Autor: Mariajosé Soto
"Vi la aprobación de proyectos nefastos, desastrosos"
"Vi la aprobación de proyectos nefastos, desastrosos" Tomás Hirsch: CCEl humanismo existió antes de ser partido legal. Ha estado en dictadura y democracia, como oficialismo y oposición, dentro y fuera del Congreso.
Existe desde el Renacimiento y seguirá existiendo, seamos legales o no". Con estas palabras Tomás Hirsch (69) desdramatiza la disolución de su partido, Acción Humanista, decretado por el Servel tras no cumplir con los requisitos legales luego de las elecciones legislativas de 2025.
El diputado por dos períodos no logró ser reelegido en su distrito (Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea, La Reina y Peñalolén), pero advierte que seguirá "activo" fuera del Parlamento. "Hay que trabajar por los derechos logrados por un temor razonable a que el próximo Gobierno pueda impulsar retrocesos para las mujeres, adultos mayores, jóvenes, pueblos originarios, regiones". -¿ Se van a volcar a la calle? -Siempre hemos estado en la calle con las personas y no hay que dramatizar THE NEW AMERICAN GHETTO salir a la calle. Las grandes transformaciones del ser humano no salen desde lo formal o institucional.
El fin de la esclavitud, el voto femenino, la ley de la Silla, fueron el resultado del movimiento ciudadano y el humanismo cree en eso, no desde la no violencia. "Rechazo las reformas políticas" -Usted lleva cerca de 40 años en la vida pública, con influencia política pero sin haber encabezado grandes mayorías a excepción de su candidatura presidencial de 2005, donde obtuvo el 5,4% de los votos. ¿ Por qué cree que nunca avanzó de ese techo? -En ese momento éramos la coalición más amplia que tuvo la izquierda desde el retorno de la democracia.
El 1999 saqué un 0,56%, el 2005 saqué un 5,4%, es decir, se corrió una coma y esperamos que eso vuelva a pasar para contribuir con mejoras al país. -Como candidato presidencial en los años 90, fue uno de los primeros en instalar temas progresistas como el matrimonio igualitario. ¿ Por qué cree que, con el paso del tiempo, esas banderas terminaron siendo lideradas por otros sectores o generaciones? -Los humanistas vamos antes de tiempo. En los 90, la fundadora del PH, Laura Rodríguez, fue la primera en plantear la importancia de la ley de Divorcio, la ley de aborto o la eutanasia. Yo fui el primero en tirar a la basura la Constitución de Pinochet en 1999.
Muchas de nuestras propuestas se levantaron antes de tiempo, pero creo que fue importante plantearlas porque permitieron posteriormente avanzar. -Pero entro al Congreso recién en 2018 con el fin del binominal, cuando estas ideas ya eran parte del sentido común de una generación más joven. ¿Nunca sintió la tentación de decirles a esos parlamentarios: "Cuando ustedes llegaron, yo ya fui y volví varias veces"? -(Risas) Usted lo dijo, no yo. Creer que uno es el primero en la historia que plantea algo es un poco soberbio. El voto femenino pleno fue aprobado en 1945, pero había movimientos empujándolo a iniAutor: Mariajosé Soto. "La ley Antibarricadas criminalizó una actividad legítima como es la manifestación ciudadana.
También consideré nefasta la ley Naín Retamal, que terminó siendo un gatillo fácil y dejó en la impunidad a Carabineros", dice el diputado de Acción Humanista que dejará el Congreso tras perder en las últimas legislativas. "Vi la aprobación de proyectos nefastos, desastrosos" cios del siglo XX.
Que algunos en 2018 plantearan banderas me pareció bien, pero que creyeran que eran los primeros de la humanidad, era fuera de la realidad. -Pero la política también es vocación de poder, no solo instalar ideas, sino conducirlas y evitar que otros las capitalicen.
Usted no logró el respaldo que sí tuvo el Frente Amplio. -Lo que pasa es que durante 25 años estuvimos con un sistema binominal que fue antidemocrático y no nos permitió volver al Congreso con nuestras ideas. Estábamos vetados, algunos pudieron volver antes y aparecieron como promotores de ciertas propuestas. No me parece grave que lo hicieran, pero sí, que estuviéramos vetados.
Por eso rechazo las reformas políticas que podrían volver a restringir la participación ciudadana. -¿ Piensa que se podría retomar algo parecido al sistema binominal con la reforma que se está discutiendo en el Congreso? -No, pero es un sistema que restringe la participación ciudadana en espacios políticos. Hace unos años presenté un proyecto de ley que buscaba ampliar aún más la participación en el Congreso y estaba firmado por los entonces diputados Gabriel Boric y Camila Vallejo. Por eso es insólito e inconcebible que este Gobierno promueva una reforma que solo restringe. El Partido Humanista se legalizó en Punta Arenas para que Boric fuera candidato en 2014. Ellos no tenían partido allá.
Entonces no entiendo nada. "Los humanistas hemos fracasado" -Desde lo personal, ¿qué viene para usted cuando deje el Congreso? -Lo mismo que he hecho toda mi vida: impulsar el humanismo, trabajar por una sociedad más justa y con más derechos. Además, quiero escribir un libro sobre algunas de mis experiencias tan distintas con líderes de todos los países, movimientos sociales de la región, del Congreso, etc. Quiero rescatar toda esa experiencia, quizás me ayude la IA (ríe). También quiero hacer cosas como juntarme con mis nietas un lunes por la tarde. Antes no podía hacer eso. Quiero retomar los viajes y reencontrarme con amigos en países como Perú, Argentina, Francia, España. -¿ Por qué cree que perdió la reelección como diputado? -No te vas a encontrar con un autoflagelante. Nosotros tenemos un vínculo muy profundo en mi distrito aunque era muy difícil con cinco diputados de extrema derecha y yo siendo el único de izquierda.
Me perjudicó ir en una segunda lista parlamentaria, sin apoyo colectivo del oficialismo y toda la centroizquierda. -¿ Se identifica como un autocomplaciente? Rememorando ese famoso debate oficialista de la época del expresidente Eduardo Frei. -¡ Para nada! Nunca fui parte de ese debate. ¿ Una autocrítica? Tal vez nos faltó tener más presencia territorial: no teníamos concejales. Creo que en Acción Humanista no logramos tener el arraigo para un buen desempeño electoral. En general, pienso que los humanistas hemos fracasado porque el antihumanismo es lo que avanza en el mundo.
El humanismo no ha logrado ser una voz que genere un cambio profundo y estructural en un sistema profundamente inhumano. -Usted se acercó y se alejó de líderes como Pamela Jiles; se salió del PH y luego impulsó Acción Humanista, que perdió su legalidad. ¿ No se repite una dificultad para traducir su proyecto político en respaldo duradero? -Me salí del PH porque sentí que perdió el rumbo, pero no me salí por otro proyecto diferente, sino para continuar con el humanismo desde otro colectivo. Pamela entró al PH por un acuerdo electoral, tal como lo hicieron otros como Gabriel Boric o Diego Ibañez. Lo que pasa es que ella quiso quedarse en el partido, pero esa no era la idea. Y el tiempo demostró que no puede estar más alejada de los principios humanistas.
Pero mi salida no tuvo que ver con ella, era seguir con el mismo proyecto político y en la misma dirección. "Soy el diputado con más acusaciones constitucionales" -En sus ocho años de diputado ¿ cuál cree que es su mayor logro y en qué se quedó corto? -El proceso legislativo es muy engorroso, muy pocos proyectos se convierten en leyes. En mi segundo período como parlamentario me aboqué a temas de vivienda y fue donde creció mi vocación.
Creo que mi mayor logro fue visibilizar la importancia de la vivienda social. -¿ Y su mayor debilidad? -Mi mayor debilidad fue no haber hecho seguimiento a los proyectos de ley en el Senado para que avanzaran, algo que vi que otros diputados sí hacían.
Viví también momentos difíciles en el Congreso como ver la aprobación de proyectos nefastos, desastrosos, en contra de las aspiraciones ciudadanas. -¿ Cómo cuáles? -Como la ley Antibarricadas, que criminalizó una actividad legítima como es la manifestación ciudadana.
También consideré nefasta la ley Naín Retamal, que terminó siendo un gatillo fácil y dejó en la impunidad a Carabineros con un uso de armas totalmente inadecuado. -Varios parlamentarios que terminan su período en marzo reconocen que el nivel de este Congreso fue por debajo de lo esperado. Algunos incluso se arrepienten de decisiones clave, como haber aprobado los retiros de fondos de pensiones. -No me arrepiento porque en ese momento era lo correcto. Había una necesidad muy grande en la ciudadanía y no estaba la adecuada respuesta de las instituciones del Estado frente a esa angustia. Lo que sí, el debate político que se dio durante el Gobierno de Piñera no estuvo en estos últimos cuatro años.
Soy el diputado que más acusaciones constitucionales ha firmado en la historia del Congreso: 10 acusaciones. -¿ Se arrepiente de alguna? -En absoluto me arrepiento de ninguna porque la acusación constitucional es una facultad legítima de los diputados cuando existen dudas sobre la legalidad de un Gobierno. -¿ Hoy revisaría o matizaría algunas de sus declaraciones más duras, como cuando cuestionó la aptitud mental del Presidente Piñera o lo calificó de dictador? También llamó neofascista al Presidente Kast y sostuvo que Bachelet era continuidad del modelo neoliberal. -Tuve otras peores que no las vamos a mencionar (risas). No me arrepiento, aunque a veces uno es impulsivo en redes sociales y por eso ya no uso X prácticamente.
Piñera se estaba convirtiendo en un dictador con violaciones a los derechos humanos en el estallido social, tampoco me arrepiento de decir lo que pienso de Kast y aunque respeto a la expresidenta Bachelet y creo que sería una gran secretaria general de la ONU, su Gobierno tuvo algunas veces una continuidad neoliberal. -Hablando de la gestión del Presidente Boric: ¿ Qué explica que un Gobierno que llegó prometiendo transformaciones profundas haya terminado administrando gran parte del modelo que decía querer cambiar? -El Gobierno tuvo cosas muy buenas como la reforma previsional, el "Copago Cero", la ley de las 40 horas laborales, el aumento del salario mínimo.
Se validará la obra del Presidente Boric y se considerarán importantes los cambios en su Gobierno, pero también debemos tener la visión autocrítica: hubiese sido relevante un programa de transformación estructural aunque lo rechazara la oposición, porque la señal tenía un valor.
La derrota del plebiscito constitucional fue un golpe muy fuerte porque el Gobierno había puesto demasiadas expectativas en que su programa dependía de ese triunfo, y eso obligó a un cambio profundo de prioridades. -¿ En qué se falló? -En paralelo, creo que hubo una desconexión con los movimientos sociales, no se entendieron adecuadamente dolores ciudadanos como la seguridad, que sin duda fueron apropiados por la derecha. Esto, a pesar de que el Ejecutivo generó muchas leyes en materia de seguridad y una serie de medidas de fortalecimiento de las instituciones. Pero la percepción ciudadana fue que no había mucho para ofrecer. Es un desafío que quedará para el próximo Gobierno.
El Presidente Kast se metió en una camisa de 11 varas: al hablar de un "gobierno de emergencia" elevó demasiado las expectativas. ¿ Cuándo termina la emergencia y qué pasa si los homicidios vuelven a subir? Hubo una desconexión con los movimientos sociales, no se entendieron adecuadamente dolores ciudadanos como la seguridad, que sin duda fueron apropiados por la derecha"., Hubiese sido relevante que el Gobierno presentara un programa de transformación estructural aunque lo rechazara la oposición, porque la señal tenía un valor"., Autor: Mariajosé Soto.
Hubo una desconexión con los movimientos sociales, no se entendieron adecuadamente dolores ciudadanos como la seguridad, que sin duda fueron apropiados por la derecha"., Hubiese sido relevante que el Gobierno presentara un programa de transformación estructural aunque lo rechazara la oposición, porque la señal tenía un valor". ,