Prensa denunció eld eporable estado sanitario de la ciudad a comienzo del siglo XX
Prensa denunció eld eporable estado sanitario de la ciudad a comienzo del siglo XX 1907 la mortalidad en Antofagasta en general llegó a 85,4 por mil. En 1910 ésta disminuyó a 24 por mil, incidiendo en la notable baja la construcción del alcantarillado, año en que la primera parte seentregó aluso público. La ampliación de este servicio se unió a los trabajos de pavimentación y saneamiento impulsados desde 1915 por el alcalde Maximiliano Poblete, situación que permitió el descensoa19 pormil.
Respecto del servicio hospitalario, el periódico "El Derecho" decía que hasta 1910 Antofagasta "contaba con algunos galpones sucios, incómodos, derruidos, como hospital" y que el esfuerzo de muchos hombres abnegados, entre ellos Cayetano Astaburuaga, Luis Silva Lezaeta, Carlos de la Fuente, Efrén Encalada; lasansias de progreso de médicoscomo Eduardo Le Fort, Germán Guerrero, Arturo Pemjean e lsmael Larraín Mancheño, permitió tener un hospital como lo necesitaba la ciudad. En 1916 la Prensa abordó con crudeza la problemática social creada por las condiciones higiénicas de las habitaciones en sectores marginales.
Al respeto, "El Industrial" decía: "Los estragos verdaderamente aterradores que las epidemias debubónica, viruela, alfombrilla, fiebre tifoidea, etc., hacen todos los años en este puerto, nos han impulsado a traer a nuestras columnas la vieja cuestión social de tanta trascendencia, que debe preocuparnoche y día anuestrasautoparnoche y día anuestrasautoPrensa denunció el deplorable estado "arciavo) Antofagasta, Calle An TRABAJOS DE ALCANTARILLADO EN CALLE ANGAMOS (MATA) ESQUINA PRAT EN 1913. ridades: las habitaciones para obreros". La Prensa local reprodujo un comentario de "El Mercurio" de Santiago que dejó en evidencia que las autoridades centrales no calibraban la gravedad de la crisis sanitaria que afectaba a nuestra zona.
Una nota advertía que el gobierno nodeseabacausar "alarmas para provocar malas consecuencias comerciales; pero que esa buenaintenciónno debe impedirsetomenlas medidasinmediatas y severas para atacar la epidemiaeimpedirsu desarrollo enelresto del país". Añadía el informe que "El Mercurio" se dirigió "al Presidente dela República pidiéndole tome el asunto en sus manos con toda energía, pues si no se leprestaatenciónahoratendremos quelamentar después graves daños.
Es preciso resolverse a gastar dinero i organizar una campaña contra la epidemia". Entanto, "La Prensa Ilustrada", ensuedición del 13 de enero de 1913, reclamaba en los siguientes términos: "el Senado seocupó del proyecto que autoriza al gobierno para invertir cierta cantidad de dinero en el mejoramiento del servicio de agua potable de Santiago y que había terminado el proyecto de construcción del nuevo palacio degobierno. Enélse invertirán alrededor de diez millones de pesos. Y aquí en Antofagasta muchos sectores están sin alcantarillado". Porsu parte el periódico lamado "El Diario", recordaba los orígenes históricos de la bubónica conocidatambién como peste o muerte negra. Explicaba que en 1348 y 1665 esta epidemia terminócon la vida dela mitad dela población inglesa. Aclaraba, sinembargo, que Egipto sufrió un ataque de pestebubónicaenépocatan remotacomoelaño 200 antes deJC. Fue desde el Ejipto que dicha enfermedad invadió por primera vez la Europa del siglo VÍ, y dicha epidemia conocidacomo Peste de Justiniano, recorrió todo el Imperio Romano. Desde entonces hasta el siglo XIX, además de las dos grandes epidemiasya mencionadas, las hubo numerosas, en menor escala, endiferentes partes de Europa.
En las páginas de este perióPeriodista Periodista sanitario de la ciudad a comienzos del siglo XX dico es posible leer otras notas relacionadas con el avance de este mal, como la publicada el 31 mayo 1904, donde informaba que durante las últimas 24 horas dos personas murieron en el lazareto, mientras que otras 42estaban internadas, la mayoría en estadocrítico. También promocionabaa "Krysy"", un "desinfectante para prevenirla bubónica y el tifus. Efectivo en letrinas, pozos y caballerizas". Algo así como el actual Lysoform. Según la literatura, esta epidemiallegóaChilea comienzos del año 1903, proveniente de Buenos Aires y Asunción, ciudades que yaeran azotadas por el mal desde comienzos del sigloXX. Enrealidad, en nuestro norte, en mayo de 1903 estalló en Iquique una epidemia cuyos caracteres no permitían individualizarlaconexactitud. Laenfermedad y la alarma cundían, y las autoridades sanitarias demoraron en comprobar que erauncasodebubónica, elque pronto se multiplicó. Afines de ese año la peste apareció en Valparaíso. Se presume que las ratas portadoras del mal subieron a bordo del "Columbia" en Callao y desembarcaronen loscitados puertos chilenos. Pronto la peste negra se propagó por otros puestos nortinos como Pisagua, Mejillones y Taltal. El último reporte dela enfermedad en Chile corresaun caso notificado en aun caso notificado en ¡ idro Morales Castillo ¡ ister en Ciencias Sociales.