La lucha diaria por el derecho al agua de comunidad Buenaventura en La Varilla 4
La lucha diaria por el derecho al agua de comunidad Buenaventura en La Varilla 4 Por René Martínez Rojas Para algunos, casi diez años después y una cuarentena de por medio, la falta de empatía vuelve como una piedra en el zapato. Porque en la comunidad Buenaventura, asentada en en La Varilla 4, nadie lo pasan bien. En su mayoría, madres y esposas.
Todas con diferentes historias, pero con un mismo sentir: enfrentar la invisibilidad y un abandono sistemático, también con la falta de agua, a pesar de haber obtenido un triunfo contra la Delegación Presidencial por el corte del suministro hídrico. Solo en ese lugar, a casi 4 kilómetros del complejo deportivo Los Llanos y el cementerio de Las Compañías, «nadie ha venido a conocer la realidad. Somos una comunidad de crianceros, agricultores, artesanos, apicultores y tenemos esta sede donde se realizó la entrevistacomo espacio para reunirnos», cuenta Rosa, una de las dirigentas. Para tomar un colectivo y estar cerca de la red de luz, son cerca de 40 minutos caminando, «entonces se nos hace muy difícil. Todos tenemos nuestros proyectos, pero el problema es el agua. Malos caminos y no envían máLOVE quinas para emparejar. Hace años que estamos abandonados», expresa Wilson.
Junto a Rosa y los demás vecinos recalcan enfáticamente que no son una «toma» ni un «sitio ocupado» y que están amparados por un comodato de cinco años con Bienes Nacionales, a quien le pagan arriendo mensual, incluso con cobros retroactivos que se extienden hasta por diez años.
No obstante, esta condición no les ha garantizado servicios básicos como luz (que suplen con paneles solares costosos) ni agua. «Hemos estado en conversaciones por la luz, pero mientras tenemos los paneles solares que pagamos mensual, como un recibo de luz. Pero no es lo que uno quiere», advierte Rosa.
A pesar de que la Corte de Apelaciones acogió el recurso de protección interpuesto por la comunidad en contra de la Delegación Presidencial -y le dio 30 días para restituir abastecimientoque suspendió el suministro de emergencia que proporcionaba a través de camiones aljibe, la comunidad se las ha arreglado con la ayuda solidaria de vecinos.
Pero la situación se complica por la aparición de revendedores que aprovechan la necesidad, vendiendo agua a precios que alcanzan los diez mil pesos, y que es impagable para la mayoría que vive de pensiones de viudez y cuidados. Son 25 familias solo en esta comunidad. También hay extranjeros, pero muy pocos.
LAS HERRAMIENTAS El estanque de agua que les corresponde es de 5 mil litros, que les entregaban camiones aljibes tres veces por semana, y que se ubica frente a la sede vecinal, inmueble de propiedad fiscal. «A nosotros nos dieron estos terrenos para sembrar y criar, pero resulta que ha sido solo el terreno. Hemos tenido que limpiarlo y hacer nuestros proyectos que nos exigieron, pero con la escasez de agua ha sido difícil. Nos cobran el arriendo mensual, pero no se preocupan que debemos tener agua y un camino. Vienen a visitar el proyecto, pero no se han preocupado de que tengamos RECONOCER SUS DERECHOS las herramientas para llevarlo a cabo. .. », se queja una madre con su hijo en brazos. Wilson reitera que «somos una comunidad legalmente establecida, con todo lo que es la ley.
Es primera vez que tenemos problema con el agua y nuestra idea es visibilizar nuestra situación». En cuanto a la seguridad les han dicho que irán a patrullar, especialmente por las noches, «pero nunca llegan. ¿Sabe cuándo vienen? Cuando roban vehículos y aparecen acá. Y qué dice la información: en La Varilla encontraron los vehículos robados. .. », se quejan.
A lo largo del tiempo han tenido reuniones y mesas trabajo para que puedan solucionar, por ejemplo, el tema de los caminos que incluso dificultan el tránsito de vehículos esenciales, «pero no llegan, sino que solo arreglan el camino principal y algunos trayectos», ignorando el acceso directo a los hogares. La basura también es un eterno problema que «nos perjudica como foco de infección. Hay hasta un basural cerca y el municipio no se encarga. La gente viene a tirar basura de manera indiscriminada y, sin desmerecer las tomas, somos una comunidad formada, humilde, pues pagamos impuestos y tenemos el derecho de que el Estado se haga cargo. Nos dicen que para acá no hay derecho porque no tenemos luz ni agua, tampoco caminos asfaltados. Pero no depende de nosotros, sino que del Estado. .. ». Hay quienes a veces salen a lavar y a planchar a otros sectores para poder cubrir los gastos.
Una de ellas, vecina a la que una jauría de perros le mató sus animales (gallinas, patos) y a la fecha «no he tenido producción». Hasta ahora -manifiestannadie se ha tomado el tiempo «de venir y conocer nuestra realidad», afirmó uno de los dirigentes, exigiendo que sean reconocidos sus derechos al agua y a la dignidad.. Mientras la justicia falla a favor de los residentes que pagan arriendo a Bienes Nacionales, el corte de agua impuesto por le Delegación Presidencial los ha obligado a depender de vecinos, todo en medio de caminos intransitables y nulas respuestas de las autoridades.