Editorial: Reforzar cultura preventiva
Editorial: Reforzar cultura preventiva La tragedia que golpeó a la región del Biobío no admite lecturas livianas ni respuestas de corto plazo. Los incendios forestales dejaron un saldo devastador con 21 personas fallecidas, viviendas destruidas y cientos de familias que, en cuestión de horas, vieron desaparecer el esfuerzo de su vida. Desde la noche del 17 de enero, la emergencia marcó la actividad del país, sin pausa, mostrando los trágicos efectos que dejan los siniestros a su paso y también dejando planteadas interrogantes de fondo. A ello se suma un aspecto muchas veces relegado, como es el conocimiento y la preparación de la comunidad. La experiencia reciente evidencia que muchas personas no saben cómo reaccionar ante desastres naturales.
Saber qué hacer en un terremoto, tsunami o un aluvión (las amenazas de nuestro Norte) implica planificación territorial, educación permanente, participación comunitaria y una mirada de largo plazo que integre ciencia, gestión pública y responsabilidad privada. Generar mayor educación y capacitación en esta materia no es un complemento, sino una necesidad urgente. Una ciudadanía informada puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, y reducir significativamente el impacto de estas emergencias. La labor que en este sentido ejerce Senapred, se valora, pero siempre va a ser insuficiente. Si no hay un mayor involuframiento de otras instituciones y de la propia ciudadanía por informarse y planificarse en caso de algún evento, es una deuda que sigue pendiente. El país debe avanzar hacia una comprensión más amplia del problema, que vaya más allá de la llamada "cultura preventiva" o de la simple reacción frente a una alerta. En rigor, no se trata de accidentes o hechos sorpresivos. El riesgo se multiplica por las malas decisiones de las personas y el silencio del Estado.
Mientras sigamos abordando estas tragedias como episodios aislados o fortuitos y no como parte de una crisis estructural, seguiremos realizando diagnósticos o debatiendo propuestas que no se concretan, cuando lo realmente necesario es avanzar en políticas públicas que ayuden a que estas tragedias causen el menor daño posible. Saber qué hacer en un terremoto, tsunami o un aluvión implica planificación territorial, educación permanente. .. ".. EDITORIAL Saber qué hacer en un terremoto, tsunami o un aluvión implica planificación territorial, educación permanente. .. ".