Autor: Javiera Rojas,
Hija lidera una titánica lucha por conseguir tratamiento para salvar la vida de su madre
Hija lidera una titánica lucha por conseguir tratamiento para salvar la vida de su madre Necesita el remedio para reconstruir su médula ósea, para que sus defensas suban, para que no siga dependiendo de transfusiones”, camento”, reclama Javiera. “Mi mamá no puede esperar más. Cada día que pasa es un riesgo”, agregó lajoven con la angustia de quien sabe que lucha contra el tiempo. Myriam no está sola en esta lucha. Un equipo multidisciplinario de especialistas hematólogos, oncólogos, neurólogos la acompaña en su batalla. Sin embargo, la sombra de la incertidumbre es larga. “Ella fue operada del cerebro en 2023, y está bajo alta vigilancia”, cuenta Javiera. “Pero falta mucho para que la manden de alta. Vamos a estar aquí por un buen tiempo”. Mientras tanto, Javiera no se separa de su madre. Con un permiso especial, pasa día y noche a su lado, convirtiéndose en su voz cuando las palabras le faltana Myriam. “Ella es mi todo”, dice Javiera, mientras sostiene la mano de su madre con firmeza. “No voy a dejar que se rinda. Voy a luchar por ella hasta el final”. En los pasillos del hospital, el reloj sigue avanzando. Cada segundo que pasa es un recordatorio de que el tiempo es un lujo que Myriam no tiene. Porque, en esta carrera contra el tiempo, no se trata solo de un medicamento, sino de una vida que pende de o un hilo. miento similar fracasó. Esta vez, la linfoglobulina es la última carta sobre la mesa. “Entonces se puede inyectar este medicamento para que ella suba sus defensas, para que haga más plaqueta, para que haga más glóbulos rojos y no esté frecuentemente transfundiéndose. Y parar la infección, porque la infección que tiene le causa un síntoma que se llama neutropenia febril por bajas defensas.
Entonces me dijo la especialista que necesitan ese medicamento lo antes posible, que el hospital me responda o Fonasa (Fondo Nacional de Salud) responda por ley de vida, ley de urgencia, derecho al paciente porque mi mamá está en riesgo de sufrir una hemorragia interna si no tiene ese medi-Juan Olivares Meza cronicaflidersanantonio. d Laire en el hospital E Carlos van Buren se respira espeso, cargado de historias de dolor y esperanza. En una de esas habitaciones, Myriam Maldonado Rojas, de 57 años, libra una batalla contra un enemigo invisible pero implacable: la leucemia. A su lado, Javiera Rojas, su hija de 25 años, sostiene no solo su mano, sino también la esperanza de que un medicamento dealto costo llegue a tiempo para salvarle la vida. Myriam padece aplasia medular severa, una enfermedad que ha borrado de su médula ósea la capacidad de producir glóbulos rojos, blancos y plaquetas.
Su cuerpo, debilitado, depende ahora detransfusiones frecuentes y de un medicamento que parece tan lejano como inalcan-millones de pesos, co¡ imo, vale la inyección del medicamento linfoglobulina. zable, La linfoglobulina, también conocida como timoglobulina o inmunoglobulina linfocítica, es un tratamiento, que cuesta entre 30 y 100 millones de pesos, es su última esperanza en el sistema público de salud. “Mi mamá necesita ese medicamento lo antes po-y determinación. “Lo necesita para reconstruir su médula ósea, para que sus defensas suban, para que no siga dependiendo de transfusiones. Pero el hospital no responde, y el tiempo se nos escapa”. Lasituación de Myriam escrítica. Una infección en lasangre la ha llevado a un estado de neutropenia febril, un síntoma causado por la falta de glóbulos blancos. “Sino recibe el medicamento, está en riesgo de sufrir una hemorragia inexplica Javiera, terna”, mientras recuerda que el trataaño pasado otrosible”, relata Javiera convoz entrecortada, mien-tras el tono de su vozrefleja una mezcla de angustia. Myriam Maldonado (57) lucha contra la leucemia y una aplasia medular severa. Medicamento de alto costo podría salvarla, pero el sistema parece no escucharla. JAVIERA ROJAS JUNTO A SU MADRE MYRIAM MALDONADO.