Autor: Ignacio Vera
El eje Meloni-Merz: La nueva y poderosa pareja de la UE que rivaliza con Macron por la orientación del bloque
El eje Meloni-Merz: La nueva y poderosa pareja de la UE que rivaliza con Macron por la orientación del bloque Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, pone a prueba la unidad de Europa con un nuevo pulso arancelario, su interés por Groenlandia y presiona a sus aliados para que asuman una mayor responsabilidad en su defensa, la Unión Europea (UE) se debate entre tomar o no distancia de Washington. En medio de este escenario, el canciller de Alemania, Friedrich Merz, busca aliarse con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en la conducción de la Unión Europea. Esto, mientras el tradicional motor franco-alemán se debilita, según destaca el medio Politico. En una muestra de este nuevo y poderoso eje, Merz y Meloni se reunieron en una cumbre en Villa Doria Pamphili, Roma, a finales de enero, con el objetivo de reforzar la alianza germano-italiana. Y es que ambos gobernantes son atlantistas -defensores de la alianza con Estados Unidos-, que buscan templar las tensiones con Donald Trump. Por otro lado, ambos tienen sus aprensiones respecto a la postura adoptada por el presidente francés, Emmanuel Macron. En los últimos años, Alemania habría recurrido a Francia en momentos decisivos para trazar los planes de la UE. Debido a lo anterior, que Merz ahora se alinee con Meloni en su intento de impulsar las prioridades europeas fundamentales en comercio e industria no pasa desapercibido. Y es que, en parte, la atracción de Merz hacia Meloni se debe a su molestia con Macron. Las relaciones entre París y Berlín fueron puestas en duda cuando Francia -junto a otros paísespuso trabas al acuerdo comercial con el Mercosur que los alemanes llevan tiempo intentando aprobar para promover las exportaciones industriales.
En un discurso pronunciado en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, el canciller alemán expresó su esperanza de que la iniciativa germano-italiana generara "ideas casi revolucionarias" para impulsar el crecimiento económico, y pidió un "freno de emergencia" y una reestructuración del presupuesto de la UE para centrar los recursos en aumentar la competitividad de las empresas. "Queremos una Europa rápida y dinámica", afirmó. Según Bloomberg, Merz y Meloni planean presentar sus iniciativas a otros líderes de la UE en la cumbre del Consejo Europeo del 12 de febrero, dedicada a cuestiones de competitividad económica europea. En privado, funcionarios italianos afirmaron que el acuerdo evidenciaba un "nuevo centro de gravedad dentro de la UE" protagonizado por Meloni y Merz. A la vez, según Politico, Alemania también está considerando retirarse del programa Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), un plan de 100.000 millones de euros, debido a disputas con París sobre las condiciones del acuerdo. Diálogo con EE.UU.
Durante una reunión a mediados de enero, Meloni y Merz firmaron una cooperación en materia de defensa en la que se reforzó el eje Roma-Berlín, se realzaron los principios de la integridad territorial y se definió la importancia de mantener el diálogo con Estados Unidos.
Y en el documento que presentarán en conjunto ante la cumbre del Consejo Europeo del 12 de febrero, Berlín y Roma se presentan como las "dos principales naciones industriales europeas" y han condenado los retrasos en el acuerdo con el Mercosur.
Para Giangiacomo Calovini, diputado del partido Hermanos de Italia de Meloni y presidente del grupo de amistad ítalo-alemán del Parlamento, la alianza Meloni-Merz cobra sentido dada la inminente salida de Macron de la escena europea tras las elecciones francesas del próximo año.
Sobre todo, considerando que el candidato del partido de extrema derecha Agrupación Nacional, Jordan Bardella, se posiciona como una de las cartas más fuertes para ganar la Presidencia. "Nuestros dos países tienen gobiernos estables, especialmente en comparación con el de Francia. Es evidente que Meloni y Merz probablemente aún tengan un largo camino por delante, durante el cual podrán colaborar", declaró Calovini. Salvaguardar la relación con Trump es crucial para ambos líderes, y tanto Merz como Meloni han buscado evitar derrumbes en las relaciones transatlánticas.
Han contado con el apoyo de sus ministros de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul y Antonio Tajani, en su lucha por conseguirlo. "Giorgia Meloni y Friedrich Merz han representado el ala europea más abierta al diálogo con el presidente Trump", declaró Pietro Benassi, exembajador italiano en Alemania y la UE. "La aceleración un tanto surrealista de los acontecimientos, impulsada por el presidente estadounidense, confirma una convergencia en las posturas de Italia y Alemania, más que entre Italia y Francia, o Francia y Alemania", añadió.
En contraste con el acercamiento discreto entre Roma y Berlín, Calovini acusó a Macron de un comportamiento contradictorio e inútil hacia Trump. "Actúa como si quisiera desafiar a Estados Unidos, pero luego envía mensajes de texto -que Trump ha publicado de forma poco eleganteen los que le ruega a Trump que cene con él", se quejó. Además, según The Telegraph, una fuente francesa de alto rango admitió que París se percibía como menos fiable tras dar marcha atrás en las reformas de las pensiones que Alemania implementó hace tiempo.
Buena química, pero no perfecta Según Politico, los funcionarios en Berlín ahora elogian en privado la creciente cooperación con Meloni, describiendo la relación con Roma como confiable. "Italia es confiable", dijo un alto funcionario del gobierno alemán, que pidió el anonimato para hablar.
Y no es un adjetivo que las autoridades en Berlín hayan usado a menudo para describir a sus homólogos franceses últimamente. "Francia es más verbal, pero Italia es mucho más pragmática", declaró Axel Schäfer, diputado de alto rango del Partido Socialdemócrata alemán, quien durante mucho tiempo se ha centrado en las relaciones germano-italianas. Un funcionario italiano también elogió personalmente la "buena química" entre Merz y Meloni. Esto contrasta marcadamente con las tensas relaciones entre Meloni y Macron, quienes han chocado frecuentemente. Durante su primera visita a Roma como SIGUE Autor: Ignacio Vera. Las relaciones entre Roma y Berlín se están orientando a puntos fuertes en común. Entre ellos, reactivar la industria europea, limitar el asilo de refugiados y cuidar las relaciones con Washington. Aunque no son del todo compatibles, la primera ministra italiana y el canciller alemán se apuntan entre sí como aliados clave en desmedro del presidente francés. El canciller alemán Friedrich Merz y la primera ministra italiana Giorgia Meloni. SIGUE Las relaciones entre los países del canciller Merz y el presidente francés Emmanuel Macron se han deteriorado.
El eje Meloni-Merz: La nueva y poderosa pareja de la UE que rivaliza con Macron por la orientación del bloque canciller germano el año pasado, Merz afirmó que había "un acuerdo prácticamente total entre los dos países en todas las cuestiones de política europea". Giorgia Meloni opinó lo mismo. "Simplemente, es imposible dudar de las relaciones entre Italia y Alemania", declaró. Pero no todo es color de rosa en las relaciones germano-italianas. A pesar de lo anterior, ambos líderes tienen diferencias considerables. Por ejemplo, Meloni se negó a apoyar el plan impulsado por Merz de utilizar activos rusos congelados para financiar ayuda militar a Ucrania. La primera ministra también retiró brevemente su apoyo al acuerdo comercial del Mercosur para obtener concesiones para los agricultores italianos, antes de finalmente respaldarlo. De hecho, Roma y Berlín resultaron no ser buenos aliados en lo que respecta a la administración de las arcas fiscales.
Italia lleva mucho tiempo presionando por una política fiscal europea más flexible -y ha sido un aliado natural de Francia en este punto-, mientras que Alemania ha ejercido una férrea disciplina en materia de gasto en el continente. Pero incluso en este aspecto ha habido cierta coincidencia, con Meloni recortando el gasto de Italia y Merz liderando una expansión histórica de los gastos en infraestructura y defensa. Fundamentalmente, gran parte de la convergencia entre Merz y Meloni es producto de los cambios que llevaron a cabo para su propia supervivencia política interna. Meloni ha llevado a su partido nacionalista Hermanos de Italia al centro, especialmente en materia de política exterior. Al mismo tiempo, el auge del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) en su país ha obligado a Merz a inclinar su partido conservador drásticamente hacia la derecha en materia de migración.
Además, en la medida en que Merz busca socios a nivel europeo para reducir drásticamente la afluencia de solicitantes de asilo a Europa e impulsar un mayor comercio rebajando las regulaciones a los negocios-y ofrecer un contrapeso a Macron-, Meloni se ha convertido progresivamente en una figura relevante para el canciller. Aun así, Stefano Stefanini, exdiplomático italiano de alto rango y representante de la OTAN, afirmó que la relación siempre tendrá límites. "Es muy táctica. No hay una estrategia coordinada", declaró, refiriéndose a que no hay hoy un plan a largo plazo, sino acciones específicas en común.
Stefanini también señaló que los compromisos de gasto, especialmente en proyectos militares, serían un área en la que Roma también se encontraría más cómoda negociando con Francia. "En materia de gasto de defensa, Italia y Francia están más cerca, porque Alemania tiene la capacidad fiscal para gastar por sí sola, mientras que Italia y Francia necesitan obtener el máximo apoyo financiero posible de la UE", explicó.
A pesar de estas diferencias, Meloni ha aprovechado la oportunidad para acercarse a Merz. "Meloni ha comprendido que, como hay cierta tensión en la relación entre Francia y Alemania, podría infiltrarse y acercarse a Alemania", dijo Marc Lazar, experto en relaciones franco-italianas que enseña en la Universidad Luiss de Roma y en Sciences Po de París.
La advertencia de Macron En una entrevista con un grupo de periódicos internacionales para abordar algunos de los aspectos que propondrá en la reunión informal de líderes de la UE que se producirá el jueves centrada en relanzar la economía comunitaria, Macron advirtió este martes que "la estrategia de doblegarse a Estados Unidos y otras potencias geopolíticas no funciona" e instó a Europa a intensificar urgentemente su integración para prepararse para la "inestabilidad permanente" que se avecina. "Es hora de que Europa despierte. .. Si no decidimos por nosotros mismos, seremos arrastrados", afirmó ante los periodistas. También, el mandatario francés afirmó que Europa se enfrenta a una "profunda ruptura geopolítica" con un "profundo impacto" en el comercio y la defensa a medida que cambian sus relaciones con China y Estados Unidos. Y es que Macron tiene otras expectativas para el Viejo Continente. Él busca el avance de la Unión Europea hacia una mayor independencia, basada en más inversión pública, menor dependencia de socios externos -especialmente de EE. UU. y normas de compra de productos "Hecho en Europa" en la contratación pública. Esta visión es compartida con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. Sin embargo, Merz y Meloni se muestran escépticos frente a este enfoque.
Ambos coinciden en la necesidad de fortalecer la industria europea, pero rechazan un giro marcadamente proteccionista. "Debemos hacer nuestra economía competitiva de nuevo", afirmó Merz frente a parlamentarios germanos, advirtiendo que Europa ha quedado rezagada frente a Estados Unidos y China durante más de una década. Y, para beneficio de Meloni y Merz, la oposición a los planes de Macron se extiende a varios países del norte y este de Europa. Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania, Países Bajos y Suecia alertaron en un documento conjunto que la preferencia europea en la contratación pública podría "alejar las inversiones de la UE", debilitando el atractivo económico del bloque.
En Bruselas, esta resistencia reduce el margen de maniobra del presidente francés, percibido además como un líder en retirada, de cara a las elecciones del próximo año. "Si yo fuera Macron, me preocuparía la creciente cooperación entre Merz y Meloni", señaló un diplomático de la UE a Politico, destacando el peso político de la nueva alianza ítalo-alemana. Las diferencias también se reflejan en la relación con Estados Unidos. Mientras Macron ha adoptado una postura más confrontacional frente a Donald Trump, Merz y Meloni prefieren cautela. Según Alberto Rizzi, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, ambos están "menos dispuestos que Macron a enfadar al presidente Trump", en parte por su mayor exposición a la contratación pública estadounidense, especialmente en defensa. La coordinación entre Berlín y Roma se plasmó en un documento conjunto que respalda una versión limitada de la preferencia europea, solo para "sectores estratégicos cruciales y esenciales", dejando de lado la visión francesa. Este desacuerdo ha retrasado iniciativas clave como la Ley de Aceleración Industrial, que tiene fuerte apoyo del mandatario francés, y evidencia el choque entre la agenda de Macron y la nueva poderosa pareja europea. Asimismo, apunta Politico, el gobierno de Merz rechazó la propuesta de Macron de un plan de endeudamiento conjunto antes de la cumbre de líderes de la UE del jueves.
En una entrevista con seis medios europeos publicada el martes, Macron instó a Europa a lanzar un plan para nuevos préstamos comunes, o eurobonos, para impulsar la inversión en sectores estratégicos, presentándolo como una necesidad económica para que el continente pueda seguir el ritmo de Estados Unidos y China.
Berlín rechazó enérgicamente el plan pocas horas después de la publicación de la entrevista, lo que marca el último de una serie de enfrentamientos entre Macron y Merz en diversos ámbitos, desde el comercio hasta la negociación con Trump, destacó el medio. "Creemos que, en vista de la agenda (de la cumbre de líderes de la UE), esto desvía un poco la atención de lo que realmente se trata, es decir, que tenemos un problema de productividad", dijo el martes un alto funcionario del gobierno alemán. · SIGUE Autor: Ignacio Vera.