Editorial: Mucho más que una simple nostalgia
Editorial: Mucho más que una simple nostalgia Si nos fijamos en la etimología de la palabra nostalgia se puede "traducir" que -como todas las "algias"se refiere al concepto de "dolor" y en este caso particular significa: "dolor y pena por el hogar perdido". La pérdida de los ramales ferroviarios, especialmente en América Latina durante la segunda mitad del siglo XX, se debió a una combinación de: falta de inversión estatal, el auge del transporte por carretera (más que nada buses y camiones), y políticas de privatización o concesión que priorizaron la rentabilidad económica sobre el servicio público. Contra lo que pudiera pensarse, hay mucha literatura histórica sobre el tema ferroviario y no solamente en Hispanoamérica, sino que en todo el mundo.
Y llama mucho la atención que no se ponga todo el énfasis, e incluso la rabia y la impotencia que debiera expresarse, por el enorme daño ecológico que se le ha hecho al planeta (y aún se le hace) con el desbordado tránsito de vehículos movilizados con combustibles fósiles, culpables de la mayor contaminación ambiental a nivel mundial. Y todo por una cuestión de ambición humana imperdonable.
De alguna manera, este tema está vinculado con el invaluable patrimonio que ostenta la Región del Maule al poseer el último ramal ferroviario de Chile y que une a Talca (nuestra capital regional) con el balneario de Constitución.
Todos los demás desaparecieron en el país y en nuestra zona, donde se extraña con especial nostalgia el ramal ferroviario entre Curicó y Licantén que funcionó durante más de 40 años, operando desde su inauguración el 12 de febrero de 1938, hasta su cierre definitivo y posterior desmantelamiento, a fines de la década de los '70. Se dice que, en su período de mayor auge, incluso hubo intenciones de extender su acompasado recorrido hasta el mismo balneario de Iloca. Pero el destino tenía fijado su fin y, un día 14 de julio de 1977, después de 43 años, el querido buscarril dejó de rodar.
La comuna costina quedó en silencio y la estela del recuerdo se acunó en nuestra memoria colectiva que el tiempo no ha podido confinar al olvido ya que se plasmó en la historia popular, porque es algo mucho más querido y va más allá que una simple nostalgia..