Columnas de Opinión: Guerreros
Columnas de Opinión: Guerreros PADRE RAÚL HASBUN D'También los guerreros, Cain guerrero, mató a su esde que Dios creó el mundo, existen las guerras. hermano, Abel. Asesinato que lo maldijo. Tanto, que Dios se apresuró a borrar la maldición, temiendo que cualquiera podría matar a Caín, y los crímenes y guerreros se multiplicarían. Pero Lámek, descendiente lejano de Caín, asesinó a un muchacho, porque éste le había causado una herida. Y afirmó: "si Caín mató a siete, Lámek matará setenta veces siete". Y con eso, se multiplicaron los crímenes y los guerreros. Pero las guerras continúan progresivamente. Chile guerreó contra el Rey de España. También contra Perú y Bolivia (felizmente cambió el nombre de “Ministerio de Guerra", por "Ministerio de Defensa"). Y diversas naciones no se cansan de guerrear, con ocasión o sin ella. El Derecho Internacional aprueba la guerra defensiva; pero reprocha con rigor toda guerra ofensiva y omnidestructiva; sobre todo, usando bombas nucleares. Desgraciadamente, Estados Unidos las empleó contra Japón, destruyendo las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Ahora, las guerras ofensivas y omnidestructivas continúan, porque diversas naciones buscan armarse más; o bien, desarmar a otras que podrían atentar contra su independencia. La especie humana parece no querer darse cuenta, de que toda guerra ofensiva, al destruir la paz, también destruye a miles de personas, militares y civiles, ciudades, edificios, tierras de cultivo, exportaciones, depósitos mineros. Lo cual es totalmente inútil, y muy lejos de contribuir a la paz, que todo ciudadano anhela conseguir y mantener. La enseñanza de Jesús sobre la guerra ofensiva, es muy clara. Él condena el odio y los intereses nacionalistas, buscando y dando la paz.
Cuando apareció resucitado ante sus discípulos, los saludó diciendo: "La Paz les dejo, mi Paz les doy". Los guerreros inútiles, y además destructivos de todo cuanto se les atraviese en su camino de odiosidad y destrucción, en nada contribuyen a mantener esa paz, que el resto del mundo civilizado anhela como su mayor trofeo. ¿Cómo se construye la paz? Ante todo, con buena voluntad. En seguida, con la comprensión del otro: ¿ por qué actúa así? Se necesita una causa, precedida de una pausa, pensativa y autointerrogante. Si averiguamos esa causa, más nos vale apresurarnos a corregir el mal efecto, provocado por esa causa. La proliferación de robos y asaltos exige investigar por qué el ladrón y el asaltante se compulsan a cometer tales fechorías y delitos. Una sana y sabia política de favorecer el empleo, y de controlar eficazmente el narcotráfico, disminuirían la frecuencia y alevosía de tales ilícitos. Pero para eso es necesario pensar mucho y consultar mucho. Y la mala noticia es que no hay tiempo suficiente para ello. Y tampoco abundan los pensadores; mucho menos los consultores. Más vale evitar todas las guerras. Digamos un "NO" rotundo a los guerreros inútiles. Y demos preferencia absoluta a la Paz.. OPINIÓN