Autor: Wilta Berrios Oyanadel Dra. en Educación
Columnas de Opinión: Urgencia, también son los niños del sur
Columnas de Opinión: Urgencia, también son los niños del sur Una lamentable tragedia para todas las personas del sur de nuestro país ha movilizado brigadas, recursos técnicos y cadenas de solidaridad. Sin embargo, hay un foco que no siempre es visibilizado con la urgencia que se requiere: me refiero al impacto emocional en la infancia.
Este lamentable fenómeno no solo consume bosques y viviendas; también consume la seguridad de niños arrasando con la sensación de seguridad de miles de ellos que hoy enfrentan el trauma de la pérdida, el miedo y la incertidumbre sobre su futuro.
Si bien es cierto que la prioridad inmediata es el combate del fuego y la sobrevivencia, desde ya debemos proyectar lo necesario para abordar la salud mental infantil y dónde esos niños van a acudir a sus clases a contar del 4 de marzo. Lamentablemente, para muchas familias la tragedia significa perderlo todo, y para los más pequeños, esto se traduce en una ruptura de sus entornos de juego y aprendizaje. Es por ello que es fundamental que se aborde la reconstrucción no solo desde el cemento, sino desde la contención emocional que cada institución debe brindar. Esta emergencia nos invita a cuestionar cómo reaccionamos como sociedad ante el rramientas propias del queFelipe, Chile. dolor de los menores.
En hacer pedagógico para nuestro país acostumbratransformar la crisis en un mos a priorizar la solución material por sobre la reparación del alma; sin embargo, el verdadero apoyo se basa en la capacidad de escuchar, validar el miedo aprendizaje de superación.
Quizás parece una tarea secundaria frente a las llamas, pero de acuerdo a la psicología de emergencia, quien interviene a tiempo y generar espacios de resihace la diferencia en el desarrollo futuro de esos menores. liencia, y que vemos hoy en los medios, discusiones de adultos frente a posturas Debemos mirar nuespolíticas. Discutamos cómo tra zona sur y el llamado es apoyamos a esos niños a valorar la protección indespués de una traumática fantil desde su esencia. El situación como la que han tenido que vivir. respeto hacia sus derechos nace desde la acción concreta: escuelas que funcionen como refugios y comunidades que no los dejen solos en el proceso de duelo.
En educación, desde nuestras aulas y liderazgos, tenemos mucho que influenciar en ello; la resiliencia se construye y esto Los niños no pueden esperar a que el humo se disipe para recibir atención especializada; el apoyo psicológico debe ser una prioridad hoy. En relación al tema, ya Gabriela Mistral indicó: «Muchas de las cosas que debe ser trabajado con fuerza.
La reparación para nihemos necesitado pueden esperar, el niño no». Y es esto justamente lo que debemos aplicar, especialños frente a este desastre, también se construye, prioriza y trabaja y esto debe ser abordado con fuerza.
La reconstrucción, como se plantea tradicionalmente, no siempre considera el juego, pero es vital incorporarlo ya que a través de esta instancia los menores liberan emociones, que por cierto los acompañará el resto de sus vidas, pero la mente en un contexto donde el desplazamiento y el estrés se han vuelto la realidad diaria. Es por ello que es fundamental que los líderes comunitarios y educativos sean los primeros en comprender y comprometerse en desarrollar protocolos de acogida donde cada niño se sienta protegido y mirado.
La respuesta ante el diferencia estará en cómo de manera resiliente podrán desastre debe centrarse en la dignidad de la infancia. enfrentarlo de manera más calmada. «La verdadera reconstrucción de un país coUna crítica constructiva respecto de las políticas de emergencia es que se suele olvidar que un niño no mienza por sanar el corazón de sus niños», W.B. O, Dra. en Educación, San procesa el desastre como un adulto. Necesitamos heAutor: Wilta Berrios Oyanadel Dra. en Educación.