Autor: POR ANAÍS PERSSON
LAS VENTAJAS Y LOS LÍMITES DE LA DIGITALIZACIÓN DEL SUFRAGIO
LAS VENTAJAS Y LOS LÍMITES DE LA DIGITALIZACIÓN DEL SUFRAGIO E I avance de la digitalización ha impulsado el uso del voto electrónico en organizaciones públicas y privadas en Chile, especialmente en sindicatos, asociaciones gremiales y comunidades que requieren tomar decisiones periódicas. No obstante, el sistema también puede tener vulnerabilidades que ameritan ser abordadas.
Según el gerente general de Fundación País Digital, Fernando Sánchez, el desarrollo ha sido sostenido. "Este tipo de herramientas ya se utiliza en elecciones de directorio, aprobación de acuerdos internos, votaciones de asambleas extraordinarias o renovaciones de comités paritarios", afirma, destacando que organizaciones como la ANEF, la CUT, la Sofofa, el Colegio Médico y la Cámara Chilena de la Construcción ya han implementado estos sistemas. Las herramientas de votación electrónica funcionan bajo distintas modalidades. Alejandro Barros, profesor adjunto de Ingeniería AA Industrial de la Universidad de Chile, explica que "por un lado está la urna electrónica, que funciona básicamente como un cajero automático.
Y por otro lado está el voto online, que se hace desde casa a través de internet". Para Sánchez, estas soluciones ayudan a resolver dificultades prácticas como la dispersión geográfica de los votantes, la falta de tiempo para asistir presencialmente a sugrafar o la complejidad logística de organizar procesos masivos en poco tiempo, factores que han impulsado su adopción al permitir alcanzar quórums que de otra forma son difíciles de conseguir. Sin embargo, estos sistemas también presentan vulnerabilidades.
Aspectos como la integridad del voto, que asegura que no sea alterado; el anonimato, que resguarda la identidad del votante; y la auditabilidad del proceso se vuelven fundamentales, junto con la capacidad de resistir ciberataques o intentos de manipulación.
Las vulnerabilidades pueden aparecer en distintas etapas del proceso, dice Barros, y todo depende de "cómo se autentica a los votantes, dónde y cómo se guardan los datos, quién construye el software y si existe una auditoría externa independiente que pueda validar que está bien hecho". Sin estas garantías, advierte, la confianza en los resultados puede verse comprometida.
A esto se suman otras limitantes, como la brecha digital. "No todo el mundo tiene un buen nivel de conectividad, ni la misma familiaridad con la tecnología", señala el académico, quien apuesta por avanzar gradualmente con un sistema mixto para llevar este tipo de votaciones a distintos comicios en el país. Para seguir avanzando en esa línea, la clave estará en que el crecimiento de estas herramientas vaya acompañado de exigencias en seguridad, validación y diseño del proceso, concluye Sánchez. Autor: POR ANAÍS PERSSON. Desde urnas electrónicas hasta voto remoto, estas herramientas facilitan la participación y reducen costos, pero también plantean desafíos en ciberseguridad, legitimidad y acceso.