Autor: JOAQUÍN AGUILERA R.
Interés por seguros de vida consolida la apuesta bancaria en el sector
Interés por seguros de vida consolida la apuesta bancaria en el sector La industria de los seguros crece a ritmo acelerado en los últimos años, y con eso ha ganado cada vez más protagonismo en la cartera de productos bancarios.
En general, el buen momento de la industria responde a un contexto que combina elementos económicos, como la marcada volatilidad observada en los mercados financieros desde la pandemia en adelante, como también elementos culturales, que responden al mayor interés de las personas por proteger su estabilidad financiera y sus ingresos. Así, las cifras disponibles al tercer trimestre del año pasado dan cuenta de que la industria de los seguros acumula un crecimiento interanual del 4%, con primas intermediadas por un total de $6.299.853 millones. Se trata de un crecimiento sostenido desde 2021, pero que se ha ido moderando desde el ritmo máximo de 20,4% alcanzado en 2022, justo cuando la economía atravesaba los coletazos del covid-19. En el caso del canal bancario, la tendencia es similar.
Aunque los seguros intermediados por bancos y sus filiales crecieron por encima del promedio del mercado en 2023, el ritmo de crecimiento ha ido disminuyendo hasta 2,5% a septiembre del año pasado (ver gráfico), totalizando primas por $1.597.860 millones, de acuerdo al balance periódico que hacen en la Asociación de Corredores de Bancaseguros (CBS). Consolidación del mercado Aunque se trata de un dinamismo más acotado que en años anteriores, el asesor legal de CBS, Antonio Villalobos, lo interpreta como una “normalización” del mercado, después de años de crecimiento por encima del promedio. “El mercado no se está reduciendo, sino que volvió a ritmos de crecimiento más propios de una industria madura”, asegura. En parte, detalla, esto también se relaciona con los cambios observados en el patrón de c o n s u m o d e l o s consumidores en este mercado.
Los datos hasta el año pasado muestran que los seguros generales en el canal bancario disminuyeron un 8,5% hasta primas intermediadas de cerca de $850 mil millones, y que el crecimiento del sector se atribuyó exclusivamente al segmento de seguros de vida, donde se incluyen coberturas de salud, ahorro o desgravamen. Este segmento apalancó las cifras anuales por sí solo, con un crecimiento de 18,6%, y $749,8 mil millones en primas. Villalobos sostiene que esto se explica principalmente por una menor actividad en coberturas relacionadas con terremoto, tsunami y otros daños en general.
“En la práctica, esto significa que una parte importante del motor tradicional del canal, en seguros generales, estuvo más débil el año pasado (... ). Dicho de otro modo, el mercado no se detuvo, pero sí cambió el patrón de crecimiento: menos empuje desde los seguros de daños masivos y mayor dependencia de otros segmentos”, asegura.
En términos porcentuales, la distribución de mercado muestra que los seguros generales han perdido terreno frente a los de vida, que ya alcanzan un 47% del total de las primas intermediadas (contra un 53%). Auge y proyecciones Si bien el canal bancario no ofrece rentas vitalicias dentro de su cobertura de seguros, una de las tendencias más observadas en las cifras parciales del año pasado es la solidez de ese mercado. Esta modalidad de pensión representa la mayor proporción de primas intermediadas para la industria en general, seguida por el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) y las coberturas de salud. En su conjunto, la cobertura previsional representa el 46% de todas las primas intermediadas en el mercado de seguros.
En este caso, el sector se ha beneficiado de la mayor preocupación de las personas respecto de la volatilidad de los portafolios que administran las AFP, frente a las turbulencias financieras observadas desde 2020 en adelante. Sin embargo, también se trata de una industria bien aspectada a futuro, tras la aprobación de la reforma previsional y la evolución demográfica que tiende a un envejecimiento de la población.
En este sentido, en el gremio no creen que el mercado asegurador se haya vuelto interesante “de la noche a la mañana” para los bancos, pero sí ven que se ha consolidado con una escala relevante.
“Los bancos y sus corredoras de seguros filiales o relacionadas presentan ventajas claras en distribución, acceso a clientes y capacidad de empaquetar seguros junto a productos financieros y eso siempre será relevante para cualquier aseguradora que opere en nuestro país”, dice Villalobos. Así, por ejemplo, uno de los actores que ha anunciado su ingreso al negocio es el Banco Santander, que recientemente adquirió la operación de rentas vitalicias de Principal.
A futuro, dice Villalobos, todo indica que se puede proyectar un crecimiento estable, pero no es “realista” esperar tasas de expansión muy altas, considerando que Chile cuenta con una penetración equivalente al 4,6% del PIB, por sobre los promedios latinoamericanos de en torno a 3,2%. “Es un mercado que entra en una fase de consolidación, donde la clave para bancos y aseguradoras estará en capturar mejor valor, especializar la oferta y adaptarse a un crecimiento más moderado, pero estructuralmente más sano”, resume. CRECIMIENTO En 2022, el mercado de seguros creció a máximos de 20,4% anual. El mercado no se está reduciendo, sino que volvió a ritmos de crecimiento más propios de una industria madura”.. ................................................................ ANTONIO VILLALOBOS ASOCIACIÓN DE CORREDORES BANCASEGUROS.
Autor: JOAQUÍN AGUILERA R.. Aunque el crecimiento de este tipo de productos en la oferta de los bancos es menor que en años anteriores, desde el gremio observan una etapa de normalización, propia de una “industria madura”. Primas intermediadas se ubican en máximos desde 2021: CRECIMIENTO En 2022, el mercado de seguros creció a máximos de 20,4% anual. ‘‘El mercado no se está reduciendo, sino que volvió a ritmos de crecimiento más propios de una industria madura”.. ................................................................ ANTONIO VILLALOBOS ASOCIACIÓN DE CORREDORES BANCASEGUROS.