La bioquímica con vocación científica
La bioquímica con vocación científica sta científica formada en Antofagasta construyó una trayectoria marcada por la perseverancia, el compromiso E y la convicción de que la ciencia también se puede hacer desde regiones. El camino de Sheyla Guzmán Salas combina investigación, trabajo en salud pública -especialmente durante la pandemiay un propósito claro: abrir oportunidades para nuevas generaciones.
En un ámbito históricamente dominado por hombres, su experiencia refleja avances, pero también desafios persistentes. "Mi labor científica ha mostrado que hay espacio, aunque cueste, para científicas de regiones", señala esta bioquimica y doctora en Ciencias Biológicas En ese sentido, destaca el impacto que tiene visibilizar estos caminos: "Que niñas vean que las mujeres podemos hacer ciencia, que una idea de ellas puede ser transformadora e inspiradora". Dice que desarrollar investigación desde el desierto no es sencillo. La centralización de recursos y equipamientos sigue siendo una barrera, pero no frena la innovación. "Estar en región complejiza el proceso, pero aun así se crean líneas de investigación que están a la vanguardia", afirma. Su enfoque, además, busca ampliar la mirada más allá de la minería, aportando desde la ciencia a áreas como la salud. Uno de los mayores desafíos en su trayectoria es compatibilizar la maternidad con la exigencia académica. "Realicé mi doctorado maternando. En ciencia, hasta hace un tiemSheyla Guzmán po no existían derechos de pre y postnatal, por lo que o seguías o perecías", recuerda. Hoy reconoce avances importantes, como la incorporación de estos derechos en becas ANID, aunque advierte que aún queda camino por recorrer.
Para Sheyla, su principal aporte es demostrar que el origen no limita el futuro. "Es muy importante que las niñas tengan referentes mujeres, eso les da la certeza de que lo pueden lograr", enfatiza, convencida de que el rol de las mujeres es abrir camino a quienes vienen. En materia de desarrollo regional, plantea que el cambio debe comenzar desde la educación. "Es urgente propiciar espacios para crear nuevas ideas desde la infancia. El cambio viene desde el aula", sostiene, destacando la importancia de integrar distintas miradas para generar innovación real. Su historia está profundamente ligada al territorio.
Nacida en la última oficina salitrera y formada en María Elena, su identidad nortina ha sido clave en su forma de enfrentar la vida. "Siempre he creído que, independiente del origen, el esfuerzo tiene su recompensa", afirma, reconociendo que hacer ciencia desde regiones muchas veces se siente "cuesta arriba", pero no imposible. Sheyla también expresa un especial agradecimiento a Cristiana Dorador y Martha Hengst, destacándolas como referentes y figuras importantes en la apertura de caminos para más mujeres en la ciencia desde los territorios..