Autor: CATALINA MUÑOZ-KAPPES
Los desafíos que enfrentarán megainversiones por US$ 18.000 millones, recién presentadas a evaluación
Los desafíos que enfrentarán megainversiones por US$ 18.000 millones, recién presentadas a evaluación El monto de inversión ingresado a evaluación ambiental luego del 11 de marzo es la mayor suma registrada tras un traspaso presidencial, considerando los cambios de mando desde 2010 en adelante.
Sin embargo, esta mayor inversión que se somete al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) se da en un contexto en que los tiempos de tramitación para los proyectos más grandes se mantienen en niveles históricamente altos.
Según el Observatorio de Tramitación y Evaluación de Inversiones (OTEI), de la Facultad de Economía y Negocios de la U. de Chile, el 76% de la inversión del primer trimestre se presentó después del 11 de marzo. En monto, los 23 proyectos ingresados suman US$ 18.322 millones, cifra que supera en más de quince veces el máximo histórico previo en un período equivalente. Antes del cambio de mando, se presentaron al SEIA 68 proyectos, por un total de US$ 5.845 millones.
Esta situación contrasta con los traspasos anteriores, cuando la inversión post 11 de marzo representó entre el 4% y el 30% del total del primer trimestre, con montos absolutos que no superaron los US$ 1.200 millones.
La “señal de expectativas” La conclusión de la OTEI es que el patrón sugiere que un conjunto de titulares de megaproyectos, principalmente en minería y energía, habría “postergado” el ingreso de sus iniciativas al SEIA hasta el inicio del nuevo gobierno, anticipando un cambio favorable en el clima regulatorio e institucional. Pese a que el monto presentado tras el cambio de mando es más de tres veces el ingresado previo a este hito, el número de proyectos es mucho menor.
Es más, solo tres iniciativas explican casi toda la inversión: la expansión de la mina El Abra, por US$ 7.500 millones; la nueva concentradora en Minera Escondida (US$ 5.150 millones) y el Parque Eólico Las Lilas (US$ 5.100 millones). Jorge Valverde, director del OTEI, estima que “esto es netamente una señal de expectativas” por parte de los titulares de los megaproyectos. Como parte de su estudio, el OTEI realiza una encuesta a 12 especialistas de diversos sectores.
El Panel de expertos ve un optimismo macroeconómico (el 100% dice que el escenario para 2026 dará un impulso a la inversión más transversal que lo observado el año pasado), pero con preocupaciones estructurales que persisten.
Por ejemplo, solo el 33% considera que la ley marco de permisos sectoriales permite planificar inversiones con un grado de certeza razonable y el 58% de los expertos advierte que en el último trimestre ha aumentado la probabilidad de cambios regulatorios que afecten negativamente a proyectos “en carpeta”. “Hay expectativas de los proyectos que bajo este Gobierno todo debe ser más ágil () La inversión nos da cuenta de que el sector privado está con una expectativa positiva. La pregunta que viene y que vamos a ver en los próximos trimestres es si eso se va a ver reflejado en un mejor desempeño del órgano estatal”, comenta Valverde. Mayores tiempos de tramitación Los tiempos de tramitación para los grandes proyectos, que suelen ingresar a través de Estudios de Impacto Ambiental (EIA), aumentaron respecto del período anterior. Los días promedio de tramitación subieron a 506 en el primer trimestre de 2026, por sobre los 486 del cuarto trimestre de 2025.
La desagregación por instrumento muestra una reducción en los plazos de las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA), pero un salto de las EIA a 1.476 días, prácticamente al nivel de los máximos observados en la serie.
“Si bien los tiempos no siguen una tendencia de hecho, tienen bastante volatilidad, lo que vemos en el EIA es que en cuatro trimestres de los últimos cuatro años, estos tiempos se han posicionado sobre los 1.400 días, lo cual es muchísimo”, comenta Valverde.
Una de las hipótesis de la OTEI es que los principales cuellos de botella del sistema de evaluación ambiental están en la parte operativa del proceso, en instancias como la administración de suspensiones, la coordinación entre organismos con competencia ambiental y la heterogeneidad en el soporte digital y procedimental. Esto estaría explicado, entre otros factores, por el alza en los tiempos de tramitación de los EIA. Autor: CATALINA MUÑOZ-KAPPES. 76% De la inversión del primer trimestre del año se ingresó después del 11 de marzo. Plazos de estudios ambientales superaron los 1.400 días: Jorge Valverde, director Observatorio de Tramitación y Evaluación de Inversiones (OTEI), de la Facultad de Economía y Negocios de la U. de Chile.