CARTAS: EL FRACASO DE LA HOSPITALIDAD ACADEMICA
CARTAS: EL FRACASO DE LA HOSPITALIDAD ACADEMICA Señor Director: Lo ocurrido en la Universidad Austral con la ministra ministra de Ciencia es el síntoma de una enfermedad profunda: la pérdida de la civilidad en los lugares donde donde más debería custodiarse.
Manuel Antonio Carreño, en su Manual de Urbanidad, nos enseñó que la visita es un acto que expresa “afecto, “afecto, consideración y agradecimiento”, y que su omisión o maltrato constituye una falta grave a los deberes sociales. sociales. Lamentablemente, hoy vemos con estupor cómo estudiantes y académicos parecen haber canjeado la razón razón por la agresión, transformando un espacio de saber en un escenario de intolerancia. La responsabilidad aquí es ineludible. Los académicos académicos no pueden ser espectadores pasivos ni cómplices del desorden, pues su primera misión es formar ciudadanos, ciudadanos, no agitadores. Por su parte, el estudiante que recurre a la violencia para “expresarse” no hace más que confesar su propia carencia de argumentos y de educación básica.
Cuando una casa de estudios superiores es incapaz de garantizar la seguridad y el respeto a una autoridad de la República, quien falla no es solo el protocolo de seguridad, sino el cuerpo docente y estudiantil que ha permitido que la ideología apague la urbanidad.
La universidad debe volver a ser el templo de la palabra y el respeto; de lo contrario, solo estaremos financiando centros de intolerancia que poco o nada aportan al futuro futuro de la nación. de Dios Videla Caro EL FRACASO DE LA HOSPITALIDAD ACADEMICA. - - -