Autor: Ricardo Salman Aburdene Presidente de CorÑuble.
Columnas de Opinión: Política exterior como política de desarrollo
Columnas de Opinión: Política exterior como política de desarrollo C hile suele tratar su política exterior como una vitrina: buenas fotos, buenos acuerdos, buenas declaraciones. Pero el mundo cambió y esa vitrina ya no basta. En un escenario más exigente -donde el comercio, la tecnología, el financiamiento y hasta los repuestos se convierten en herramientas de presiónla política exterior dejó de ser un espacio de ceremonias. Pasó a ser una política de desarrollo y de seguridad económica. La pregunta, entonces, no es si Chile debe "alinearse" con alguien, sino si será capaz de reducir sus vulnerabilidades y aumentar su margen de maniobra. Eso no se logra con consignas, sino con decisiones concretas. Propongo un decálogo 2026-2027:10 medidas que, en conjunto, cambian la forma en que el país se inserta en el mundo. Paquete India: avanzar en un acuerdo económico amplio y, en paralelo, impulsar una cartera de proyectos en minería, agroindustria y servicios. India no es una apuesta coyuntural: es diversificación estructural. Acuerdos de compra de largo plazo con Europa y Asia: contratos estables para cobre y litio, con estándares y trazabilidad. Menos dependencia del precio diario; más estabilidad e inversión. Tramitación prioritaria de proyectos estratégicos: ventanilla única con plazos definidos para transmisión, puertos, minería con valor agregado y energía. Sin velocidad, no hay desarrollo. Corredor piloto de hidrógeno verde y combustibles sintéticos: desarrollar un corredor real con contratos de compra asegurada, certificación compatible y capacidad portuaria. Un proyecto en marcha vale más que múltiples anuncios. Resiliencia portuaria y logística: asegurar continuidad operativa en puertos, aduanas y cadenas de transporte. Un sistema logístico vulnerable limita todo el desarrollo. Acuerdos de interoperabilidad digital: avanzar con socios estratégicos en identidad digital, firma electrónica, pagos y normas de datos. Los servicios exportables requieren confianza y reglas claras. Programa nacional de exportación de servicios: potenciar minería tecnológica, ingeniería, servicios digitales y capacitación. La "segunda minería" no aparece sola: se construye. Plan integrado de agua y energía: priorizar inversiones y gestión para asegurar disponibilidad y continuidad. Sin estos dos pilares, no hay crecimiento posible. Defensa con soberanía operativa: identificar dependencias críticas y fortalecer la capacidad nacional de mantenimiento, reparación y abastecimiento. No se trata de reemplazar proveedores, sino de no quedar expuestos. Doble abastecimiento en áreas críticas: evitar proveedores únicos en sistemas clave como comunicaciones, vigilancia, sensores y software. La diversificación también es seguridad. Pero un decálogo sin conducción termina en papel. Por eso, la decisión más importante es institucional. Chile necesita un Comité Estratégico País, liderado desde la Presidencia e integrado por las áreas económicas, internacionales, energéticas, de infraestructura y de seguridad. Ese comité debe operar con indicadores claros-concentración de exportaciones, valor agregado, tiempos de tramitación, resiliencia logística y operativay con mecanismos de alerta temprana que permitan actuar a tiempo. La política exterior sin métricas se vuelve retórica. El punto de fondo es simple: Chile no tiene tamaño para improvisar ni para dividirse en lo esencial. Requiere acuerdos mínimos: diversificar sin aislarse, agregar valor, reducir dependencias críticas y construir alianzas con propósito. Porque esta no es una discusión teórica. Es una cuestión de desarrollo y de soberanía. Y en un mundo que dejó de ser predecible, conviene decirlo sin rodeos: los países que no gestionan sus vulnerabilidades terminan gobernados por ellas. Autor: Ricardo Salman Aburdene Presidente de CorÑuble.. Opinión