La cruda radiografía del acoso, el abuso y la violencia sexual en el Maule
La cruda radiografía del acoso, el abuso y la violencia sexual en el Maule Mauricio Poblete Graves delitos contra la mujer La cruda radiografía del acoso, el abuso y la violencia sexual en el Maule Más de un millar de mujeres, de las 30 comunas, en las cuatro provincias respondieron la primera Encuesta sobre Derechos Sexuales y Reproductivos C ifras logradas tras consulta aplicada en las 30 comunas, en las 4 provincias, a más de un millar de mujeres de la región del Maule establecen que más del 80 por ciento de las encuestadas reconoce haber sido acosada de una u otra forma, mientras que cerca de un 40 por ciento confidenció que fue víctima de algún tipo de abuso sexual en su vida, y otras tantas -más del 50 por ciento-, haber sido afectadas por violencia ginecológica y obstétrica.
Son solo algunas de las conclusiones y alarmantes cifras mostradas por la Primera Encuesta sobre Derechos Sexuales y Reproductivos en la región del Maule, que dan cuenta de una serie de situaciones que las mujeres en su diario quehacer viven en sus ámbitos, ya sea en el trabajo, en el hogar, en la relación de pareja, en la calle, en la micro, incluso en la atención médica ginecológica, durante el embarazo o al momento de dar a luz, en el parto.
Más de mil mujeres respondieron La encuesta fue aplicada a un universo de 1203 mujeres, de las 30 comunas, de edades que fluctúan entre los 18 y 81 años, con distintos niveles socioeconómicos y educacionales, algunas de ellas extranjeras, además con distinto estado civil, es decir, casadas o con unión civil, separadas o divorciadas, solteras, viudas, o convivientes.
Las provincias en tanto se dividieron en 3: Curicó, Talca y Linares-Cauquenes. "Este estudio nace del Observatorio de Derechos Sexuales y Reproductivos de la ONG Matria Fecunda, con la facultad de sicología de la Universidad de Talca, a propósito de la falta de información, de caracterización regional, en los temas de educación sexual, acceso a salud sexual y reproductiva, acoso, abuso y violencia de género, entre otros", explicó la Psicóloga Cristina Valenzuela Contreras, integrante del equipo ejecutor de este trabajo.
Tasas altas de violencia La labor investigativa consideró además como parte de su base que "la región del Maule enfrenta significativas brechas de género que afectan a diversas dimensiones de la vida de las mujeres y personas asignadas con el sexo femenino al nacer. Estas desigualdades se manifiestan especialmente en el ámbito del derecho a la salud, el derecho a una vida libre de violencia y otros derechos humanos fundamentales.
De hecho, el informe de conclusiones, en su introducción, precisa como antecedente "que este territorio se ubica entre las tres regiones con peores indicadores de desarrollo humano y entre las 7 regiones con la tasa más alta por violencia en contexto de pareja, junto con un alto nivel de intervencionismo y violencia en la atención de parto" (según la Red chilena contra la violencia hacia las mujeres, 2023 y CIPER, 2023). Abuso sexual y coerción De las cifras logradas en cuanto al abuso sexual, "el 37,3 por ciento de las consultadas lo ha sufrido en algún momento de su vida". De esta cantidad, en casi el 28 por ciento "de los casos, el abusador fue la pareja"; mientras que.
La cruda radiografía del acoso, el abuso y la violencia sexual en el Maule La violencia ginecológica, recientemente reconocida en la legislación chilena, describe situaciones en que se ejerce violencia en el contexto de la atención de salud sexual y reproductiva y "puede ser ejercida por profesionales de la salud como médicos, matronas, enfermeras o técnicos y se da en situaciones de asimetría de poder, ya que él o la profesional posee conocimientos que dejan a las pacientes en una posición de inferioridad" dice el informe. Esta se manifiesta a través de prácticas como ocultar o negar información, hacer comentarios sarcásticos, regañar o infantilizar a los pacientes, ignorar sus preferencias y deseos sobre el tratamiento médico e invalidar sus síntomas.
En tanto, la violencia obstétrica "puede ser comprendida como una forma de violencia de género caracterizada por la apropiación del cuerpo y procesos reproductivos de las mujeres por parte del personal de salud y se manifiesta en malos tratos o trato deshumanizador, abuso de medicamentos y patologización de los procesos naturales... ", "es aquella que sufren las mujeres durante el embarazo o el parto al recibir un maltrato físico, humillación y abuso verbal, o procedimientos médicos coercitivos o no consentidos". También y según las Organización Mundial de la Salud (OMS) se incluye "la no obtención de un consentimiento informado, la negativa a administrar medicamentos para el dolor, un descuido de la atención o violación grave de la intimidad". Partidarias de la "Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE)" El trabajo de consulta aplicado a mil 203 mujeres de la región también consideró el tema de "Interrupción Voluntaria del Embarazo" (IVE), sobre el cual se les pidió la opinión, inclinándose el 50 por ciento de ellas hacia la opción que este "Es un derecho" a optar por las mujeres, es decir interrumpir el proceso, mientras que el 38 por ciento de las consultadas prefirió la alternativa "Solo en ciertos casos". En tanto el 12 restante se manifestó "En desacuerdo". "3 de cada 10 mujeres (34,7% ) han sido presionadas o forzadas a tener relaciones sexuales por sus parejas", esto bajo coerción, contra su voluntad.
Además, se constata que de los abusadores el 3,9 por ciento corresponde a los padres, 3 por ciento a cuidadores, casi 34 por ciento a otros familiares y 27,9 a las parejas, y 45 por ciento a otras personas, según las respuestas obtenidas en esta investigación.
Asimismo, "se observa una mayor prevalencia de abuso sexual (que afectó a) mujeres de entre 30 y 44 años". Acoso sexual En tanto, el informe, sobre el acoso sexual, precisa que "de un total de mil 101 mujeres, el 87 por ciento declara haber vivido algún tipo de acoso durante su vida". El tipo de acoso más recurrente es el callejero (82%), seguido del ciber acoso (32%) y en menor medida, de algún tipo de acoso sexual, ya sea en el trabajo (18,3% ) o en el contexto educativo (17,3% ). Sobre estas cifras llaman la atención, por ejemplo, cómo se desglosan las correspondientes al acoso callejero, en que el 78 por ciento son por "Palabras inapropiadas", 53 por ciento son "Agarrones", 48 por ciento de "Acercamiento físico intimidante", 33 por ciento de "Exhibicionismo", 28 por ciento "Presión de genitales", 25 por ciento "Seguimiento o persecución", y el 11 por ciento "Fotografías sin consentimiento". Se da para el acoso "Hay hartas situaciones de acoso que nos alarman, porque además estamos en una región donde hay muchos contextos de riesgo, como la ruralidad, los espacios abiertos, problemas de iluminación, incluso en esta encuesta está el reporte de muchos lugares conocidos, los sitios donde las mujeres más han experimentado formas de acoso", agregó Cristina Valenzuela, integrante además de la ONG Matria Fecunda Sobre estos lugares aparecen como más mencionados por las encuestadas, "los cruces ferroviarios, terminales de buses, los trayectos hacia las universidades, llegadas y salidas de escuelas por ejemplo para las `chicas de cuarto medio, también el transporte público como los `colectivos', `micros', estacionamientos y los pasos bajo nivel, son los nombrados en varios casos", afirmó la profesional.
Violencia sexual y gine-obstétrica El estudio abordó la "Violencia Sexual y Gine-Obstetrica", cuyas características, si bien han sido padecidas por cientos y miles de mujeres durante sus vidas, una gran mayoría, hasta las últimas décadas las asumieron como normales, correspondiendo a "prácticas históricamente aceptadas y normalizadas", "tratos vejatorios en el contexto de la atención de salud sexual o reproductiva", que se han dado, por ejemplo, entre otros escenarios en controles ginecológicos o en los procesos de parto. Según las conclusiones de este estudio, un 20,2 por ciento de las consultadas señaló haber vivido violencia ginecológica y un 35,6 por ciento violencia obstétrica, es decir más de 50 por ciento de las pacientes.
En todo caso los investigadores no descartan que la cifra sea mayor, ya que de las que respondieron, algunas precisamente reconocieron que mantenían normalizadas ciertas prácticas o procedimientos Cristina Valenzuela acotó sobre esto último "que esta es un área muy invisible, en que las mujeres muchas veces no reclaman, no denuncian, o los canales de denuncia son muy lentos, ineficaces, y porque además corresponde a ciertas prácticas del modelo biomédico, a un cierto hábito de proceder por los cuerpos con la ausencia de la voz de las mujeres en procesos, por ejemplo, de parto y nacimiento". Ejemplificó "que muchas de nuestras madres, de nuestras abuelas, que atendieron sus partos en el contexto hospitalario refieren a experiencias de violencia, pero no la nombraban de esa manera, sino más bien, bajo sistemas de creencias populares, o mandatos culturales, en que `lo importante es que mi guagua esté bien' y eso se fue normalizando en el tiempo". Conclusiones que alarman La profesional señaló que dentro de las conclusiones generales que como equipo ejecutor del estudio sacan de esta consulta es que "nos alarma el reporte de violencia obstétrica, la cantidad de personas que refiere coerción sexual, mujeres que se han visto presionadas a tener actividad sexual sin su consentimiento, también hay reportes preocupantes sobre acoso sexual, siendo el mayor el acoso callejero; también nos llama la atención la cantidad de reportes de violencia y falta de acceso a información sexual integral". Sostuvo que la idea y el objetivo de esta consulta "es aportar a la construcción de políticas públicas locales, en materia de educación sexual integral, en equidad de género, en derechos humanos de las mujeres, de diversidad sexo-género; también permite con datos concretos sustentar proyectos, para los cuales en ocasiones no teníamos antecedentes locales, ahora los tenemos, y además promover que algunos de estos contenidos estén presentes en la educación y en la formación", enumeró Valenzuela..