Autor: • MARÍA JESÚS COLOMA
GREENPEACE CHILE Y SU NUEVA CAMPAÑA: “Nos preocupa bastante la instalación del nuevo Gobierno”
GREENPEACE CHILE Y SU NUEVA CAMPAÑA: “Nos preocupa bastante la instalación del nuevo Gobierno” El mismo día del cambio de mando, el 11 de marzo, se publicaron dos insertos a página completa en este diario. Uno estaba dirigido al Presidente saliente, Gabriel Boric: “Ud. prometió terminar con las zonas de sacrificio. Pero las promesas no las eliminan; las decisiones, sí. Hoy siguen existiendo y las infancias continúan pagando el costo”. La otra interpelaba al mandatario entrante: “Sr. Presidente Kast: en su programa, medio ambiente se menciona 4 veces y cambio climático, solo una. La crisis climática no se resuelve con mínimos”. Al domingo siguiente y tras el cambio de mando, apareció un nuevo inserto a página completa, esta vez dirigido solo al nuevo Presidente, José Antonio Kast. “El agua de los ríos no se pierde en el mar. Es parte del ciclo que sostiene nuestros ecosistemas. Defender lo básico no es ideología; es sentido común”, señalaba la publicación. Al final de cada una de las páginas se leía: “Gracias por nada”, la nueva campaña de la organización Greenpeace en busca de socios y aportantes.
Según el director de Greenpeace Chile, Matías Asún psicólogo de la Universidad Diego Portales y quien dirige la ONG ambientalista desde 2012, la estrategia de las publicaciones y la actividad en redes sociales no significa que se estén reactivando tras la asunción del nuevo Gobierno. “Nunca hemos dejado de estar activos”, asegura. “La campaña tiene por objetivo señalar que no le debemos nada ni a partidos políticos, ni a gobiernos, ni a empresas. Greenpeace es una organización política y económicamente independiente que se comporta exactamente de la misma manera sin importar a quién tengamos al frente. Da lo mismo si el Presidente se declara ecologista o si me invita a irme del país solo por defender el medio ambiente; nos vamos a comportar de la misma forma”, plantea.
Y como muestra, enumera algunas acciones realizadas durante el gobierno de Boric: “A fines del año pasado presentamos una causa judicial contra el Estado por la crisis Quintero-Puchuncaví; trabajamos para denunciar lo que nos pareció una aprobación ilegal en la evaluación ambiental del proyecto minero Los Bronces y también para denunciar los incumplimientos de las industrias salmoneras. No hemos p a r a d o ”, d e f i e n d e Asún.
Y agrega: “Aunque no les guste a aquellos que les encantaría vernos aliados políticamente a un sector u otro, la verdad es que eso es parte de una estrategia de desprestigio muy sucia y, lamentablemente, hoy hay sectores muy tentados por ella”. Sin embargo, no hubo insertos similares durante los cuatro años de la administración de Gabriel Boric y el inicio de la nueva campaña con fuerte despliegue en la red Instagram e incluso con voluntarios captando socios en el sector oriente de Santiago coincidió también con el retiro de 43 decretos ambientales de la Contraloría por parte del Ministerio del Medio Ambiente.
“Probablemente es el resultado de que ahora esté más presente el tema medioambiental, porque, la verdad, es en lo único en lo que este Gobierno ha sido categórico; en todo lo demás parece haber cambiado de opinión”, manifiesta Asún. Y agrega: “Las primeras señales han sido trancar procesos que son urgentes a través del retiro de decretos.
De los 43, todavía hay 41 cuyo destino se desconoce”. “Cuando uno escucha a la ministra del Medio Ambiente hablar de la necesidad de agilizar proyectos, cuando ve el Instagram del Gobierno referirse a destrabar la pelota, o cuando el ministro de Vivienda sugiere que quienes impulsamos la protección medioambiental estamos frenando hospitales, queda la impresión de que existe una fuerte necesidad de validarse públicamente.
Muchas veces eso se hace a costa de afirmaciones incorrectas que buscan instalar la idea de que los ambientalistas somos un obstáculo o un enemigo, cuando el cuidado del entorno es una causa que debería unirnos”, critica el director de Greenpeace.
En ese sentido, Asún asegura que ambos puntos “preocupan bastante en la instalación del nuevo Gobierno y pueden ser la mezcla perfecta para generar emergencias”. En 2024, en una intervención en el Senado, afirmó tener capacidad de extender los procesos de evaluación ambiental hasta por 2.000 días. ¿Lo mantiene? “Fue una frase desafortunada porque no se entendió el fondo. Lo que señalaba es que tenemos la potestad de judicializar proyectos que contaminan o no respetan la ley. No es que judicialicemos por capricho; de hecho, la sociedad civil no cuenta con los recursos para contratar abogados de manera masiva.
Una mejor legislación y estándares como el Acuerdo de Escazú deberían darnos las herramientas para evitar llegar a esas instancias”. Proyecto para transparentar aportes a ONG: “Sería un alivio” Greenpeace es una ONG global, fundada en 1971 en Canadá y que llegó a Chile en 1993, dos años después se constituyó legalmente. Consta en su sitio web que cuentan con 50 mil donantes mensuales, más de 400 mil ciberactivistas a nivel regional y 70 voluntarios en el país. La última información financiera publicada corresponde a la Memoria Anual 2024 donde informan que los ingresos operacionales de ese año superaron los $2.600 millones, provenientes en su totalidad de donantes, según señalan. En tanto, los gastos operacionales del mismo período ascendieron a más de $4.300 millones.
Estos se desglosan en $1.470 millones en remuneraciones y honorarios, $2.500 millones en desarrollo estratégico y $368 millones en “otros gastos”. “La gestión financiera de Greenpeace se planifica en el mediano y largo plazo, por lo que los resultados anuales no se analizan de forma aislada. La organización cuenta con ingresos estables provenientes de sus donantes y con fondos de resguardo que permiten sostener y fortalecer las campañas en momentos clave”, explican desde la organización. Y desglosan: “Parte de los recursos ejecutados durante 2024 responden justamente a la implementación de campañas estratégicas y al uso de estas reservas acumuladas en años anteriores, en línea con una planificación financiera responsable. Esto permite asegurar continuidad, enfrentar contingencias y maximizar el impacto ambiental de nuestras acciones, resguardando el funcionamiento y la sostenibilidad de la organización en el tiempo.
En este contexto, el aumento de gastos en distintas áreas se explica por el desarrollo de proyectos estratégicos impulsados durante ese período, orientados a la modernización de nuestras DAUGAONIBAS plataformas de operación, la realización de documentales de denuncia en el marco de nuestras campañas, el desarrollo de investigaciones científicas sobre impacto ambiental y el despliegue de campañas de difusión acordes a la misión de la organización en la protección del medio ambiente”. Asún indica que el financiamiento de la oficina de Chile depende exclusivamente de socios que donan a la organización Greenpeace Pacífico Sur, y reitera que no reciben recursos de gobiernos ni empresas.
“Eso es lo que nos permite operar con absoluta independencia, que es el combustible de nuestras campañas”. Actualmente, se tramita en la comisión de Gobierno del Senado un proyecto de ley que busca transparentar el financiamiento de las ONG en Chile. El director de Greenpeace comenta que quienes están detrás de la iniciativa “tienen una clara cercanía a ciertos sectores productivos y una animadversión hacia las organizaciones ambientalistas. Digámoslo de frente”. “Sin perjuicio de eso, sería ideal que hubiera absoluta transparencia para todas las organizaciones. Resulta central contar con legislaciones integradas que permitan saber, por ejemplo, quién financia a los think tanks.
A veces vemos a un multimillonario firmando como columnista y cabe preguntarse: ¿ cuánta plata hay de por medio? Sería un alivio para demostrar lo que mucha gente no cree posible: que Greenpeace depende exclusivamente de las personas”, agrega. Hace algunas semanas, un reportaje de TVN reveló que comunidades lafkenches son financiadas por una ONG noruega, principal competidor chileno en la industria del salmón. “No tengo demasiada información del caso puntual. Me parece que el reportaje carecía de perspectivas sobre los daños de esa industria, que han perjudicado a quienes recibieron ese financiamiento.
Me consta que hay mucho intervencionismo, esperemos que se realicen las investigaciones y no sea otra maniobra de la industria para descalificar al mundo ambiental”. “Esta dicotomía de que el cuidado del medio ambiente es una oposición al desarrollo, es algo que está equivocado con la convivencia medioambiental”. Autor: MARÍA JESÚS COLOMA. Insertos publicados, despliegue en redes sociales y búsqueda de nuevos aportantes es parte del despliegue reciente de la ONG ambientalista, presente en Chile desde 1993. Sin embargo, su director, Matías Asún, descarta una activación frente a la administración Kast. “Nunca hemos dejado de estarlo”, se defiende. Se titula “Gracias por nada” “Esta dicotomía de que el cuidado del medio ambiente es una oposición al desarrollo, es algo que está equivocado con la convivencia medioambiental”. Maías Asún, director de Greenpeace.