Autor: POR MARCEA VÉLEZ-PLICKERT
Los cambios globales que marcarán el paso de los planes de Chile
Los cambios globales que marcarán el paso de los planes de Chile SEÑAL DF 2 AÑOS 2150,99 : 1925.01 C uando Señal DF cumplió su primer año ya anticipamos cambios importantes en la economía global. Lamentablemente, el escenario de un crecimiento más lento, mayor proteccionismo e instituciones internacionales más débiles se ha cumplido. A lo que hoy se deben sumar los cambios que desata la guerra en Irán, iniciada el 28 de febrero pasado.
Independientemente de la velocidad o la forma en que se solucione, el conflicto entre Estados Unidos -en alianza con Israele Irán desata una serie de cambios que son relevantes en los planes del gobierno para impulsar el desarrollo del país. El cierre del estrecho de Ormuz -por donde transita cerca del 20% del crudo mundial, además de gas natural licuado y fertilizantes1900,59 dejó al descubierto la fragilidad del sistema energético global. Aún con el frágil cese de fuego vigente, el tráfico por el estrecho sigue muy por debajo de los niveles previos a la guerra.
Mientras varios países asiáticos adoptaron medidas de emergencia para reducir la demanda -desde semanas laborales de cuatro días en Filipinas hasta racionamiento de combustible en el sudeste asiáticoy los europeos estudian subsidios para contener el alza de los combustibles, sus amplias reservas le permiten a China perfilarse como uno de los ganadores, o al menos de los menos afectados, por la crisis. Con aproximadamente 1.400 millones de barriles de crudo estratégico, acumulados a un ritmo de 1,1 millones de barriles diarios durante 2025, Beijing tiene la mayor reserva energética del mundo: más del triple que la estadounidense. Y aunque sus reservas de minerales críticos son secreto de Estado, analistas calculan que los inventarios chinos de cobre, níquel, cobalto y tierras raras cubren entre 35% y 133% de la demanda anual del país. En comparación, las reservas estadounidenses cubren menos del 10% de FACTOR ECONÓMICO 4900,09 :4500,52 2000,19 :1900,59 los requerimientos civiles esenciales. La Agencia Internacional de Energía (AIE) proyecta que China mantendrá el ritmo de compras de crudo para seguir construyendo sus reservas durante 2026.
Mientras, en Europa el llamado de los expertos es acelerar la transición energética para reducir la dependencia de los fósiles. "Para reducir la vulnerabilidad de Europa ante las crisis geopolíticas recurrentes, es fundamental contar con energía limpia y fiable de origen nacional.
Esto ya se ha demostrado en países como España o Grecia, donde el aumento de la cuota de energías renovables ha contribuido a amortiguar el impacto en los precios de la electricidad", afirma Zissis Marmarelis, investigador senior del think tank Chatham House. El argumento de la seguridad puede incluso hacer que la transición energética se acelere en los países no petroleros. Este movimiento se traducirá en un renovado interés por la energía nuclear, pero también en una mayor demanda por cobre y litio. Para Chile, el mensaje es doble. Por un lado, el aumento esperado de la demanda por sus 1850,02 dos principales commodities mineros. Por otro, una señal para seguir pasos similares: reducir su propia dependencia de combustibles fósiles importados y, con ello, su vulnerabilidad ante eventos geopolíticos que desestabilizan los precios globales. La vulnerabilidad de las cadenas de suministro coincide con la acelerada expansión de la Inteligencia Artificial (IA), inversiones en defensa (por los conflictos geopolíticos) y una renovada carrera espacial. Todas, industrias que requieren de minerales críticos. Schneider Electric calcula que un centro de datos de 1GW consume unas 65.800 toneladas de cobre. Si a eso se le suma la creciente demanda por la expansión de las economías emergentes, S&P Global proyecta que la demanda de cobre aumentará 50% a 42 millones de toneladas hacia 2040. Según BloombergNEF, para 2035 el déficit acumuMayor competencia por la independencia energética La carrera por el cobre y las tierras raras Autor: POR MARCEA VÉLEZ-PLICKERT. El plan del gobierno para atraer inversiones se enfrenta a un escenario marcado por mayores riesgos geopolíticos y mayor competencia, pero una coyuntura que favorece al potencial del país.
Mayor competencia por la independencia energética La carrera por el cobre y las tierras raras La competencia es más cercana Si bien la mayor demanda de mineChina avanza mientras EEUU se distrae Crisis más frecuentes Los cambios globales que marcarán el paso de los planes de Chile INLOAD P : 1720 lado de cobre será de 6 millones de toneladas. S&P Global eleva el déficit esperado a 10 millones de toneladas a 2040.
Analistas de Canaccord Genuity advierten que la industria del litio enfrentaría un déficit de suministro ya este año, y podría extenderse hacia 2035, debido al retraso que sufrieron las nuevas inversiones durante la caída de los precios. En tierras raras, la AIE advierte que se requiere de al menos US$ 60 mil millones de inversiones "ahora" para comenzar a construir una cadena de suministro de tierras raras menos dependiente de China. Actualmente, este país controla el 60% de la producción minera de tierras raras, el 90% de su refinamiento y el 95% de la producción de magnetos. De los proyectos de inversión reciente, como la adquisición de la brasileña Serra Verde por USA Rare Earths, casi su totalidad se concentra en la extracción minera. Mientras tanto, los países se lanzan a una carrera para acumular inventarios.
EEUU anunció "Project Vault", un plan de US$12 mil millones para acumular minerales críticos; Australia dispuso casi US$1.000 millones en una reserva de tierras raras, antimonio y galio; la UE avanza en su propia reserva conjunta bajo la estrategia RESourceEU.
El Congo y Zimbabue anunciaron recientemente límites a sus exportaciones de litio y otros minerales clave como el cobalto y el germanio para construir reservas estratégicas y forzar el desarrollo de industria de procesamiento de los materiales. EXCELLENCE/ 48% 20 40 3 56789 76 rales favorece a los planes de Chile, también alienta la competencia. Perú vive su mayor boom de inversiones mineras en décadas y mientras Chile vio caer su producción en 2025, la de su vecino aumentó moderadamente (1,2%). Hacia adelante, Argentina surge como otro rival.
El gobierno de Javier Milei ha capturado compromisos de inversión por US$33 mil millones, desde la introducción del régimen especial de inversiones (RIGI) a mediados de 2024, concentrados en cobre y litio, con 12 proyectos mineros ya aprobados por más de US$ 26 mil millones. Mientras, Brasil se ha apresurado a aprovechar el interés de EEUU y Europa por reducir su dependencia de China para impulsar su industria minera. Vale ha impulsado su producción de níquel. El complejo Sigma Lithium se perfila como el quinto más grande del mundo en producción de concentrado de óxido de litio tras comenzar su producción comercial recién en 2023. Además, el país ya tiene en carpeta 27 proyectos de tierras raras en desarrollo, tras haber ignorado por años la explotación de sus reservas, las segundas más grandes del mundo. Esta competencia regional más intensa obliga a Chile a reencontrar lo que alguna vez fue su ventaja natural. Estabilidad política, seguridad jurídica y disciplina fiscal -los tres atributos que durante décadas hicieron de Chile la jurisdicción minera por default en América Latinase han erosionado en los últimos 10 años. Recuperarlos ya no basta: deben acompañarse de una modernización y aceleramiento de los procesos de permisos.
Mientras Washington concentra recursos diplomáticos, militares y políticos en Medio Oriente, Beijing acelera sin ruido una estrategia de largo plazo: autosuficiencia tecnológica, acumulación de minerales, consolidación de cadenas de suministro propias y expansión de influencia en otros países emergentes. En enero pasado, Beijing publicó su tercera hoja de ruta oficial para América Latina y el Caribe desde 2008, identificando como sectores prioritarios inteligencia artificial, telecomunicaciones, energías renovables, hidrógeno, minería y procesamiento de minerales.
El documento de Beijing desafía el interés de EEUU, que en su Estrategia de Seguridad Nacional, identificó como una prioridad reducir la influencia -y acceso a recursos naturales y estratégicosa los actores externos del Continente (China). Beijing está actuando a través de sus empresas, especialmente en su estrategia de acumular minerales. En diciembre pasado, Antofagasta Minerals cerró un contrato récord con pago "cero" para proveer de concentrado de cobre a las fundidoras chinas, un mínimo histórico frente a los US$21,25 por tonelada pactados para 2025. La operación mostró que las empresas chinas están dispuestas a sacrificar márgenes -gracias al soporte estatala cambio de asegurar su acceso al suministro de cobre. Zijin Mining, por su parte, se propone ampliar su producción de cobre en un 50 % hasta alcanzar 1,55 millones de toneladas anuales para 2028, junto con un crecimiento de 10 veces en litio. CATL, la firma de baterías más grande del mundo, anunció la creación de una subsidiaria con US$4.400 millones iniciales para invertir en proyectos de cobre, litio y cobalto, incluyendo en Sudamérica.
Solo en el último año el mundo ha enfrentado un alza global de aranceles de parte de Estados Unidos, la interrupción del tránsito por el Mar Rojo, el cierre del estrecho de Ormuz, la guerra en Gaza con las tensiones entre los aliados, y la guerra comercial entre Washington y Beijing. Los riesgos y realineamientos abruptos ya no aparecen como excepciones aisladas, sino como parte del nuevo entorno operativo de la economía global. La discusión en los mercados de deuda lo refleja: grandes inversionistas incluso han propuesto incorporar cláusulas de "pausa" en bonos soberanos emergentes para permitir suspender temporalmente pagos ante crisis severas. Para economías pequeñas y abiertas como Chile, esto obliga a repensar la disciplina fiscal no como una virtud contable, sino como un seguro estratégico. Los países con fondos soberanos robustos, deuda manejable y reglas fiscales creíbles podrán responder al próximo shock sin verse forzados a hacer ajustes procíclicos que frenen el crecimiento u obliguen a una recesión. Chile entra a este nuevo ciclo con menos holgura que en crisis anteriores. El Fondo de Estabilización Económica y Social acumulaba a febrero de 2026 un valor de mercado de apenas US$3.912 millones, un 68% menos que en 2020. Mientras, la deuda pública se empinó a cerca de 42% del PIB al cierre de 2025. La estrechez fiscal importa porque cada nuevo shock -energético, comercial o climáticoobliga a elegir entre traspasar el costo a hogares y empresas o absorberlo fiscalmente. Reconstruir el FEES, proteger la regla fiscal, reducir la dependencia energética importada y acelerar los permisos no son agendas separadas. Son la condición para que el boom de inversión que busca el gobierno sea sostenible cuando llegue la próxima crisis. S La competencia es más cercana Si bien la mayor demanda de mineChina avanza mientras EEUU se distrae Crisis más frecuentes Autor: POR MARCEA VÉLEZ-PLICKERT.