Ruiz. "Es difícil cuadrar la fórmula y poder entregar viviendas" -¿ Cómo ha sido este año en el carEn los campamentos, la gran mayoría vive ahí por necesidad, pero también hay gente que se quiere aprovechar y vivir gratis, sin pagar arriendo o incluso enriqueciéndose ilicitamente". El campamento es el síntoma más cruel de la pobreza habitacional, son familias que trataron de arrendar, de vivir de allegados y todas las puertas se les cerraron".